Leído

UN PERSONAJE DIFÍCIL

Castañeda: De La Habana a vocero de Washington para Alberto F.

Sab, 11/01/2020 - 8:36pm
Enviado en:

Siguen llegando los mensajes a través de medios de comunicación para Alberto Fernández de que le conviene ponerse a disposición de Donald Trump para obtener un acuerdo en el Fondo Monetario Internacional. Es bastante llamativo porque es como si todos los esfuerzos que realiza Alberto F. fuesen inútiles o superficiales o sin importancia y que todo pasa por la aprobación de la Casa Blanca. ¿Así funciona el FMI? Los mensajes están deteriorando más y más la credibilidad del FMI. Resultaría oportuno que cesaran por el bien del FMI, no de la Argentina. Por lo demás... el mensajero. Deberían buscar gente más confiable.

Contenido

Jorge Germán Castañeda Gutman fue secretario de Relaciones Exteriores de Vicente Fox Quesada, entre 2000 y 2003. El cargo equivale a canciller en México.

Él es hijo de Jorge Castañeda y Álvarez de la Rosa, quien fue secretario de Relaciones Exteriores, durante el sexenio de la presidencia de José López Portillo (1976 a 1982).

Por entonces, Castañeda Gutman era militante del recién legalizado Partido Comunista Mexicano y le apodaban “El Güero”.

En febrero de 2008, Juan Arvizu escribió en el diario El Universal, de Ciudad de México DF, que en 1979 Castañeda Gutman había sido reclutado por Jorge Luis Joa Campos, de la Dirección General de Inteligencia de Cuba, y por 3 años había entregó a La Habana información estratégica muy confidencial o bien secreta de México, en días de gran actividad en América Central, en especial por el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (El Salvador). El Frente Sandinista de Liberación Nacional (Nicaragua), había llegado al poder en aquel 1979, con apoyo de Cuba.

Fueron los años cuando el mexicano se casó con una refugiada chilena, la profesora y escritora Miriam Morales Sanhueza, quien había militado en el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR).

Arvizu se limitó a publicar la información disponible en un expediente de la Dirección Federal de Seguridad, de México.

El vínculo habría acabado en 1985, por decisión de Cuba, que le habría perdido la confianza al mexicano.

Castañeda Gutman desmintió a Arvizu desde el diario Miami Herald/El Nuevo Herald, tradicional vocero del anticastrismo afincado en Florida, USA.

Castañeda Gutman contraatacó así: 

** "Yo colaboraba con mi padre como enlace y contacto con las izquierdas latinoamericanas, con pleno conocimiento de él y del presidente López Portillo, siempre defendiendo los intereses de México y más bien, desde entonces, contra la visión cubana para la región".

** "La DFS fue disuelta en 1985 por corrupta, vinculada al narcotráfico, a la CIA, y sorprende también que El Universal se haga vocero de un personaje que firma los supuestos informes (Miguel Nazar Haro), confeso colaborador de la CIA y bajo proceso y arresto domiciliario".

En 1988, Castañeda fue asesor del izquierdista Cuauhtémoc Cárdenas (presidenciable por el Partido de la Revolución Democrática) pero en 2000, apenas 2 años después, se pasó al otro extremo, junto a Vicente Fox Quesada (presidenciable por el Partido Acción Nacional), quién ganó y lo hizo secretario de Relaciones Exteriores.

La volatilidad de Castañeda siempre fue un interrogante, aún antes de que ocurriera la publicación de El Universal.

Para colmo, en 2006 Castañeda intentó convertirse en presidenciable y llamó a ganarle al candidato de izquierda, Andrés Manuel López Obrador, "a la buena, a la mala y de todas las maneras posibles". No muy tolerante ni democrático, por cierto.

Por lo tanto, no debe sorprender que Castañeda escriba intentando alejar a Alberto Fernández de AMLO.

Nunca pudo precisarse el motivo por el cual Castañeda pasó de amigo de Cuba a enemigo de Cuba.

Cuando él publicó publicó “La Utopía Desarmada” (1995), en Cuba se habló de "delación antes que investigación". Vaya uno a saber cómo funciona el entuerto.

Castañeda ahora, desde The New York Times, irrumpe en escena para repetir lo que han publicado medios de comunicación tales como la agencia estadounidense Bloomberg: que la aprobación del acuerdo entre la Argentina y el Fondo Monetario Internacional depende de Donald Trump, y que por este motivo le convendría a Alberto Fernández respetar las exigencias de Washington DC acerca de distanciarse de Nicolás Maduro y de Evo Morales.

En el caso de Venezuela, Diosdado Cabello, el N°2 de los bolivarianos, ya se encargó de cuestionar a Fernández, facilitándole la tarea al Presidente argentino. Sin embargo, éste mantiene una posición equidistante ya que tampoco Juan Guaidó representa mucho mientras no haya nuevas elecciones.

Fernández, a diferencia de Castañeda, no está dispuesto a aceptar mandatarios autoproclamados, tal como Guaidó o Jeanine Añez, en Bolivia.

Por lo demás, la política exterior argentina es moderada y soberana, coinciden diplomáticos en la región

La torpeza del Castañeda, y del Departamento de Estado, si es verdad que el mexicano es el vocero, consiste en que no es forma de hacer diplomacia. 

Mensajes a través de los medios de comunicación no pueden aceptarse en el Ejecutivo argentino, y esto es previo a cualquier debate.

Luego, cómo queda el Fondo Monetario Internacional. Justo cuando intenta recuperar imagen, Trump repite el desastre que cometió en días de Christine Lagarde.

El problema de Castañeda, porque lo demostró cuando fue canciller de Fox, es que él sí cree que es conveniente convertir a los países de la región en subordinados de USA, pero debería tolerar que haya otros puntos de vista. Sería una buena diplomacia.