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EL FBI ACORRALA AL MENOR DE ISABEL II

El pederasta Andres de York vetado en Buckingham, KPMG, AON, etc.

Jue, 21/11/2019 - 8:02am
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Por Urgente24

En el día en que la reina británica Isabel II cumple 72 años de casada con el Príncipe Felipe, el hijo más chico de ambos, Andrés, la agasajó con una mala sorpresa: el abandono de sus deberes reales como consecuencia del escándalo que lo involucra por sexo con menores de edad.

La reina Isabel II del Reino Unido y el príncipe Andrew, duque de York, hablan con John Maynard, de 80 años, de Stoke on Trent, a través de Internet, durante una recepción en el Palacio de Buckingham para conocer el sector tecnológico del Reino Unido: 09/06/2014. Ya nada es igual. REUTERS / Steve Parsons
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El príncipe Andrés de Inglaterra declaró ante el programa «BBC Newsnight» que se retira de sus “deberes reales” luego de su polémica vinculación con el escándalo sexual con el financista americano Jeffrey Epstein.

El actual Duque de York es el tercer de cuatro hijos que tuvo la monarca inglesa, Isabel II y su esposo el príncipe Felipe de Edimburgo. 

Andrés Alberto Cristián Eduardo nació en el palacio de Buckingham, un 19 de febrero del año 1960, siendo el segundo varón de la pareja real.

En el año 1978, Andrés ingresa a la Marina Real Británica y en 1982 participó en la Guerra de Malvinas donde brindó servicio en el barco HMS Invincible y combatió también en el espacio aéreo 

A mediado de los años 80, la que por aquél entonces era esposa de su hermano Carlos, Lady Di, le presentó a Sarah Ferguson, aristócrata hija del polista argentino Héctor Barrante y Susana Barrante. 

Con tan solo 26 años contrajo matrimonio con Ferguson e inmediatamente después la reina les otorgó el título de Duques de York, Condes de Inverness y Barones Killyleagh. 

Como miembro de la familia real británica, Andrew posee un ingreso anual de 250 mil libras (320 mil dólares) sumado a otras 20 mil libras (25 mil dólares) producto de la pensión por ex miembro del Ejército de la Corona.

Este cuantioso ingreso que recibe de la corona al Duque de York no pareció serle suficiente para cubrir sus grandes gastos y fue su amistad con Epstein la que le permitió vivir como un verdadero aristócrata con jets, islas privadas y mansiones a su disposición

La amistad con el millonario estadounidense comenzó en 1999 a través del vínculo en común que tenían con Ghilaine Maswell, por aquel entonces era pareja del financiero. 

Según las pruebas que recoge la Justicia estadounidense, el multimillonario de Nueva York ya era pedófilo cuando comenzó su relación con Andrés lo que deja muy mal parado al hijo de Isabel. 

El dinero extra que recibía en las inversiones que le aconsejaba Epstein, y que mantenía en secreto, le ayudó a realizar reformas millonarias en su propiedad en Windsor Great Park con un costo de US$ 9.600.000; su finca en Verbier, Suiza adquirida en 2014 de un valor de casi US$ 17 millones. 

Pero era una ventaja con problemas porque Epstein no cesaba en sus excesos, arrastrando a todos sus vínculos que compartían el descontrol que en teoría podía pagarse con sobornos o buenos abogados.

La Oficina Federal de Investigación de los Estados Unidos (FBI) empezó a investigar. 

El detonante fue la acusación de Virginia Roberts Giuffre, quien acusó al Duque de York de de tener relaciones sexuales con ella cuando Virginia era menor de 17 años. Ella afirmó que la ofrecieron a Andrés mientras estaba en la casa de la ex novia de Epstein en Londres.

La Policía Metropolitana del Reino Unido retiró la investigación en 2015 pero un ex policía de Florida que participó en la investigación del caso de pedofilia de Epstein en 2009 alegó que el FBI encubrió la participación del príncipe Andrés.

Son alrededor de 100 víctimas que en ese entonces tenían entre 14 y 15 años y que fueron obligadas por Epstein a tener encuentros sexuales con diferentes hombres en sus jets privados. 

Epstein fue acusado de tráfico sexual de menores por lo que se encontraba detenido en el Centro Correccional Metropolitano de Manhattan donde el pasado 10 de agosto se lo encontró muerto. 

El príncipe Andrés durante la entrevista en la BBC.

Andrés príncipe de York había difundido un comunicado afirmando que jamás “vio, fue testigo o sospechó de ningún tipo de comportamiento de la clase que consecuentemente llevó a Epstein a ser arrestado y encarcelado". 

Nadie le creyó.

Entonces, el sábado 16/11 él le concedió a la BBC una entrevista para aclarar todas las dudas existentes sobre su amistad con Epstein. 

Sin embargo, fue más confuso que en el comunicado, y el resultado en la opinión pública le fue adverso. La prensa lo masacró y la propia Casa Real dio un paso al costado.

Un desastre para una monarquía que ha invertido dinero, energía y tiempo desde la muerte de Diana Spencer para revertir la imagen negativa que cargaban tanto la Reina como su hijo Carlos, hermano mayor de Andrés.

Entonces, ahora la reina Isabel II ha tenido que dejar de lado sus sentimientos como madre y aceptar apartar a su hijo de la agenda oficial y de cualquier acto relacionado con la monarquía.

Andrés ya no aparecerá, hasta nuevo aviso, en ninguna actividad de los Windsor. O sea que vivirá fuera de la escena pública.

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“Me ha quedado muy claro en los últimos días que todas las circunstancias relacionadas con mi antigua relación con Jeffrey Epstein se han convertido en un problema serio para el valioso trabajo que hace mi familia en numerosas organizaciones y ONGs con las que estoy muy orgulloso de apoyar”.

“Es por eso que he pedido a su Majestad si podía apartarme de mis obligaciones públicas hasta que se aclare todo en el futuro, y ella me ha dado su permiso”.

“Sigo muy arrepentido de no haber juzgado bien mi asociación con Jeffrey Epstein. Su suicidio ha dejado muchas preguntas sin responder, especialmente para sus víctimas. Yo personalmente simpatizo profundamente con cualquiera que se haya sentido afectado en este caso y que quiera que todo se aclare de una vez. Lo único que espero ahora es que, con el tiempo, sean capaces de reconstruir sus vidas”.

“Por supuesto, estoy dispuesto a ayudar a cualquier autoridad legal con sus investigaciones, si así lo requieren”.

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Una de las abogadas de las víctimas, Gloria Allred, cree que una declaración bajo juramento hubiera sido mejor que ir a la televisión. 

Coincidió con ella Alan Dershowitz, profesor en Harvard, abogado, amigo del pedófilo Epstein y también acusado de abusos. 

En el programa de la BBC Radio 4 Today ha dicho que él cree que el príncipe Andrés no tendrá “más remedio que someterse a un interrogatorio en Estados Unidos” si se presenta la solicitud correspondiente. 

Respecto a la entrevista, cree que la respuesta del príncipe sobre la víctima Virginia Giuffre no parece lo “suficientemente fuerte. Si no tuvo relaciones sexuales con ella, debería decirlo categóricamente”.

Además de la pérdida de su presencia en la actividad cotidiana de una monarquía, Andrés ha perdido apoyo en sus actividades privadas.

Desde 2014 él tiene como centro de su actividad privada la plataforma de apoyo a los emprendedores, Pitch@Palace

Desde la entrevista en la BBC hay un goteo de patrocinadores en Pitch@Palace.

Por ejemplo, la consultora KPMG, según el diario The Times ha retirado su patrocinio de 300.000 euros anuales. 

Los mismos pasos han seguido la empresa aseguradora AON, que según The Times ha pedido que su logo sea retirado de la web de Pitch@Palace.

La multinacional farmacéutica AstraZeneca, que ha anunciado que dejará de patrocinar esta iniciativa a partir de 2020; y el banco británico Standard Chartered. 

Otros patrocinadores habrían pedido que Andrés sea destituido como presidente de Pitch@Palace para evitar que su vinculación con el caso Epstein siga afectando a la respetabilidad de esta plataforma.

Además, Outward Bound, una asociación benéfica en favor de la educación de los jóvenes con la que la familia real colabora regularmente, ha anunciado que el duque de York (Andrés) no debe seguir siendo su presidente de honor.

Y los estudiantes de la Universidad de Huddersfield han iniciado una campaña para retirarle su condición de rector honorífico, un título que el príncipe ostenta desde 2015.

Lo mismo le ocurriría con la Universidad Metropolitana de Londres y con 3 universidades australianas que hasta ahora colaboraban con Pitch@Palace.

Y el impacto puede continuar.