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LA CURIA ESTÁ DE LUTO

La Iglesia Católica despide al Monseñor Miguel Esteban Hesayne a sus 98 años

Dom, 01/12/2019 - 10:14pm
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Por Urgente24

Falleció Monseñor Miguel Esteban Hesayne, Obispo Emérito de la Diócesis de Viedma, a los 98 años de edad.

A los 98 años de edad falleció el Monseñor Miguel Esteban Hesayne, Obispo Emérito de la Diócesis de Viedma
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La Conferencia Episcopal Argentina a través de su cuenta oficial @PrensaCEA en Twitter hizo público que la Diócesis de Azul comunicó el fallecimiento del Monseñor Miguel Esteban Hesayne. 

"Entendemos al Señor a nuestro apreciado Miguel Esteban y a su querido Instituto Cristífero. Pedimos que para Él brille la luz que no tiene fin", finaliza el tuit.

Miguel Esteban Hesayne nació un 26 de diciembre de 1922 en la ciudad bonaerense de Azul. 

Fue ordenado sacerdote en el año 1948 en el seminario San José de La Plata por Tomás Juan Carlos Solari, arzobispo de La Plata. 

Además, fue  profesor de literatura y latín en el Seminario diocesano de Azul y más tarde rector de ese Seminario.

El 5 de abril de 1975 el papa Pablo VI lo eligió como obispo de la Diócesis de Viedma,  provincia de Río Negro, recibió la plenitud del sacerdocio en el Orden Episcopal el 4 de junio en la catedral de Azul por Manuel Marengo, el 8 de julio a sus 52 años se instaló en la Diócesis hasta el 28 de junio de 1995, cuando renunció por edad.

Se unió al manifiesto de los 18 obispos del Tercer mundo, publicado el 15 de agosto de 1967 y durante el Proceso de Reorganización Nacional  intentó presentar al ministro del Interior de la dictadura, Albano Harguindeguy, de visita en Río Negro, los casos de violaciones a los derechos humanos que se denunciaban en el Obispado. 

Tres días después el obispo le envió una carta que decía “Regresé de dicha entrevista, angustiado, apenado y embargado de un gran temor por el futuro inmediato de nuestro país”. 

Fue uno de los pocos miembros de la jerarquía de la Iglesia Católica Argentina en denunciar los abusos y crímenes sobre los derechos humanos, tales como el asesinato del obispo Enrique Angelelli por una "fuerza de tareas militar" en 1976.

En el año 2006, Hesayne declaró en el juicio por la muerte del obispo Enrique Angelelli, a la que calificó como un “martirio”. 

Además, recordó que Angelelli le dijo que estaba siendo perseguido y le manifestó su intención de renunciar porque veía cómo le estaban matando a sus ovejas, ya que aún no lo habían matado a él. 

Ante la muerte del obispo riojano y sus declaraciones, Hesayne recibió un anónimo en carta expresa con matasellos de Córdoba en la que le decían más o menos estas palabras: “No siga hablando, ya hemos callado a Angelelli”.

Hesayne dejó constancia por escrito de que “la tortura es inmoral la emplee quien la emplee. Es violencia y la violencia es antihumana y anticristiana, en frase célebre de Paulo VI para sintetizar la doctrina católica, al respecto”.

Ya en democracia, su postura fue la defensa a los más necesitados en contra de medidas de ajuste económico, por lo que en la década del 90 se opuso abiertamente a la política económica del menemismo.

A través de una carta que mandó en 2001, también criticó las políticas neoliberales de Fernando de la Rúa.

En la misma decía "Su gobierno viene tomando medidas que son un genocidio de guante blanco". 

Lo mismo hizo en el gobierno de Eduardo Duhalde cuando salí al cruce al escuchar que el presidente necesitaba tiempo para salir de la crisis. 

El obispo se destacó por su compromiso social y por su tarea en defensa de los derechos humanos, aun cuando esto lo llevó a enfrentarse con muchos de los miembros de la jerarquía católica argentina.