La FIFA (Federación Internacional de Fútbol Asociado) se enfrenta a una fuerte reacción negativa por el plan de Gianni Infantino de vender una participación comercial de US$ 20.000 millones, y está negociando con un vehículo de inversión vinculado a Donald Trump.
LA LÍNEA ROJA
Gianni Infantino quiere vender 20% de la FIFA a un fondo cercano a Donald Trump
Gianni Infantino recibe críticas por sus planes de venta de 20% de la 'nueva FIFA' en US$ 20.000 millones (a un fondo cercano a Donald Trump).
Josh Noble, editor de Deportes de Financial Times, afirmó que el plan de Infantino de crear una nueva sociedad comercial y vender una participación a inversores ha provocado una fuerte reacción en contra, incluido el nuevo 1er. ministro británico, grupos de aficionados y la UEFA (Unión Europea de Fútbol Asociado, el organismo rector del fútbol europeo).
El martes 28/07, la FIFA anunció la creación de una nueva empresa, denominada FIFA Forward Enterprise, con el objetivo de vender una participación del 20%, que negocia con Thrive Eternal, un fondo dirigido por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno de Donald Trump.
El objetivo es aprovechar el éxito comercial de la reciente Copa Mundial masculina, que ayudó a la FIFA a generar al menos US$ 13.000 millones en ingresos durante el ciclo de 4 años, incluyendo 2026.
Sin embargo, la propuesta financiera, publicada inicialmente por Financial Times, provocó una indignación inmediata.
Andy Burnham, quien asumió el cargo de 1er. ministro del Reino Unido este mes, afirmó que el juego llamado 'fútbol' -y que nació en Inglaterra- "no pertenece a los inversores".
“El Mundial no es un producto. Es la mayor competición deportiva del mundo y nunca ha pertenecido a nadie para venderla. Pueden presentarla como quieran, pero una vez que hayan vendido una parte, se habrán vendido”, declaró Burnham, un gran aficionado al fútbol, en un comunicado oficial el martes por la noche.
Trump / Kushner
La UEFA, que rige el fútbol en Europa, afirmó que el plan de la FIFA "cruza una línea que las instituciones rectoras del fútbol nunca deberían cruzar".
“El alma y la gobernanza del fútbol no son bienes que se puedan negociar, especialmente sin ninguna transparencia sobre quién se beneficia económicamente. Ninguno de nosotros es dueño del fútbol. No le corresponde a la FIFA venderlo”, declaró la UEFA.
Football Supporters Europe, una organización que agrupa a los aficionados, también criticó duramente el plan y exigió la renuncia de Infantino. El grupo había criticado duramente la gestión de la FIFA en materia de venta de entradas para el reciente Mundial celebrado en USA, Canadá y México, donde los precios fueron significativamente más altos que en torneos anteriores.
«El Mundial no está en venta. Basta ya de esta farsa», declaró Football Supporters Europe en un comunicado. «Las federaciones miembro de la FIFA —y todos los que se preocupan por el futuro del fútbol— deben plantar cara al hombre que pretende vender el fútbol mundial».
El predecesor de Infantino, Sepp Blatter, quien dimitió a raíz de un escándalo de corrupción y sobornos en 2015, fue otro de los que se pronunciaron en contra de las propuestas.
“La estrecha relación entre el presidente de la FIFA y el presidente de Estados Unidos ha alcanzado una dimensión financiera que perjudica profundamente al fútbol. Nadie tiene derecho a vender nuestro deporte”, afirmó.
En el anuncio del martes, Infantino afirmó que el plan tenía como objetivo "la democratización del fútbol a nivel mundial" y que el dinero recaudado se "invertiría fuertemente incluso en las zonas más pequeñas o remotas del mundo del fútbol".
Las propuestas implican aumentar el dinero disponible para el desarrollo del fútbol durante los próximos 4 años, pasando de los US$ 4.000 millones actuales a US$ 10.000 millones.
Gianni Infantino
Las 211 federaciones miembro de la FIFA, cuyo tamaño varía desde India y China hasta Gibraltar y la isla de Montserrat, reciben un trato igualitario.
Los fondos obtenidos de la venta de participaciones se utilizarían, en parte, para aumentar los pagos anuales a los miembros, quienes votan sobre decisiones clave, de US$ 2 millones de al año a US$ 5 millones. Además, cada uno recibiría un pago único de US$ 20 millones.
“Cada federación miembro de la FIFA debería tener la oportunidad de buscar una parte justa de los fondos disponibles para forjar su propio futuro, decidiendo por sí misma en lugar de depender de otros”, dijo Infantino.
“Ahora Infantino realiza un triplete de sobornos al intentar cerrar un acuerdo multimillonario con el hermano de Jared Kushner para vender participaciones en la propiedad de la Copa del Mundo a inversores privados”, es la opinión que crece y que hasta podría poner en riesgo la re-reelección de Infantino al frente de FIFA.
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