El 8 de mayo de 1945 el mariscal alemán Wilhelm Keitel firmó el acta de capitulación ante el soviético Gueorgui Zhukov en la ciudad de Berlín, lo que marcó el fin del Tercer Reich y la mayor "explosión de alegría" que la humanidad haya experimentado, diría después el ex primer ministro británico, Winston Churchill.
SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
Rendición nazi: la mayor "explosión de alegría" cumple 75 años.
El 8 de mayo de 1945 el ejército alemán se rendía y con ello le ponía fin a la Segunda Guerra Mundial en Europa. "El Día de la Victoria Europea", lo recuerdan en el Viejo Continente. Se trató de la culminación de una guerra que a lo largo de 6 años se cobró la vida de más de 60 millones de personas, de los cuales más de la mitad fueron ciudadanos civiles.
Unas 24 horas antes, el ejército nazi se había rendido en la ciudad francesa de Reims ante el general estadounidense Dwight D. Eisenhower, comandante supremo de las fuerzas aliadas en Europa.
Se trataría del fin del terror que a lo largo de 6 años azotó a Europa y dejó un saldo de más de 50 millones de muertes entre combatientes y ciudadanos civiles, incluidos los 6 millones de judíos víctimas del holocausto.
Alemania tuvo la particularidad de rendirse dos veces en la Segundo Guerra Mundial. El primer acta de capitulación lo firmó el jefe del mando de operaciones de las Wehrmacht, el alemán Gustav Jodl, ante el general soviético Dwight D. Eisenhower el 7 de mayo de 1945 en Reims.
¿Que pasó que hubo necesidad de otra capitulación? Cuando Joseph Stalin se enteró de esta firma se enfureció: según él, como la URSS había sacrificado más soldados y civiles durante la guerra, su comandante militar más importante debería aceptar la rendición de Alemania, no el oficial soviético que había sido testigo de la firma en Reims. Stalin también se opuso a la localización de la firma: sostuvo que, como Berlín había sido la capital del Tercer Reich, ese debería ser el emplazamiento de su rendición.
Por eso el anuncio de la rendición se realizó también al día siguiente tras un acuerdo entre el primer ministro británico, Winston Churchill, Stalin y el presidente de Estados Unidos, Harry Truman.
Esta "nueva " rendición se firmó entre la noche del 8/5 y la madrugada del 9/5, en un antiguo casino militar en Karlshorst, en el este de Berlín, hoy convertido en museo.
La fecha es recordada por los europeos con gran fervor año a año. Declarado el "Día de la Victoria Europea", cada 8/5 es feriado nacional allí menos en Rusia, que lo celebra el día siguiente por la diferencia horaria.











