El lunes 8/7, el juez del Tribunal Supremo Federal de Brasil, Edson Fachin, anuló todas las condenas al ex presidente Luiz Inacio Lula Da Silva dictadas por la justicia federal de Paraná, relacionadas con las investigaciones de la Operación Lava Jato, abriendo la puerta para que el expresidente se presente a elecciones presidenciales en 2022.
LIBRE
Ahora Lula puede presentarse en 2022 pero, ¿quiere?
La decisión de Fachin atañe a 4 procesos en los que el exmandatario fue juzgado por un tribunal de primera instancia de Curitiba, a cargo del entonces juez Sergio Moro, quien, según explicó la propia Corte Suprema, no tenía en su momento la "competencia jurídica" requerida para analizar esos casos.
La Fiscalía General adelantó que apelará el fallo de Fachin, lo que llevaría la decisión individual del magistrado al pleno de la Corte Suprema, de 11 miembros, o a la Segunda Sala del máximo tribunal, que debería confirmar o anular la resolución del próximo lunes, explica la BBC
La periodista argentina quien vive en Brasil, Eleonora Gosman, señaló en diálogo con con CNN este martes 9/2 -un día después de conocerse la decisión del juez supremo- que “ahora todos esperan una polarización” entre el presidente Jair Bolsonaro y Lula da Silva.
Sin embargo, advirtió: "Lula puede volver a ser candidato. Pero una cosa es poder y otra, querer."
Si Lula efectivamente decidiera ser candidato, sus chances de ganar -según lo que muestran sondeos hasta el momento- son altas. “Una encuesta le da a Lula un 50% de intención de voto, contra un 38% de Bolsonaro”, remarcó Gosman.
En abril del año pasado, Lula había descartado ser candidato en 2022: "Espero que para 2022 el Partido de los Trabajadores (PT) tenga candidato; yo tendré 77 años, y si tengo juicio ayudaré al PT para que tenga otro candidato y que yo sea un buen 'gancho' electoral", dijo en una entrevista para el portal de noticias UOL, citado por Europa Press.
Lula afirmó en ese entonces que para ser candidato otra vez "tendría que estar al cien por cien de salud" para 2022, con energía, disposición de andar, estar despierto 20 horas, o poder hacer los discursos que hacía.
"No puedo ser candidato y luego ser un viejecito, eso no es bueno para Brasil. Yo ya presté mis servicios al país", concluyó Lula, quien se presentó en 2018 a elecciones pero fue inhabilitado de participar cuando iba primera en intención de voto.
Sin embargo, al momento de hacer esas declaraciones, en abril del año pasado, estaba legalmente inhabilitado para presentarse. Hay que ver si, abierta la puerta, seguirá pensando lo mismo o cambió de opinión.







