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NO SÓLO FUE SCHINDLER

Albert Bettel, el otro nazi que salvó cientos de judíos y la historia se encargó de olvidar

Mie, 04/03/2020 - 5:08pm
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Por Urgente24

Su historia no tomó tanta relevancia como sí la tuvo la de Oskar Schindler. Si bien es cierto que el número de vidas que salvó fue claramente menor, su valentía merece ser traída a la memoria.

Albert Bettel, el otro nazi que salvó cientos de judíos y la historia se encargó de olvidar
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Que los nazis representaron la peor escoria de la humanidad es una afirmación que no resiste demasiado análisis. De todos modos, un retrotraimiento de la historia nos permite conocer cómo algunos de ellos llegaron a un punto que no pudieron tolerar más lo que se estaba viviendo en tiempos del Tercer Reich y se dispusieron a "desobedecer" las ordenes impuestas por el régimen.

El caso más emblemático es el de Oskar Schindler, empresario alemán y miembro del Partido Nazi, que salvó la vida de aproximadamente mil doscientos judíos durante el Holocausto empleándolos como trabajadores en sus fábricas de menaje de cocina y munición. Su gesta es conocida mundialmente y hasta fue reproducida años más tarde en una novela ( El arca de Schindler, de Thomas Keneally) y una película ( La lista de Schindler, de Steven Spielberg).

Pero esta claro que no fue el único. Seguramente no fueron pocos los soldados alemanes que a su manera ayudaron a judíos para su salvación. 

Uno de ellos, pero que claramente no tuvo el impacto mediático que sí tomó el caso Schindler, fue el oficial Albert Bettel, un hombre que estuvo dispuesto a luchar con tal de evitar la matanza de cientos de judíos.

Bettel nació en el año 1891 en el por entonces reino de Prusia, más precisamente en la ya extinta provincia de Silesia (hoy territorio perteneciente a Polonia). Se crió en el seno de una familia católica y en su juventud se mudó a Múnich para estudiar Economía y Derecho.

Durante  la Primera Guerra Mundial se produjo su "bautismo de fuego" como soldado, y años más tarde, en 1933 se afilió al Partido Nazi. Aquí es necesario hacer una mención: Bettel no era el típico militar con un nacionalismo extremo y antisemita. Para nada.

De hecho, historiadores que indagaron su vida lo describen como un ser educado y respetuoso de las diferencias. Su nombre en las filas del régimen aparece únicamente porque no tenía otra alternativa. Un soldado que era convocado para alistarse en el Partido y se negaba podía enfrentar graves consecuencias.

Nunca adoptó esa postura tan radical. Sin ir más lejos, cuando Hitler comenzó con la persecusión a los judíos, éste ayudó a su tío que adoptaba dicha religión a escapar a Suiza.

En fin, transcurría el año 1942 cuando Bettel ejercía como oficial de la Wehrmacht (como era conocido el ejercito alemán) en el pueblo pueblo polaco de Przemysl, donde un grupo de judíos se encontraba trabajando en las industrias de la localidad, en labores fundamentalmente relacionadas con fabricación de armamento.

En este contexto llegó a oídos del soldado que éste mismo grupo asignado al ejército nazi iba a ser deportado hasta el campo de exterminio de Belzec, ya que el gueto del pueblo había sido cerrado unos días antes.

Esto despertó la preocupación de Bettel que no tardó en llamar a un agente importante de la Gestapo para que le confirme la información. Ante el silencio que presenció del otro lado, cortó y rápidamente recurrió a su superior, el mayor Liedtke, para solicitarle de forma inmediata un batallón para impedir la deportación. El alemán sabía que el destino de esos judíos no era otro que su exterminio.

Así, se preparo con soldados del la Wehrmacht  para la llegada de la SS, el feroz cuerpo militar y policial nazi, dispuestos para el combate si era necesario. 

Las fuerzas de Bettel se apresuraron por cortar el puente que daba al único acceso al gueto. Cuando llegó la SS a sus inmediaciones, los dos cuerpos militares antagónicos protagonizaron momentos de tensión ante un combate latente. Claro, los judíos de Przemysl no lo podían creer: el ejército alemán actuaba en su defensa.

Mientras los minutos se trascurrían, el oficial aprovechó para usar tanques y camiones del ejército para evacuar al menos cien familias del geto hacia las barracas militares y al estar bajo protección de la Wehrmacht ,no podían ser deportados al campo de Belzec. 

Finalmente, esta acción llevaría a la salvación de al menos 240 judíos, lo que le traería severos problemas a Bettel con el régimen. 

Las crónicas rescatadas indican que al poco tiempo sería expulsado del ejercito y antes que termine la guerra partió para su pueblo natal de Breslau en Prusia, la cual cayó bajo control soviético en 1945 con él allí.

Murió en el absoluto anonimato, en 1952. Su historia vería luz recién muchos años mas tarde gracias a las investigaciones del israelí Zeev Goshen. Lo que vino después fueron reconocimientos. 

En 1981 se le otorgó el título de "Justo entre las Naciones" en Yad Vashem. En su honor, se plantó un árbol en el jardín de esa institución, como recordatorio de que algunos alemanes desobedecieron las órdenes de la "Solución Final".