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CONTRADICCIONES

El SMN anticipa lluvias por El Niño pero el maíz y el trigo creian que usaba pañales

El SMN anticipa precipitaciones superiores a la media y temperaturas más bajas para octubre/diciembre por El Niño pero maíz y soja necesitaban lluvia.

Datos contradictorios, por ahora. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) pronosticó mayor probabilidad de lluvias por encima de lo normal en el Litoral y la región central argentina. Pero la falta de precipitaciones comienza a generar inquietud en el sector agropecuario: el agua es crucial para sostener el potencial del cultivo de trigo y avanzar con las siembras de maíz. Pero en la madrugada del sábado comenzó, quizás, la tendencia húmeda.

El fenómeno de El Niño ya se encuentra instalado en el océano Pacífico, pero las lluvias esperadas para la región productiva argentina aún no se materializan. Informes recientes de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) señalan que septiembre finalizó con precipitaciones por debajo de los promedios históricos en gran parte del área de cultivo.

Expertos de la BCR, como el consultor Alfredo Elorriaga, de la Guía Estratégica para el Agro (GEA), explican que el calentamiento del Pacífico, que alcanzó 2,2 °C a fines de septiembre, aún no impacta significativamente en las precipitaciones argentinas. La persistente circulación de aire frío patagónico y una anomalía fría en el Atlántico actúan como barreras para la llegada de humedad desde el norte.

Esta situación ha llevado a una revisión a la baja de las proyecciones de intensidad del fenómeno y, consecuentemente, de las previsiones de lluvias. Si bien el fenómeno muestra valores de intensidad que superan el umbral de "Niño" fuerte, las estimaciones de temperatura para diciembre pasaron de un pico de 2,4 °C a 2 °C, lo que sugiere una posible recalibración hacia un "Niño" fuerte en lugar de "muy fuerte".

Octubre, mes de cambios

Pero lo lógico sería que en octubre ocurra una variación respecto de septiembre, según el SMN.

Al menos lo anticipa para el Litoral, donde el pronóstico del SMN asigna una alta probabilidad de lluvias superiores a lo normal. Esta tendencia se extiende al oeste de Santa Fe, Córdoba, el centro y sur de Cuyo, La Pampa, el oeste de la provincia de Buenos Aires y el noreste de la Patagonia.

Si bien esta categoría indica que el total acumulado trimestral podría superar los promedios históricos, no determina la distribución del agua ni descarta períodos secos o tormentas intensas puntuales.

La Bolsa de Comercio de Rosario había estimado lluvias por encima de las medias históricas (30% para octubre, 70% para noviembre y 90% para diciembre).

Sin embargo, ante la persistencia de los indicadores actuales, estas proyecciones podrían ser menores a las previstas inicialmente. La BCR aguarda los nuevos valores que se conocerán a principios de octubre para confirmar esta tendencia.

La falta de precipitaciones comienza a generar inquietud en el sector agropecuario, ya que el agua es crucial para sostener el potencial del cultivo de trigo y avanzar con las siembras de maíz. Elorriaga enfatizó que El Niño es solo una de las variables climáticas, y la persistente circulación polar desde la Patagonia está interfiriendo en su impacto habitual sobre las regiones productoras.

Esperando a El Niño

Hay que recordar que la actualización del sistema estacional SEAS5 del Centro Europeo (ECMWF), proyecta precipitaciones por encima de los valores normales durante diciembre y enero sobre amplios sectores de Argentina.

El Niño se encuentra en pleno fortalecimiento. Según la NOAA, el índice Niño 3.4 alcanzó una anomalía de +1,8 °C en agosto y existe una probabilidad superior al 90 % de que el fenómeno alcance una intensidad muy fuerte durante la primavera y el verano 2026-2027.

La señal húmeda alcanza mayor intensidad sobre el norte y centro-norte del país.

El Niño llegará a su máximo en diciembre.

Las proyecciones del SMN, que abarcan octubre, noviembre y diciembre, también señalan una tendencia a temperaturas medias inferiores a los valores históricos en varias de esas mismas áreas. El organismo enfatiza que estos pronósticos son tendencias generales y no detallan el tiempo diario, sino el comportamiento promedio de los tres meses a partir de modelos climáticos.

José Luis Stella, pronosticador del organismo, explicó que El Niño está alcanzando una intensidad fuerte y se espera que su pico se dé entre fines de la primavera y comienzos del verano. La mayor probabilidad de precipitaciones se concentra en la zona este del país, lo que coincide con la fase activa del fenómeno y favorece condiciones más húmedas en el noreste y centro argentino.

"Ya sabemos el escenario de largo plazo, es decir, que de los próximos tres a seis meses será más húmedo, particularmente en lo que es el noreste de Argentina y la región central", sostuvo Stella.

En contraste, el noroeste del país presenta un comportamiento diferente. El este del NOA cae en la categoría “normal o inferior a la normal”, mientras que el oeste de esa región y el sur de la Patagonia muestran una mayor probabilidad de precipitaciones por debajo de la media histórica.

Otra novedad relevante se centra en la temperatura media. El SMN proyecta valores inferiores a la normal en buena parte de Cuyo, Córdoba, el oeste de Santa Fe, La Pampa y el oeste de Buenos Aires. Esta área, que abarca extensos territorios de Mendoza, San Juan, San Luis, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, podría registrar un promedio térmico trimestral por debajo de la referencia histórica.

En el sur del Litoral, el centro-este bonaerense y el noreste de la Patagonia, se espera una categoría “normal o inferior a la normal”, mientras que el norte del Litoral y el noroeste patagónico registrarían temperaturas cercanas a los promedios históricos. Por otro lado, gran parte del NOA se perfila con temperaturas superiores a la normal, una tendencia opuesta a la prevista para las provincias del centro argentino.

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