Si bien no habrá resultados finales hasta dentro de algunas horas, e inclusos días, los norteamericanos están votando este martes 03/11 a un nuevo presidente que estará en la Casa Blanca durante los próximos 4 años. Aunque mientras la expectativa general es saber quien será el mandatario, el foco también está puesto sobre el Senado y la posibilidad de que el Partido Demócrata retome el poder, lo que sería un gran problema para el presidente Donald Trump en caso de que este se convierta otra vez en líder.
ELECCIONES 2020
Más allá de la Casa Blanca, la clave está en quién se quedará con el Senado de USA
Recordemos que el Senado en Estados Unidos tiene la capacidad de bloquear decisiones de la Casa Blanca, condenar a un presidente en un juicio político como el que tuvo Donald Trump a finales de 2019, entre otras barreras que hacen a la división de poderes. Las carreras del Senado en el campo de batalla incluyen Maine, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Colorado, Arizona, Georgia e Iowa. Esto quiere decir que hay 35 escaños a ocupar
Ya son más de 100 millones los estadounidenses que votaron a través del sistema adelantado, tanto en urnas habilitadas como por correo. Esto hace que la participación esperada para el final de la jornada sea histórica. Esto incluye los votos para el Senado, que en 2016 fue arrasado por el Partido Republicano que acabó logrando 53 de 100 escaños. Aunque al mismo tiempo de acuerdo a los análisis realizados por los medios locales, es poco probable que se realice el famoso "corte de boleta".
En estos tiempo, más que nunca antes, la relación del Congreso y la Casa Blanca está más tensa que nunca teniendo en cuenta que en enero de este año la Cámara de Representantes comenzó un juicio político contra el presidente Trump y las tensiones en cuanto a las respuestas económicas a la crisis del coronavirus también quedaron inconclusas al tiempo que el gobierno nacional no se mostraba decidida a negociar con el Congreso.
Tal es así que de acuerdo con la última encuesta publicada por The Wall Street Journal y NBC News, los consultados prefirieron un Congreso controlado por demócratas a republicanos en un 48% a 43%. Si se sigue esta línea, todo indicaría que el Congreso puede volver a ser azul demócrata. A esto se le suma que muchos condados del país que habían votado al presidente en 2016 se volvieron algo distantes luego de los eventos de los últimos 4 años, sobre todo en 2020.
Esto hace que se relacione con el Congreso directamente. “Siento que ha cambiado mucho. Es como si hubiera renunciado a las personas que viven en Maine y está tan en línea con Trump que no podría volver a votar por ella", dijo a The Wall Street Journal una ciudadana de 76 años en Maine que había votado a su congresista republicana, Susan Collins pero ahora ella parece ser una pata de la maquina Trump y eso no agrada.






