VIDA SANA

SEGÚN ESTUDIOS

Este cambio de hábitos puede hacerle perder hasta 30 kilos en un año

Estudios y nutricionistas proponen hacer este cambio: salen las gaseosas, entra el té verde sin azúcar. Los estudios muestran que la fuente más grande de calorías en la dieta de un estadounidense promedio proviene de las bebidas endulzadas con azúcar, con las gaseosas a la cabeza.

Imagínese hacer un simple cambio y perder casi 30 kilos en un año sin tanto esfuerzo.¿Cómo? Todo se reduce a lo que está bebiendo. Esto es lo que debe dejar de tomar: gaseosas o jugos endulzados artificialmente. 

La gaseosa es, por lejos, la peor bebida para el organismo, ya que uno aumenta de peso sin darse cuenta. Los estudios muestran que la fuente más grande de calorías en la dieta de un estadounidense promedio proviene de las bebidas endulzadas con azúcar, con las gaseosas a la cabeza.

Cada una tiene aproximadamente 150 calorías por lata. El hábito de beber diario le proporcionaría unas 1.050 calorías adicionales por semana o aproximadamente casi 7 kilos de peso extra durante el año. Quizás se encuentre entre las personas que ingieren 567 calorías de gaseosas azucarados (cuatro refrescos) al día, según datos de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición. A ese ritmo, potencialmente está acumulando casi 30 kilos de grasa cada año.

Estudios y nutricionistas proponen hacer este cambio: salen las gaseosas, entra el té verde sin azúcar.

Esta bebida sin calorías lo ayuda a adelgazar y  también puede mejorar su salud y ayudar a activar su cuerpo para eliminar más grasa.

"Lo que comes y lo que no comes puede influir en qué genes se activan y cuándo", dice el profesor del Departamento de Ciencia de los Alimentos y Nutrición Humana de la Universidad Estatal de Iowa, Estados Unidos, Kevin L. Schalinske, a Eat This. 

Ciertos nutrientes pueden desactivar esos genes, lo que dificulta que su cuerpo aumente de peso. Dos de las principales herramientas nutricionales a nuestra disposición para desactivar nuestros genes de grasas son el EGCG (galato de epigalocatequina) y el folato, ingredientes que se encuentran en altos niveles en el té verde.

El EGCG es un poderoso compuesto vegetal llamado catequinas, que forma parte de un grupo más grande de compuestos útiles conocidos como polifenoles. Muchos estudios clínicos sugieren que el EGCG ofrece poderosos beneficios para la pérdida de peso. Por ejemplo, según, un estudio de 12 semanas sobre el consumo diario de té verde en mujeres mostró una disminución significativa del peso y la grasa abdominal, según lo publicado en Clinical Nutrition.

Por lo general, cuando reduce las calorías (como eliminar las bebidas azucaradas), el metabolismo en reposo se ralentiza. Pero beber té verde sin azúcar puede contrarrestar ese efecto estimulando la termogénesis, es decir, generando calor a través de la quema de calorías, según estudios clínicos.

Uno de esos ensayos, publicado en el Journal of Research in Medical Science, involucró a 63 hombres y mujeres con diabetes tipo 2 que fueron asignados al azar a uno de tres grupos. Un grupo bebió cuatro tazas de té verde al día, otro dos tazas y el grupo de control no consumió durante dos meses.

Después de ese tiempo, el grupo que bebió cuatro tazas al día experimentó una pérdida de peso significativa, así como una disminución en el índice de masa corporal, la circunferencia de la cintura y la presión arterial sistólica.

En otro un estudio, los participantes que combinaron un hábito diario de cuatro a cinco tazas de té verde con un entrenamiento de 25 minutos durante 12 semanas perdieron un promedio de 1 kilo más que las personas que no bebían té.

Los investigadores creen que las catequinas que se encuentran en el té verde pueden destruir el tejido graso, lo que desencadena la liberación de células grasas, particularmente en el abdomen, y luego acelera la capacidad del hígado para convertir esa grasa en energía.