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CARRERA POR UNA VACUNA

"Me siento obligada a encontrar un escudo biológico para mi país"

Vie, 10/04/2020 - 3:45pm
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Por Urgente24

No cesan los trabajos para encontrar una vacuna contra el coronavirus que desató la epidemia COVID-19. Hoy día hay una mezcla de intensa competencia por motivos políticos y comerciales, a su vez una cierta solidaridad entre los científicos de todos los países. Pero también existe la sospecha de que muchos de los desarrollos pueden terminar teniendo aplicaciones militares para un eventual conflicto con las epidemias como armar mortales.

Chen Wei (izquierda), cuando ingresó a la Academia China de Ingenieros.
Chen Wei (izquierda), cuando ingresó a la Academia China de Ingenieros.
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El SARS y el MERS fueron dos “advertencias increíbles” sobre los peligros de los coronavirus y aún así, cuando declinaron, no se continuó con los esfuerzos para seguir investigándolos.

Jason Schwartz, profesor de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Yale, asegura que la preparación para esta pandemia tuvo que haber empezado desde el brote de SARS en 2002.

“Si no hubiéramos abandonado el programa de investigación de vacunas de SARS, hubieramos tenido listo muchos más fundamentos para trabajar en este nuevo virus que está cercanamente relacionado”, le dijo a la revista The Atlantic.

Hay un cierto temor (con fundamentos) de que con el nuevo coronavirus, llamado Sars-Cov-2, que provoca Covid-19 y es “primo cercano” de la epidemia de 2002, vuelva a ocurrir que se abandone la investigación cuando lo peor haya pasado.

Testigo de aquello es María Elena Bottazzi, codirectora de la Escuela Nacional de Medicina Tropical del Colegio Baylor de Medicina de Houston y codirectora del Centro para Desarrollo de Vacunas del Hospital Infantil de Texas, en Estados Unidos: “Fuimos a los NIH (Institutos Nacionales de Salud de USA) y les preguntamos: '¿Qué hacemos para mover rápido la vacuna del laboratorio hacia la clínica?' Y nos dijeron: 'Ahora no estamos ya interesados'”.

La vacuna contra el coronavirus de SARS 2002 nunca logró el financiamiento necesario. En 2020, muchos años perdidos.

Ahora, hay intensa actividad científica (y política). Una carrera contra el reloj, y los fallecimientos.

 **  Xiamen Innovax Biotech, una filial del Grupo Yangshengtang, de China, y la Universidad de Xiamen, cooperan con GlaxoSmithKline (GSK) para evaluar los efectos de una vacuna proteica recombinante que ayudaría a impedir la neumonía COVID-19.

Gao Yongzhong, gerente general de Xiamen Innovax, cuya sede está en la provincia oriental china de Zhejiang, dijo que GSK aportará un sistema adyuvante para hacer ensayos preclínicos para una vacuna candidata desarrollada por la compañía y la universidad.

"Al combinarse con el sistema adyuvante AS03, se espera que la vacuna induzca un alto nivel de inmunidad protectora, que podría satisfacer la necesidad imperiosa de la prevención de la neumonía COVID-19", dijo Gao.

 **  Thomas Breuer, director médico de GSK Vaccines, dijo que, como una de sus fortalezas tecnológicas, el adyuvante que su compañía produce puede ayudar a mejorar la respuesta inmune del cuerpo al ser añadido a la vacuna, y que una combinación ideal estaría en capacidad de desarrollar una inmunidad más fuerte y duradera que la de una vacuna sencilla.

"El uso del adyuvante en la lucha contra la pandemia de la neumonía COVID-19 es muy importante, porque ayuda a producir más dosis de vacuna y permite así vacunar a más personas", dijo Breuer.

Según GSK, el adyuvante puede aumentar la inmunogenicidad, la velocidad de respuesta y la tolerancia de los antígenos, y al mismo tiempo reducir su consumo. Cuando una misma dosis de antígeno de vacuna se combina con un adyuvante ideal, puede producir más vacunas con el mismo efecto al mismo tiempo, lo que es útil para producir vacunas en masa en tiempos de pandemia, señaló la firma británica.

 **  La compañía farmacéutica Johnson & Johnson presentó un diseño de vacuna para combatir al nuevo coronavirus SARS-CoV-2 causante de la enfermedad Covid-19 y que podría estar disponible y aprobada para principios de 2021. 

La compañía dijo que se se trabajó junto con la Autoridad de Investigación y Desarrollo Avanzado Biomédico (BARDA) y que se garantiza con ello la capacidad de fabricar 1.000 millones de dosis de la vacuna. Los estudios clínicos en humanos podrían comenzar en septiembre de 2020 e informó que se comenzó a trabajar en ella a principios de enero desde que se logró obtener el mapa genético del virus. 

 **  La vacuna contra el ébola ha permitido una "aceleración sin precedentes" en el desarrollo de una vacuna contra el COVID-19 que la farmacéutica Janssen, una filial de Johnson & Johnson, planifica entregar en 2021, dijo Josué Bacaltchuk, vicepresidente de Asuntos Médicos de América Latina de la multinacional estadounidense. El proyecto recibió un presupuesto de US$ 1.000 millones.

El médico de origen brasileño subraya que los tiempos para el desarrollo de una vacuna, normalmente de 5 a 7 años, se van a acortar a 13 meses, en gran parte porque la empresa cuenta con la "plataforma tecnológica" desarrollada para el ébola, un virus que ocasionó la muerte de más de 11.300 personas en África Occidental entre 2014 y 2016.

Bacaltchuk resalta que esa tecnología "está basada en un vector viral, un adenavirus atenuado, al que solo se le cambia la parte del virus específico, en este caso el nuevo coronavirus".

BARDA y Janssen han destinado además otros recursos para identificar posibles tratamientos contra el COVID-19 en colaboración con el Instituto Rega para la Investigación Médica de Bélgica.

China

Tal como ya publicó el diario Global Times, del Partido Comunista Chino, la gran apuesta del presidente Xi Jinping para alcanzar la vacuna es la general mayor Chen Wei, saben una cosa muy bien: es rápida. Chen camina rápido, habla rápido y trabaja a un ritmo rápido. Chen ahora está trabajando para acelerar el desarrollo de la vacuna de COVID-19 en China.

El 16/03, la nueva vacuna contra el coronavirus desarrollada por Chen y su equipo ingresó a ensayos clínicos. El 20/03, 108 voluntarios fueron inyectados con la vacuna COVID-19 desarrollada por China. La general Chen Wei, una de quienes desarrolla la vacuna, fue la N°1 en ser inyectada, informó el sitio de noticias nacional ifeng.com.

Un voluntario dijo que Chen es la verdadera pionera.

Chen es una destacada epidemióloga y viróloga, supervisora del doctorado de la Academia de Ciencias Médicas Militares (AMMS) y académica de la Academia China de Ingeniería.

El 26/01, Chen, de 54 años, se dirigió a Wuhan, en la provincia de Hubei, y con su equipo construyó un laboratorio de pruebas portátil, que estaba en funcionamiento el 30/01. Los expertos del equipo de Chen investigaron y desarrollaron un kit de prueba, que funciona junto con la tecnología automatizada de extracción de ácido nucleico para acelerar las pruebas de pacientes sospechosos. .

Chen integra un equipo de expertos en el Programa de Prevención y Control de Riesgos Biológicos de China, e hizo grandes contribuciones en la lucha contra el síndrome respiratorio agudo severo (SARS, cuya vacuna también decidió no iniciar China, en su momento) y logró resultados notables en el tratamiento de muchos virus, incluidos el Ébola y el ántrax.

Para probar si el interferón contra la hepatitis C es aplicable para prevenir el SARS, ella fue al laboratorio. Según el protocolo, los investigadores no deben permanecer en un laboratorio de presión negativa durante más de 5 horas, pero Chen permaneció en el laboratorio durante 8 a 9 horas todos los días, destacó Global Times.

"Tratamos de no beber ni comer antes de ir al laboratorio, e incluso usamos pañales para permanecer más tiempo adentro", dijo Chen.

En los experimentos secuenciales, Chen y su equipo fueron aislados debido al contacto diario con una alta concentración de virus del SARS todos los días. Ella estuvo separada de su hijo por más de 100 días.

Un día, cuando apareció en un programa de televisión, su hijo corrió hacia la televisión y besó la imagen de su madre. El esposo de Chen tomó una foto y se la envió. Chen estalló en lágrimas después de verlo.

El equipo de Chen demostró que el aerosol de interferón es efectivo para prevenir el SARS. Como resultado, más de 14.000 trabajadores médicos en más de 30 hospitales especiales de SARS que usaron el aerosol estaban libres de infección.

Antecedentes

En 2004, Chen recurrió a la lucha contra el virus del Ébola. Cuando la mayoría de los chinos no tenía idea de qué es el ébola, Chen sintió que "el ébola no está lejos de nosotros".

En 2014, el virus estalló en África occidental antes de extenderse a Europa y América después de la mutación. Chen decidió ir a África.

Sobre la base de su investigación previa, el equipo de Chen desarrolló la primera vacuna contra el Ébola del mundo que entró en un ensayo clínico. Una pequeña dosis de la vacuna significaba que África estaba un paso más cerca de controlar con éxito la epidemia de ébola, lo que brindaba la esperanza de supervivencia para muchos. Fue la primera vacuna de desarrollo propio de China que se permitió realizar pruebas clínicas en el extranjero.

"El [Ébola] es un virus con una alta tasa de mortalidad y todavía sabemos poco al respecto. Muchas personas, incluidos mis colegas investigadores, me preguntaron "¿qué es el Ébola y quién usará la vacuna después de que la desarrolle? No respondí y no pude responder estas preguntas en ese momento", agregó Chen.

En mayo de 2015, Chen y su equipo llegaron a Sierra Leona para la 2da. fase de la prueba de la vacuna contra el Ébola.

Durante una visita a un orfanato local Chen se fijió una nueva meta: "Quiero que todo el mundo tenga acceso a nuestra vacuna".

"Había 48 niños, todos sus familiares fueron asesinados por el Ébola, lo que nos obligó a desarrollar la vacuna. Queríamos que la vacuna no solo se usara en China sino que también beneficiara a la comunidad internacional", dijo.

Después de que un terremoto sacudiera a Wenchuan de la provincia de Sichuan en el suroeste de China el 12 de mayo de 2008, AMMS organizó un equipo de 30 miembros para apoyar a Sichuan el 14/05/2008.

El mismo día, AMMS compiló un folleto sobre control de epidemias después del desastre y envió un equipo a Sichuan en la madrugada del 15 /05/2008 en avión. Durante el rescate por desastre, Chen trabajó en Wenchuan como líder del equipo nacional de salud y control de epidemias.

Durante los Juegos Olímpicos de Beijing en 2008, Chen también trabajó como experto para combatir las amenazas terroristas que involucran armas nucleares, químicas y biológicas.

Chen dijo que cree que otros microbios patógenos podrían ser utilizados como armas letales durante una guerra y desencadenar una epidemia a gran escala.

"Me siento obligado a encontrar un escudo biológico para el país y la gente", dijo Chen.