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En un país que sangra, Trump repite su diátriba de 2016: Soy yo o la anarquía

Trump dice que el es único capaz de restaurar la ley y el orden en un país que sangra por eventos recientes relacionados a la brutalidad policial, el racismo, y la violencia. La estrategia es similar a la del 2016, aunque en ese entonces, la amenaza planetada por el mandatario pasaba por la inmigración. Los inmigrantes, decía en ese entonces, iban a entrar al país sin control alguno y tomarían los empleos de los norteamericanos, entre otras cosas. El único que podía evitarlo, dijo en ese momento, era él mismo. Esta vez, se presenta como el único capaz de vencer a la anarquía en las calles y el socialismo.

En la noche del jueves 27/8, el presidente estadounidense, Donald Trump, aceptó la nominación del Partido Republicano para un segundo mandato. Para concretarlo, deberá vencer en noviembre a su rival demócrata, Joe Biden, quien lo supera en las encuestas por un promedio de 9 puntos.

Ignorando la pandemia, Trump decidió cerrar la Convención Republicana en la Casa Blanca con un acto masivo (1500 personas), con pocas medidas de distanciamiento social.

Durante su alocución de 70 minutos, siguió la línea de persuasión que los republicanos marcaron estos días en la convención: que su reelección es una cruzada contra la ideología de extrema izquierda y el caos social, en el contexto de un virus que, explica el diario The New York Times, describieron como una desventaja momentánea en la economía.

La elección, según el mandatario, es entre el "ley y el orden" y el "socialismo" de una candidato "radical" que quiere traer la anarquía en las calles.

Trump dijo que de esta votación dependía la preservación del "modo de vida americano".

De alguna manera, la estrategia repite la del 2016, explica el diario The Washington Post, aunque en ese entonces, la "amenaza" planetada por el mandatario pasaba por la inmigración.

Los inmigrantes, decía en ese entonces, iban a entrar al país sin control alguno y tomarían los empleos de los norteamericanos, entre otras cosas. El único que podía evitarlo, planteaba Trump en ese momento, era él mismo. En ese momento, ese discurso le hizo ganar una elección. Pero estamos en 2020.

Al aceptar formalmente la nominación presidencial republicana, Trump se presentó como un insurgente más que como el incumbente que realmente es, explica el Post.

Disparó fuerte contra Biden, a quien llamó una eminencia de la "clase política fallada".

Echó la culpa al exvicepresidente de Barack Obama y al Partido Demócrata en general por los problemas socioeconómicos crónicos, así como por la ira y el caos que hay en el país hoy.

Recordemos que un nuevo caso de brutalidad policial en Kenosha, Wisconsin, sacudió al país, con protestas violentas y grupos civiles armados que salieron a pelear contra los manifestantes.

El martes, 2 de ellos fueron asesinados por un adolescente partidario de la agrupación "Blue Lives Matter" (Las vidas azules importan), que defiende a la policía y se opone al movimiento "Black Lives matter" (Las vidas negras importan), que lucha contra la brutalidad policial y el racismo sistémico.

Las protestas se están replicando en otras partes del país y ha habido un boicot sin precedentes por parte de los atletas profesionales para luchar contra la injusticia racial.

"En los términos más enérgicos posibles, el Partido Republicano condena los disturbios, saqueos, incendios y violencia que hemos visto en ciudades dirigidas por demócratas como Kenosha, Minneapolis, Portland, Chicago y Nueva York", dijo Trump, para destacar luego que él ha hecho más por la comunidad afroamericana que cualquier otro presidente desde Abraham Lincoln.

 "Contrataremos a más policías, aumentaremos las penas por agresiones a las fuerzas del orden y aumentaremos los fiscales federales a las comunidades de alta delincuencia", dijo.

"Esta es la elección más importante en la historia de nuestro país", dijo Trump. "Esta elección decidirá si salvamos el Sueño Americano o si permitimos que una agenda socialista destruya nuestro destino anhelado. Su voto decidirá si protegemos a los americanos que cumplen la ley o si damos rienda libre a los anarquistas violentos, los agitadores y los criminales que amenazan a nuestros ciudadanos."

En referencia al coronavirus, Trump dijo que la estrategia de Joe Biden, quien planteó imponer la obligatoriedad del barbijo a nivel nacional, era "rendirse ante el virus."

"Estamos produciendo terapias que salvan vidas, y produciremos una vacuna para antes de fin de año -o quizás antes. Venceremos al virus, terminaremos la pandemia y emergeremos más fuertes que antes", dijo el mandatario.