Durante una visita a Israel, el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, ha anunciado que su país etiquetará a los productos que vienen de los asentamientos israelíes en Cisjordania como "Hechos en Israel", marcando una diferencia con la Unión Europea, que en noviembre de 2019 decidió calificar estas exportaciones bajo una etiqueta especial y no como israelíes.
MEDIO ORIENTE
Pompeo, en los Altos del Golán, anunció que los productos de los asentamientos serán etiquetados como israelíes
El secretario de Estado estadounidense marca diferencia con la política de la Unión Europea, que decidió etiquetar los productos provenientes de los asentamientos israelíes en Cisjordania como tales (separándolos de los que provienen de Israel), facilitando el boicot de dichos productos. Los asentamientos son considerados ilegales bajo la ley internacional.
Esta movida europea, apuntó Pompeo en Twitter, facilita esfuerzos de boicot contra los productos provenientes de esta zona.
En la misma dirección que Europa, la administración de Barack Obama había establecido en 2016 que los productos provenientes de dichas áreas fueran etiquetados como "Hechos en Cisjordania".
Pompeo hizo el anuncio previo a una visita al asentamiento de Psagot, marcando la primera vez que una secretario de Estado visitó un asentamiento israelí. Tras ello se dirigió a los Altos del Golán, marcando otra primera vez.
Pompeo dijo que los productos hechos en el territorio que está bajo control de la Autoridad Palestina serán etiquetados como "Cisjordania" y que los provenientes de Gaza recibirían una etiqueta aparte.
La Autoridad Palestina ha condenado el giro en la postura de USA con respecto a los productos de los asentamientos. "La decisión viola descaradamente la ley internacional", dijo Nabil Abu Rudeineh, portavoz del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas.
La construcción de asentamientos israelíes en la región palestina de Cisjordania es ilegal bajo la ley internacional dado que según el Artículo 49 del Cuarto Convenio de Ginebra, el país ocupante "no debe deportar ni transferir parte de su propia población civil hacia los territorios que ocupa". Israel capturó a la región en la Guerra de los Seis Días, en 1967, y continúa ocupándola militarmente aunque no la ha anexado. Los Acuerdos de Oslo dividieron a Cisjordania en 3 sectores administrativos denominados áreas A, B y C. El área A está administrada por la Autoridad Nacional Palestina (ANP), el área B está bajo control administrativo mixto entre la ANP y el Ejército israelí. El área C, aquella en la que se encuentran los asentamientos israelíes, está administrada por Israel. En las áreas A y B viven cerca de 3 millones de palestinos, explica Wikipedia, mientras que en el área C viven unos 300.000 palestinos y alrededor de 389.250 israelíes, distribuidos en 135 asentamientos. Israel y algunos de sus defensores argumentan que la construcción de asentamientos en Cisjordania no es ilegal dado que no se trata de territorio ocupado sino de "territorio disputado", y que el hecho de que ciudadanos israelíes se muden voluntariamente a Cisjordania no configura "transferencia de población" bajo los términos de la Convención de Ginebra.
La decisión de USA sigue una política que se mantuvo durante toda le era Trump, que favoreció a Israel, marcando diferencia con la política de neutralidad en el conflicto entre palestinos e israelíes que habían sostenido las administraciones anteriores.
En marzo de 2019, Trump reconoció formalmente la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, área capturada por Israel durante la Guerra de los Seis Días pero solo reconocida como territorio israelí por el propio Israel y ahora por USA. Antes, Trump había reconocido a Jerusalén como capital de Israel y movido la Embajada estadounidense a esa ciudad. También fomentó el establecimiento de lazos entre Israel y otros países árabes y musulmanes de la región.
La movida de etiquetar los productos provenientes de los asentamientos israelíes en Cisjordania muy probablemente será celebrada por la comunidad pro-asentamientos pero cuestionada por los grupos de derechos humanos que los condenan por violar derechos de los palestinos.










