/ RUBÉN CHORNY

  • TRAS LAS BAMBALINAS DEL DÓLAR A $60

    Informe: La mitad del consumo fugado buscó refugio en el colchón

    De los 28 millones de hogares relevados en la encuesta del INdEC, unos 9 millones guarda dólares: desde dentro de una media en el placard o algún recóndito escondite en la casa, hasta en cajas de seguridad, cuentas de ahorro locales en dólares u offshore. Las minorías dolarizadas que zafaron de esta crisis siguieron atesorándolos aunque para ello hubieran tenido que economizar, sacrificar o posponer los consumos, mientras los que estaban con el tanteador en contra en el partido contra la inflación, necesitaron ir cambiando en cuentagotas para cubrir los faltantes que consideraban más importantes en su presupuesto. Sería una potencial base de consumidores de cara al 2020, una vez superadas las 3 transiciones que aguardan y que al menos abarcarán los próximos 7 meses: la electoral, la del cambio de gobierno y la del reacomodamiento de las variables macroeconómicas y de endeudamiento heredadas de la actual Administración compartida entre la ex Cambiemos y el FMI-Donald Trump.
  • JORNADAS DURÍSIMAS POR DELANTE

    70 días en la Ruleta Rusa argentina

    Parece una pesadilla que un país agroexportador, que posee reservas de hidrocarburos y minerales entre las principales del mundo, esté coqueteando con el default del endeudamiento amasado en 3 años y medio en el marco de una economía resignada al achicamiento. Los vencimientos en dólares y en pesos rebalsaron la capacidad de pago y hasta fin de año aterrizarán unos US$ 6.500 millones por títulos de corto plazo en dólares y en pesos se suman $800.000 millones entre Lecap-Lecer-Leliq y unos $8.000 millones en Letes dolarizadas, más $1,3 billones de plazos fijos que son como una espada de Damocles sobre la cabeza de las escuálidas arcas del Banco Central. La fuga de capitales de US$118.429 millones, entre lo que sacaron residentes, lo que se llevaron inversores especulativos extranjeros, la remisión de utilidades y el pago de intereses, equivale a más del 60% de la deuda contraída en el mismo período. Las calificadoras de riesgo le bajaron el pulgar a la Argentina y el Fondo pateó hasta fin de mes la auditoría que abrirá paso al desembolso de US$5.400 millones del 15 de setiembre, sin el cual será muy difícil evitar la colisión. En lo conceptual, el premio Nóbel de Economía, Joseph Stiglitz, dijo que la economía debería crecer rápido para no caer en default, pero la que sí pegó el salto fue la inflación y ahora también acecha el fantasma de la híper.
  • ¿SOBRE QUÉ LISTAS SE DESCUENTA EL IVA?

    Los precios que saltan con el dólar, no ceden cuando baja

    Hasta el viernes pre PASO, el IPC venía subiendo al 2,5% mensual de julio, pero con la devaluación del lunes, que hizo subir 30% la paridad y en ascenso, las listas de la canasta básica acusaron recibo y trasladaron hasta 20%, con aceites, harinas y carnes como estandartes. El presidente Mauricio Macri le sacó el IVA a unas 16 categorías, con lo que promovió una rebaja estimada en 17,4% neto por ticket que contenía esos productos desgravados temporalmente. Pero resulta que jueves y viernes, sobre todo, el dólar volvió a ceder y se situó en $58, o sea 4 puntos menos que la corrida de comienzos de semana. Los aumentos de precios aplicados tras el salto inicial deberían haber sido reducidos en la incidencia del repliegue del viernes, pero nadie habla de eso, porque la duda, en todo caso, es sobre las listas de qué día (y de qué dólar) se instrumentará la exención del IVA. La mayor suspicacia en este sentido reside en adónde fue a parar este furtivo descuento que se contabiliza en la cadena de valor de los alimentos involucrados. La compensación al bolsillo de la gente habría que evaluarla del conjunto de sumas y restas de las listas de precios que se sucedieron en estas jornadas, en las que también el dólar saltó y luego se contrajo un poco. Tomando desde el fin de semana electoral a éste, ¿cuál fue el neto de aumento que pagó el consumidor final?
  • EL DÍA DESPUÉS SERÁ OTRO DÍA

    Una incertidumbre peor a la electoral: los congelamientos

    Así como todos los caminos conducen a Roma, en Argentina tanto los recalentamientos de la economía como los enfriamientos que llevan a congelarla convergen en la misma consecuencia: la inflación. Puesta a volar a una tasa que supera el 100% atizada por un dólar que sigue volátil, la Administración Macri mandó al freezer los combustibles, la cláusula UVA en los créditos hipotecarios, como  ya lo había hecho con las tarifas de los servicios públicos y los precios de una lista de alimentos considerados esenciales, a los que también desgravó de IVA hasta fin de año. Asimismo, repartirá desde fin de mes bonos no remunerativos, AUH extras, planes de pago de AFIP, créditos blandos para Pymes, todo a cuenta del Tesoro, que venía siendo controlado por el prestamista mayor, el Fondo Monetario Internacional. Otro factor de riesgo a la vista: se nota que escondió la lupa hasta que se sepa con quién va a tratar cómo se le devolverán los US$57 mil millones del crédito stand by y qué sucederá con los pocos desembolsos aún pendientes hasta 2021. El costo fiscal de la gesta presidencial para revertir la “mala elección” de las PASO no sólo puso punto final al déficit 0, sino que agrega una incertidumbre todavía peor: qué sucederá con los congelamientos cuando las urnas sean regresadas al depósito. Más aún, cómo harán los días subsiguientes las famélicas finanzas familiares para pagar la fiesta, cuando el trabajo no es lo que sobra y lo que se cobra la inflación saquea por adelantado. Ni siquiera sus fortalezas a priori acompañaron a Macri en este tramo de su gobierno: inversión e infraestructura.
  • EL DÍA DESPUÉS SERÁ OTRO DÍA

    Una incertidumbre peor a la electoral: los congelamientos

    Así como todos los caminos conducen a Roma, en Argentina tanto los recalentamientos de la economía como los enfriamientos que llevan a congelarla convergen en la misma consecuencia: la inflación. Puesta a volar a una tasa que supera el 100% atizada por un dólar que sigue volátil, la Administración Macri mandó al freezer los combustibles, la cláusula UVA en los créditos hipotecarios, como  ya lo había hecho con las tarifas de los servicios públicos y los precios de una lista de alimentos considerados esenciales, a los que también desgravó de IVA hasta fin de año. Asimismo, repartirá desde fin de mes bonos no remunerativos, AUH extras, planes de pago de AFIP, créditos blandos para Pymes, todo a cuenta del Tesoro, que venía siendo controlado por el prestamista mayor, el Fondo Monetario Internacional. Otro factor de riesgo a la vista: se nota que escondió la lupa hasta que se sepa con quién va a tratar cómo se le devolverán los US$57 mil millones del crédito stand by y qué sucederá con los pocos desembolsos aún pendientes hasta 2021. El costo fiscal de la gesta presidencial para revertir la “mala elección” de las PASO no sólo puso punto final al déficit 0, sino que agrega una incertidumbre todavía peor: qué sucederá con los congelamientos cuando las urnas sean regresadas al depósito. Más aún, cómo harán los días subsiguientes las famélicas finanzas familiares para pagar la fiesta, cuando el trabajo no es lo que sobra y lo que se cobra la inflación saquea por adelantado. Ni siquiera sus fortalezas a priori acompañaron a Macri en este tramo de su gobierno: inversión e infraestructura.
  • PALIATIVOS PARA PATEAR LA PELOTA

    Enigma del año 4: ¿Sobran empleados o falta trabajo?

    No parece viable que la sociedad acepte un modelo que insista con “vivir con lo nuestro”, ni tampoco con “achicarse para vivir hipotecado”, pero la realidad es que el tejido productivo nacional que más cantidad de mano de obra emplea llega al recambio de gobierno a media máquina y con un nuevo bombardeo en los costos, por el dólar y traslado a precios, que hunde aún más el consumo interno. Mauricio Macri salió a anunciar créditos subsidiados para que las Pymes resistan no se sabe hasta cuándo, ni cuántas, cuando lo que necesitan saber es si van a poder facturar o no para mantener encendida la caldera. La recesión prolongada y en la que acaba de reingresar Brasil compromete aún más la integración automotriz, y deja un problemón expuesto: con Argentina a un cuarto de la escala que justifique la actual estructura de terminales y autopartistas y Brasil en la mitad, la conclusión obvia es que, así como está, sobran empresas y por supuesto personal. Algo parecido sucede con maquinaria agrícola, electrodomésticos y textiles, que entre el paupérrimo consumo y la competencia importada, no dan pie con bola. Los puntos suspensivos conducirían a un cierre de plantas, disminución de empleos y salarios más bajos. De ahí que más que una reforma laboral se imponga una reforma productiva.
  • VOTO CASTIGO QUE CASTIGA AL VOTANTE

    Enorme problema: ¿A cuánto se va la inflación con este dólar?

    Ser votante un domingo por un rato es un acto cívico que abarca a consumidores, miembros de familia, asalariados, empresarios, jubilados, desocupados, rentistas, empresarios, amas de casa y cuanto mortal negocie una vida cotidiana escindida de los discursos políticos de campaña. Pero la disparada del dólar, las tasas, el riesgo- país con que los mercados respondieron al resultado de las urnas convirtió el lunes último, que fue negro para los mercados, en tétrico cualquier ciudadano común. Sin precios en los listados y agoreros pronósticos de default, hiperinflación y las 7 plagas de Egipto juntas, la grieta al rojo vivo, nadie vendió ni compró, salvo excepciones. En las góndolas se insinuaron ya desde el viernes anticipos de una ola de aumentos al corazón de la canasta básica si sucedía lo que se temía: la derrota del oficialismo. La angustia e incertidumbre que vive el ciudadano tras los comicios hacen pensar que más que un voto castigo, el castigo fue que votara.
  • VOTO CASTIGO QUE CASTIGA AL VOTANTE

    Enorme problema: ¿A cuánto se va la inflación con este dólar?

    Ser votante un domingo por un rato es un acto cívico que abarca a consumidores, miembros de familia, asalariados, empresarios, jubilados, desocupados, rentistas, empresarios, amas de casa y cuanto mortal negocie una vida cotidiana escindida de los discursos políticos de campaña. Pero la disparada del dólar, las tasas, el riesgo- país con que los mercados respondieron al resultado de las urnas convirtió el lunes último, que fue negro para los mercados, en tétrico cualquier ciudadano común. Sin precios en los listados y agoreros pronósticos de default, hiperinflación y las 7 plagas de Egipto juntas, la grieta al rojo vivo, nadie vendió ni compró, salvo excepciones. En las góndolas se insinuaron ya desde el viernes anticipos de una ola de aumentos al corazón de la canasta básica si sucedía lo que se temía: la derrota del oficialismo. La angustia e incertidumbre que vive el ciudadano tras los comicios hacen pensar que más que un voto castigo, el castigo fue que votara.
  • EL MIEDO AL 2001, EN REVERSA HACIA K

    La tribuna oficialista agita a los K el futbolero fantasma de la B

    Circula por las redes un audio con instrucciones que bajó el comando electoral para macristas con vistas a remontar el resultado del domingo: hablar todo lo posible de lo que hace bien su jefe y ni mencionar a CFK. Sería como un antídoto de la estrategia de la grieta que llevó a una resonante derrota y podría ser denominada la Patriada del Pro. El propio Mauricio Macri hizo caso omiso e insistió en descalificar al kirchnerismo asegurando que no goza de credibilidad en el mundo, luego de la negativa repercusión cambiaria y financiera tras la victoria de F-F en las PASO de la víspera. No dejan de ser fantasmas que se menean, como hacían los boquenses que alguna vez presidiera Macri con River. El contraargumento: a continuación del 18 de mayo en que Cristina anunció la fórmula con Alberto Fernández para Presidente y ella para vice, el mismo mercado protagonista de este lunes negro se abrió a una colocación masiva de títulos de la deuda más allá del 10 de diciembre de 2019. El martes 21 se adjudicaron US$300 millones en LETES (Letras de Tesorería) a una TNA del 6,21% y, el jueves 23, la Secretaría de Finanzas recibió oferta por $5.885 millones para los Bonos del Tesoro Nacional en pesos a Tasa Fija con vencimiento en noviembre de 2020 (BOTE 2020) a una TNA de 26,35%. Esta vez, como explica Miguel Boggiano, de Carta Financiera, la toma masiva de posición en portafolios previa a la elección en respaldo de Macri pudo haberse desarmado el día después.
  • LA CAMPAÑA QUE NO FUE

    La Grieta estupidiza e impide hablar de lo importante, de lo inminente y de lo trascendente

    El nuevo gobierno que estará desde fin de año hasta 2023 y se empieza a elegir el domingo dispone de poco tiempo para entender el laberinto geopolítico que se cierne en el horizonte inmediato, y que, por ahora, los candidatos que se presentan a las PASO prefirieron ignorar: las consecuencias que el conflicto entre USA y China y la amenaza de recesión mundial descargan sobre la frágil y volátil economía nacional: sobreendeudada, empobrecida y un mercado interno en la mínima expresión. Se cierne un endurecimiento aún mayor que el actual de las condiciones financieras y comerciales. Como viene sucediendo desde hace muchos años, nuestros dirigentes omiten planificar los mercados externos y quedan atrapados por las coyunturas, de modo que la tasa de interés, la inflación y el tipo de cambio constituyen un cóctel volátil que desdibuja un potencial de 1.300 millones de bocas chinas para alimentar, que demandan cantidades, calidades y garantía de abastecimiento de largo plazo sin que Argentina pueda anotarse para aprovechar, salvo en el caso de la soja. No se trata únicamente de oportunidades perdidas, sino de subsistencia, pero parece que para la clase política el 11 de diciembre será no el principio, sino el fin de la historia. El académico sinólogo Gustavo Girado y el economista Carlos Ábalo les pone a disposición, en estos días de veda de campaña, las explicaciones del caso.