La ingeniera agrónoma y comunicadora ex funcionaria y siempre productora pecuaria Susana Merlo tiene su newsletter 2.0, que actualiza acerca del campo argentino. El Presidente buscó respaldo para Milei 2027 en la Exposición Rural de Palermo.
DESPUÉS DE LA RURAL DE PALERMO
Intenso debate agropecuario acerca de Milei 2027 y el sufragio chacarero
El Presidente fue a la Exposición Rural de Palermo a buscar el sufragio para Milei 2027. La gran pregunta, finalizado el evento, es si lo consiguió / consolidó.
Ahora que terminó el evento, llegó la hora de las conclusiones.
A ella le mereció un texto que tituló "No todo lo que reluce es oro… ". Aquí va:
Éxitos... a medias
Habiendo finalizado ya la Rural de Palermo, generalmente la última chance para que el gobierno de turno haga anuncios puntuales para el sector cada año (lo que no ocurrió), el campo emprende la recta final de la campaña 26/27, tal vez, con expectativas algo mayores a la realidad que transita.
Es cierto que buena parte de los principales indicadores son positivos, al punto que ya se prevé que, clima mediante, el nuevo ciclo permita repetir la excepcional perforamance de la última campaña, con guarismo que fueron reiteradamente reconocidos por todos los funcionarios, desde el Presidente para abajo.
Objetivamente, se está cerrando una cosecha de alrededor de 165 millones de toneladas, unos 20 millones superior al récord anterior, cuando “supuestamente” alcanzó 144 millones, en el 18/19, al final de la Administración de Mauricio Macri; y ahora con récords en maíz (71 millones de tn), trigo (29,5 mill de tn), y girasol (7 mill de tn).
La carne vacuna, aunque cae en volumen exportable, ubicándose en alrededor de 800.000-820.000 tn, sigue aumentando en monto por lo que va a superar los U$S 4.000 millones de ventas al exterior .
También, según el Indice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA) que elabora la Bolsa de Comercio de Rosario, se registró en junio una suba mensual desestacionalizada de 3%, impulsada por el avance de las labores agrícolas y el crecimiento de la actividad agroindustrial y agroexportadora, lo que permitió alcanzar un nuevo máximo histórico.
La cifra de junio, anualizada, arroja un llamativo +10,9%.
El propio Canciller, Pablo Quirno, reconoció en una de sus varias visitas a la Rural que “fueron 115 millones de tn, por más de U$S 52.000 millones, los exportados en 2025” (por el “campo” como conjunto). Esto representó el 60% del total de las divisas ingresadas a la Argentina.
Pero el número, seguramente, va a ser superado este año, por el incremento tanto del volumen agrícola, como por la suba de los precios ganaderos. De hecho, ya el primer semestre cerró con un monto cercano a los U$S 27.000 millones (+ 17% respecto al ´25), por más de 60 millones de tn (+ 15%) en igual lapso.
“Las exportaciones de girasol crecieron un 142%, las de trigo un 64% y, por primera vez en la historia, vendimos trigo y maíz argentinos en China”, dijo el Presidente Javier Milei, en la Tribuna de Palermo, durante el extendido reconocimiento que hizo al sector, y que llegó a niveles que hubieran sido insospechados en cualquier otro momento, como cuando afirmó que “cuando la política ataca al campo, no ataca un sector: ataca el cimiento mismo sobre el que se levantó todo lo demás, la base de nuestra Nación”.
O, “convirtieron al sector más pujante del país en el pagador de última instancia de la Argentina. Cuando había crisis, subían las retenciones; cuando faltaban dólares, desdoblaban el tipo de cambio; cuando había inflación, ponían precios máximos sobre la producción. Se dedicaron a faenar, año tras año, a la gallina de los huevos de oro”, dijo Milei ese día.
Pero, parece que semejante “cadena de éxitos”, no alcanza.
Tampoco las más de 1.000 medidas ya adoptadas para liberar al campo (y que se notan.)…
Sin embargo, la “térmica”, el humor del campo es incierto, y las razones también sobran, aunque de magnitudes muy distintas.
El vaso medio vacío (lo pendiente)
Se sabe que lo central en cualquier actividad, es la seguridad, la estabilidad en las reglas de juego, pero más aún, en el caso del campo cuya producción, e inversiones, son en general de mediano-largo plazo.
Así, al riesgo que siempre se afronta del clima (este año se espera Niño, con mucha humedad), y de los precios internacionales, que tampoco “manejan” los productores, hay que agregarle el de los conflictos internacionales con 2 guerras activas:
- Rusia-Ucrania, e
- Irán-Israel/EEUU,
con evoluciones dispares e impactos, tanto en los precios de productos que exporta argentina (granos, aceites, carnes, combustibles, etc.), como en los que importa, como los estratégicos fertilizantes.
También los precios de los fletes (y los seguros por transitar en zona de conflicto) se elevan.
Los gobiernos, incluso el de Milei, conocen muy bien esto por el impacto alcista sobre la inflación que se genera.
Y, si bien con estos temas ya sería más que suficiente para sacudir cualquier inversión, hay otros varios de orden local que se suman para enrarecer el panorama.
Por ejemplo, para atraer a los grandes de la minería e energía, hubo que armas un RIGI y un SuperRIGI que, entre otras cosas, fija por ley la estabilidad de las normas marco que se les dieron a estos capitales para que hagan sus inversiones.
Para el campo la oferta fue muchísimo más acotada pero, ni en este sector, ni en otros varios, tanto locales como del exterior, hay seguridad absoluta sobre la continuidad de estas políticas, tema clave a la hora de las inversiones.
De hecho, el campo está sembrando ahora un ciclo que va a cosechar durante todo el año próximo (2027) en plena campaña presidencial, y frente a un cambio de Gobierno, que aún no se sabe si continuará la misma línea que el que está ahora en ejercicio.
Además, es necesario señalarlo, buena parte de las dudas proviene de las señales que dan otros poderes del Estado como el Judicial, y, más aún, el Legislativo que, hasta ahora, casi no pudieron sustraerse de las internas partidarias, para hacer el trabajo que les encargó la sociedad, o sea, en el caso del Congreso, legislar.
Es cierto que se tomaron muchas medidas y se removieron cantidad de escollos operativos, pero también es cierto que los pendientes continúan acumulándose sin que terminen de cerrarse (lo que facilitaría volverlos para atrás en caso de cambios de signo político).
El INTA, el Senasa (del que muy pocos hablan), las leyes de agroquímicos, de biocombustibles, la propiedad privada, la reforma tributaria, la flexibilización laboral, las retenciones, ley de semillas, las normas de tráfico fluvial, puertos, etc., etc., etc., cruciales para destrabar la actividad empresaria, siguen stand by en una rara pulseada entre el Ejecutivo y el Legislativo, como si ambos no tuvieran que defender, como prioridad, la causa máxima del país.
Algunas de ellas ya atravesaron varios gobiernos.
Lo mismo se puede decir de las licitaciones y las obras pendientes, incluyendo el muy promocionado FFCC Belgrano Cargas, cuyos pliegos se siguen anunciando y no se concreta, mientras que a la cola siguen otras definiciones más de fondo aún, como la salida al Pacífico por el NOA, reivindicación histórica, que le daría vuelta la cara al país, y que está pendiente desde que se construyó el puerto de Buenos Aires.
2 preguntas
El campo, paciente, espera todavía
- que se concrete el ingreso de las vacunas contra la aftosa para abaratar su costo excesivo, que comprometió el propio Milei hace 2,5 años;
- que se termine con el arrastre de medias reses “al hombro” que aún subsiste en varios lugares;
- que se destraben los permisos de experimentación de nuevos productos para evitar generar resistencia, tanto en agricultura como en ganadería, y que se apilan en los pasillos del Senasa; o
- que se termine con la anarquía de la “tasas” municipales, que generan verdaderas aduanas interiores (que están “prohibidas”), pero que nadie parece controlar, entre infinidad de cuestiones más.
Y, aunque la lista puede ser infinita, a los efectos de la “credibilidad” y la expectativa sectorial, la pregunta es:
##¿Antes de agregar más cambios, no convendría “cerrar” muchos temas aún inconclusos?. ¿Anclarlos, de alguna forma para evitar la sensación de que “están en el aire”?
##El segundo planteo es: ¿Alguien en el gobierno ordena las prioridades de los temas sobre los cuales avanzar?
Por eso, como se señaló antes, nada es peor para la producción (de mediano y largo plazo, como la agropecuaria), que la inseguridad y la falta de horizonte.
Por eso, si el campo ya es récord aún con este déficit de cuestiones, ¿que pasaría si se avanza, aunque sea, en la mitad de los temas?
-------------------------
Otras noticias de Urgente24
Javier Milei no dinamitó el BCRA pero cuestionó a CFK, Marcó del Pont y Duhalde
Los 7 fallecidos por la caída del helcoptero serán velados en la Catedral del San Juan
5 diarios españoles reflejan la conmoción social que causó una ola migratoria marroquí











