8 proyectiles de mortero han impactado este domingo contra la base aérea Balad, situada a 80 kilómetros al norte de Bagdad, que alberga tropas de USA, informa Reuters.
CONFLICTO QUE NO CESA
2do. día de protestas en Teherán y otra vez bombardean una base en Irak de tropas de USA
Según fuentes de seguridad iraquíes, los proyectiles han impactado en una pista de la base, ubicada en la provincia de Saladino, a unos 70 kilómetros al norte de Bagdad. Algunos edificios cercanos también han resultado dañados por el ataque, han precisado las citadas fuentes. La instalación, administrada actualmente por el ejército del aire iraquí, es el cuartel de los aviones de caza F-16.
4 soldados iraquíes resultaron heridos, según fuentes militares. La agencia detalla que los proyectiles impactaron contra una pista dentro de la instalación militar.
El 04/01, la base aérea Al Balad y la Zona Verde de la capital iraquí, donde se encuentra la Embajada estadounidense, fueron objeto de sendos ataques, según lo confirmó la coalición militar dirigida por USA. Asimismo, aclaró que lo misiles cayeron en la proximidad de la base aérea de Balad, sin que ninguno de sus soldados resultara afectado.
Al Balad, que en 2014 fue atacada y sitiada por las huestes del Estado Islámico, sufrió una embestida similar el 04/01, un día después de la muerte del general iraní Qasem Soleimani en un ataque con dron estadounidense en el aeropuerto internacional de Bagdad.
Luego, Irán lanzó 22 misiles balísticos de corto alcance contra dos bases aéreas iraquíes que albergan tropas estadounidenses.
Aquel ataque no causó víctimas ni daños materiales. Desde esa fecha no hay presencia de tropas estadounidenses ni de otros contingentes extranjeros en la base.
Horas después, Trump ofreció un discurso en el que dijo que USA continuará ejerciendo "la máxima presión" sobre Irán, imponiéndole "sanciones económicas adicionales.
La nueva arremetida coincide con la ofensiva iraquí para lograr la salida de los 5.200 soldados estadounidenses desplegados en el país en el marco de la coalición internacional contra el IS (Estado Islámico, en inglés).
El 1er. ministro en funciones Adel Abdel Mahdi -quien se halla en la región autónoma del Kurdistán en plena ronda de negociaciones para superar la crisis política- volvió a pedirle a Washington a abordar, cuanto antes, el repliegue aprobado hace una semana por el Hemiciclo.
"El primer ministro pidió al secretario de Estado estadounidense que envíe una delegación a Irak para poner en marcha mecanismos que implementen la resolución del Parlamento para que las tropas abandonen Irak de manera segura", esbozó su oficina en un comunicado tras mantener Abdel Mahdi una conversación telefónica con Mike Pompeo.
"También le informó de que hay fuerzas estadounidenses accediendo a Irak y drones sobrevolando el espacio aéreo sin autorización del Gobierno iraquí. El secretario de Estado estadounidense prometió seguir este asunto y reiteró el respeto de su país a la soberanía iraquí", agregó el comunicado.
"Irak rechaza todas las operaciones que violan su soberanía, incluida la reciente operación iraní contra las bases de Ain al Asad y Erbil. Irak está llevando a cabo esfuerzos intensos y se halla en comunicación con todas las partes para evitar convertirse en campo de batalla", insistió.
En su estilo directo, Donald Trump deslizó en una entrevista con la cadena Fox News que si Bagdad buscaba la retirada de la presencia militar estadounidense, "Les diré que tienen que devolvernos todo el dinero que invertimos en su país".
Permanecer en Irak
En tanto, miles de manifestantes regresaron a las calles de Bagdad y las principales ciudades del sur del país exigiendo la disolución del Ejecutivo, en funciones desde principios de diciembre. La ira popular culpa al "establishment" de una corrupción endémica, las altas tasas de desempleo -especialmente sangrante entre la población juvenil-, las interferencias de Irán y USA y la ausencia de servicios públicos, tras años de promesas incumplidas.
Desde entonces, la indignación se ha enfrentado a una brutal represión que ha segado más de 500 vidas y dejado más de 17.000 heridos, según cifras reunidas por la ONU. Este viernes 10/01, 2 periodistas de la televisión local Dijlah fueron asesinados en la ciudad de Basora, a 447 kilómetros al sur de Bagdad.
El reportero Ahmed Abdul Samad y su cámara Safa al Ghali cayeron por los disparos de un grupo de hombres armados mientras cubrían las protestas en la urbe. Organizaciones internacionales han exigido a las autoridades locales la apertura de una investigación que esclarezca el asesinato.
Por su parte, el Departamento de Estado advirtió que podría negar a Irak el acceso a su cuenta en el Banco de la Reserva Federal de Nueva York.
Irak, como muchos otros países, guarda en la Reserva Federal parte de sus ingresos, incluidos los de la venta de petróleo.
De perder el acceso a las cuentas, su economía —ya inestable— estaría aún más amenazada, según especulan en USA.
La advertencia fue transmitida al primer ministro de Irak, Adel Abdul Mahdi, telefónicamente, según un funcionario de la oficina presidencial. En la conversación también se trató la asociación militar, política y financiera entre los dos países y las sanciones que pueden deparar a Bagdad.
A su vez, Abdul Mahdi aseguró que la retirada de las tropas estadounidenses es la única manera de evitar el conflicto en Irak porque Estados Unidos no confía en las fuerzas de seguridad del país para proteger a sus tropas.
Teherán
Por segundo día consecutivo, jóvenes iraníes se han manifestado este domingo contra las autoridades debido al derribo del vuelo PS752 de la compañía Ukraine International Airlines y la muerte de todos sus ocupantes, la mayoría ciudadanos de Irán y Canadá (si bien buena parte de estos también de origen iraní). Las protestas, algunas de las cuales fueron reprimidas por las fuerzas de seguridad, abren una importante brecha en la imagen de unidad nacional que el régimen había tratado de dar en su enfrentamiento con Estados Unidos por el asesinato del general Qasem Soleimani, de la Guardia Revolucionaria, el mismo cuerpo militar que lanzó el misil contra el aparato siniestrado.
Las manifestaciones se iniciaron el sábado en forma de vigilias por las 176 víctimas, pero se transformaron rápidamente en una protesta contra las autoridades de la República Islámica, a las que se tachó de “mentirosas” y a las que se pidió su “dimisión” por ocultar durante tres días la verdad.
Durante los primeros días, Teherán mantuvo que el avión se precipitó por un fallo técnico, si bien la aparición de información de inteligencia y vídeos en las redes sociales que demostraban la hipótesis del derribo forzó a las autoridades a admitir que, debido a un “error humano”, se lanzó un misil tierra-aire contra lo que se consideró un ataque enemigo en lugar de un vuelo civil.
“Mantener en secreto el derribo del avión fue un acto estúpido. La gente que iba en ese vuelo representaba el sueño iraní; eran brillantes investigadores, académicos, gente de nuevas tecnologías, que habían estudiado en las mejores universidades de Irán y luego habían emigrado a Canadá”, explica a EL PAÍS Kaveh Nematipour, exiliado iraní y analista: “Quienes están ahora en las calles son universitarios de clase media y alta que aspiran a hacer lo mismo que quienes iban en ese vuelo. Sienten que el régimen ha derribado su sueño”.
Durante el domingo, día lectivo en Irán, medios de la oposición informaron de nuevas protestas en media docena de universidades de Teherán y otros centros de Isfahán, Arak y Damghan.
En los videos publicados en las redes sociales se aprecia a decenas de personas —cientos en algunos casos— congregados y cantando eslóganes como “¡Abajo la dictadura!”, “¡Guardianes [de la Revolución] incompetentes!” y “¡Asesinos de gente!”.
En la Universidad Beheshti de Teherán, los estudiantes se negaron a pasar por encima de las banderas de Estados Unidos e Israel, permanentemente pintadas en el suelo para ser pisoteadas. Las protestas se extendieron a la plaza Azadi (Libertad) de Teherán, donde se cantaron consignas contra la Guardia Revolucionaria y el líder supremo, Alí Jamenei, hasta que la policía dispersó a los manifestantes por la fuerza.






