Qatar, que limita con Arabia Saudita, tiene el tamaño del condado de Los Ángeles, California, una población de 300.000 ciudadanos y una fuerza laboral extranjera de 2 millones.
AFGANISTÁN
Qatar o las claves del éxito del buen mediador
Qatar tuvo/tiene un rol en la evacuación de afganos y en el diálogo de Occidente con los talibanes. Es un ejemplo de cómo una buena diplomacia logra resultados.
Qatar, el mayor productor de gas natural licuado del mundo, es una de las naciones más ricas per cápita. Muy criticado por su apoyo a la Primavera Árabe de 2011, acumuló vecinos furiosos liderados por Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Egipto, lo castigaron con sanciones comerciales y aislamiento diplomático.
Pero Qatar está de regreso. Y bastante antes de recibir al fútbol mundial en 2022. Es el gran ganador de los sucesos en Afganistán.
Durante mucho tiempo Qatar acumuló grandes ambiciones como mediadora en el escenario mundial. Qatar alimentó la relación en forma deliberada durante una década. Y al final, el éxito ocurrió.
Todo comenzó con la apertura de una oficina política de los talibanes en Doha en 2013, lo que luego le permitió actuar como anfitrión y mediador de las conversaciones entre Estados Unidos y los talibanes.
Pero representantes de los talibanes llegaban en secreto a Qatar desde 2010 para hablar con funcionarios occidentales.
En Doha se establecieron más de 20 líderes talibanes importantes (con sus familias). Qatar ayudó a cambiar el pensamiento de muchos jefes talibanes.
Qatar aprovechó el alejamiento de los talibanes de Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos. Los talibanes concluyeron que uno de sus mayores errores fue la excesiva dependencia de Arabia Saudita y Emiratos, los únicos países que reconocieron al gobierno talibán, además de Pakistán.
A causa de esa dependencia, los talibanes adoptaron un Islam propio de los wahabíes, que es la antítesis del islam tradicional (deobandi) practicado en Afganistán. Así fue como la doctrina salafista, que es intolerante, dominó la 'sharía' del régimen talibán. En algún momento los talibanes hicieron la autocrítica y tomaron decisiones.
El fracaso de Riad
Antes, la inteligencia saudí utilizó su presencia en Afganistán para desestabilizar a Irán, que no era un conflicto talibán.
El anti iraní príncipe Urki bin Faisal Al Saud, amigo de Osama bin Laden, dirigió Al Mukhabarat Al A'amah (Dirección General de Inteligencia), la agencia de inteligencia saudí, durante 23 años: desde 1979 hasta 10 días antes de los ataques del 11/09/2001. Siempre ha resultado un personaje y una gestión con interrogantes, a propósito del 11S.
Demoró un tiempo hasta que Teherán comenzó a dudar si fueron talibanes quienes se llevaron a los 11 diplomáticos iraníes del consulado en Mazar-i-Sharif en agosto de 1999. Pero, en algún momento, talibanes e iraníes acordaron quitar a los saudíes de escena.
Si fuese por Donald Trump, las conversaciones con los talibanes hubiesen ocurrido en Riad pero fue imposible: los talibanes ya no querían hablar con los saudíes, con la complicidad de Pakistán, que tampoco confía en los árabes.
Tierra de refugio
Aunque es un régimen oligárquico con leyes represivas y que silencia a sus críticos internos, Qatar ha logrado promocionarse como un refugio para los déspotas árabes que huyen.
Pequeño estado rodeado de rivales mejor armados que codiciarían sus campos de gas, Qatar ha sentido durante mucho tiempo la necesidad de protegerse con una diplomacia ambiciosa.
Su ingenio en la creación del multimedios Al Jazeera fue un golpe maestro para difundir las opiniones suprimidas en Medio Oriente.
Hace 4 años, se encontró en peligro cuando Arabia Saudita, Emiratos, Egipto y sus aliados, con la aparente aprobación tácita de la Administración Donald Trump, impusieron prohibiciones comerciales y aislamiento diplomático por respaldar a grupos islamistas sunitas díscolos y mantener un diálogo profundo con Irán chiíta.
Aunque la Primavera Árabe se extinguió, Qatar sigue siendo un refugio seguro para los Hermanos Musulmanes exiliados de Egipto.
Qatar ha podido mantener el desafío estratégico con el eje Arabia Saudita / Emiratos Árabes Unidos, así como conciliar con Irán y Turquía.
Qatar, con el poder de su fondo soberano de US$ 300.000 millones, resistió hasta que la disputa se resolvió en enero 2021. Sin duda le resultó muy importante ser útil al gran problema afgano de Occidente, explicó James Dorsey, investigador principal de la Escuela de Estudios Internacionales S. Rajaratnam de Singapur.
Eric Swalwell, representante demócrata, en Twitter:
Doha logró vencer el boicot gracias a su fuerte influencia financiera y al restablecimiento de las rutas comerciales a través de países como Turquía e Irán. La Administración Trump, empeñada en poner fin a la disputa en el Golfo Pérsico, que creaba grietas entre sus aliados occidentales, tuvo que aceptar a Qatar porque necesitaba resolver Afganistán.
Datos concretos
- En Doha, Qatar, en Febrero de 2020, el entonces presidente Donald Trump acordó poner fin al conflicto.
- Esto fue ratificado en septiembre 2020 cuando el viceprimer ministro y canciller de Qatar, Sheikh Mohammed bin Abdulrahman al-Thani, se reunió con el cofundador de los talibanes, Mullah Abdul Ghani Baradar.
- El 30/08/2021, el Departamento de Estado anunció que organizaría una reunión ministerial virtual on "socios clave en Afganistán". Aparte de los aliados de la OTAN y la UE, USA sentó a Qatar a la mesa.
- El 40% de los más de 110.000 evacuados de Kabul han pasado por la base aérea de Al-Udeid, de Qatar, antes de volar a terceros países.
- Qatar transportó por aire a 1.500 personas a petición de organizaciones internacionales y aseguró un pasaje seguro al aeropuerto para 3.000 personas.
- El embajador de Qatar escoltó personalmente a los estadounidenses y a otros a un lugar seguro a través de las calles de Kabul, lo que llevó a varios senadores estadounidenses a agradecer el 27/08 al Emir Sheikh Tamim bin Hamad.
- El Emirato construyó un hospital de campaña de emergencia, refugios y baños, distribuyó decenas de miles de comidas al día y suministró aviones de la aerolínea nacional Qatar Airways para transportar a los evacuados.
- Ahora, el Comando Militar de Estados Unidos para todas las operaciones afganas en el futuro se ha instalado en Doha. La base aérea estadounidense más grande en Medio Oriente está en Qatar. También la diplomacia estadounidense hizo pie en Qatar.
Antony Blinken, secretario de Estado:
Qatar se está posicionando para desempeñar un papel importante en la reconstrucción afgana. Considerando que Qatar ha sido un aliado confiable de Washington durante décadas, se espera que tenga una influencia constante en los líderes talibanes.
Quizás, las empresas occidentales pueden operar a través de Qatar.
El historial de Qatar en Gaza, Palestina, prestando asistencia humanitaria y sosteniendo la economía en condiciones difíciles, es una garantía para todos.
Qatar va camino de convertirse en el socio N°1 de Estados Unidos en el mundo musulmán, un fracaso de Israel, que apostó por Emiratos y Arabia Saudí.
A su vez, Turquía espera utilizar los buenos oficios de Qatar para establecer vínculos con el gobierno talibán. Turquía intentó representar los intereses de Estados Unidos y la OTAN en el aeropuerto de Kabul después de la retirada de las tropas estadounidenses. Pero los talibanes le dieron plazo de salida: 31/08, y se cumplió.
Turquía tiene una dudosa reputación de desplegar tropas en países extranjeros con algún pretexto y hacerlo indefinido a medida que pasa el tiempo: Irak, Siria, Libia y Azerbaiyán.
Sin embargo, los talibanes si podrían intentar que civiles de Qatar gestionan el aeropuerto de Kabul.
Arabia Saudita y Emiratos han abandonado sus sedes diplomáticas en Kabul.
En 2021 los talibanes tienen otros socios islámicos: Qatar, Pakistán e Irán.
Qatar debe convivir con las ambiciones de Pakistán de preservar su proyección de poder en Afganistán. En especial porque la Administración Joe Biden ni consultó a Pakistán, a la que trató como una poco confiable sucursal de China.
El 20/08 el presidente Joe Biden habló personalmente con el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, para agradecerle "por el importante papel que Qatar ha desempeñado durante mucho tiempo para facilitar las conversaciones dentro de Afganistán".
Pero Biden no consideró necesario hablar con el primer ministro paquistaní, Imran Khan.












