En Michigan y en Wisconsin, así como en Nevada, el ex vicepresidente de Barack Obama y candidato demócrata, Joe Biden, tiene la delantera. Sin embargo el presidente Donald Trump asegura que ese conteo de votos que se está realizando este miércoles 04/11 y que llegará durante los próximos días es ilegal y anticonstitucional. Aunque sean votos que llegaron por correo. Tal es así que el mismo decidió presentar una demanda formalmente para detener el conteo de votos en ambos estados. "También exigimos revisar las papeletas que se abrieron y se contaron mientras no teníamos un acceso significativo", explicó Bill Stepien, su director de campaña.
ELECCIONES 2020
Trump demanda tener el conteo de votos en Wisconsin y Michigan mientras Biden le habla confiado al "pueblo norteamericano"
Estados Unidos todavía no tiene un nuevo presidente. En su lugar el demócrata Joe Biden acumula votos que se están contando recién este miércoles 04/11 y se queda con los electores de estados como Wisconsin y posiblemente Michigan. Ambos lugares donde el mandatario Donald Trump ya solicitó un recuento de votos. Aunque eso no es todo teniendo en cuenta que Pensilvania sigue siendo la incógnita y el republicano demanda detener el conteo de votos por "falta de transparencia". Al mismo tiempo Joe Biden habló desde Delaware casi adjudicándose la elección del voto popular.
Lo mismo hizo con Pensilvania, el estado que será clave en los próximos días para decidir la repartida de electores finales entre cada candidato. Si bien ya existía un caso abierto en la Corte Suprema con respecto a Pensilvania y la misma estableció la fecha límite del viernes para recibir boletas, Trump se adjudicó la victoria desestimando todos los votos que faltan sr contados que son por lo menos el 20%. En consecuencia los ciudadanos de Filadelfia, la ciudad capital del estado se presentaron cerca del Independence Hall en el centro de Filadelfia para pedir por el conteo de "todos los votos". Lo mismo en Washington DC y Nueva York donde las protestas son más grandes a medida que pasan las horas,
Sin embargo, al mismo tiempo los votantes de Donald Trump se acumulan en Detroit para pedir que dejen de contar los votos.
Hasta el momento el candidato demócrata Joe Biden tiene 253 electores de su lado y el republicano y presidente, Donald Trump tiene 213. Recordemos que se necesitan 270 para alcanzar la presidencia y que el demócrata durante la tarde se hizo con Wisonsin, y según algunos medios norteamericanos como CNN y NBC News, también con Michigan. Aunque de este último todavía no hay datos puntuales.
Tal es así que Joe Biden se presento a las 18:15 de Argentina en un escenario en Delaware para dar un resumen del escenario actual y con mucha sutileza, por supuesto sin decirlo directamente, adjudicarse la victoria de estas elecciones. "No estoy aquí para declarar que ganamos pero estoy aquí para informar que cuando termine el conteo seremos los ganadores", dijo el ex vicepresidente junto a su compañera de fórmula Kamala Harris. Al tiempo que mostraba una sonrisa, el mismo explicó que todos los votos tienen que ser considerados mientras prometía gobernar para "todos los norteamericanos".
“El poder no se puede tomar ni afirmar. Fluye de la gente. Y es su voluntad la que determina quién será el presidente de los Estados Unidos, y solo su voluntad ", concluyó el candidato demócrata que se presentó ante el público al tiempo que Donald Trump estalla en redes sociales acusando de fraude y su hijo Eric Trump lo hace en Filadelfia.
They are finding Biden votes all over the place — in Pennsylvania, Wisconsin, and Michigan. So bad for our Country!
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) November 4, 2020
Lo seguro sobre la elección hasta el momento es que se trata de uno de los años donde históricamente mayor cantidad de población decidió participar, tanto acercándose a las urnas como enviando su voto por correo. Fueron más de 65% A su vez, Joe Biden recibió la mayor cantidad de votos populares que cualquiera en la historia. También otra de las certezas que dejara la elección 2020 en Estados Unidos es que la sociedad norteamericana está más polarizada que nunca y que la "amplia diferencia" de la que hablaban las encuestas, no existió.








