ECONOMÍA

MONITOR FISCAL

Sonríen Máximo y Heller: el FMI habla de subir impuestos "a los sectores más ricos"

El coronavirus ha provocado varios debates por las políticas de contención aplicadas por los distintos gobiernos para contener su propagación y el FMI no se ha quedado a un lado. Todo lo contrario. En un informe publicado en las últimas horas sobre la post pandemia se refirió a que los países tendrán más incentivos a subir impuestos luego de la pandemia y habló de gravar más a los sectores más ricos. Un punto relevante para nuestro país, donde el proyecto del "impuesto a la riqueza", que promueve el Frente de Todos, es debatido en el Congreso.


En el Monitor Fiscal del Fondo Monetario Internacional difundido esta mañana desde Washington en donde se lleva a cabo la Asamblea anual de manera virtual, junto al Banco Mundial, el organismo sostuvo que "es posible que los gobiernos también deban considerar medidas para mejorar los ingresos, incluido tanto el aumento del cumplimiento tributario como la progresividad de los impuestos en los grupos más ricos y menos afectados, así como reformas para modernizar la tributación empresarial".

"Las economías de mercados emergentes y de bajos ingresos que enfrentan fuertes restricciones financieras necesitarán entregar más con menos, estableciendo nuevas prioridades en el gasto y mejorando su eficiencia. Algunos pueden necesitar más apoyo financiero oficial y alivio de la deuda.

Los gobiernos también deben adoptar medidas para mejorar el cumplimiento tributario y considerar impuestos más altos para los grupos más ricos y las empresas altamente rentables", resumió el blog del FMI.

El informe afirma que "las opciones de política fiscal incluyen el aumento de las tasas impositivas sobre los ingresos de nivel superior, la renta de capital, la propiedad de alto nivel o la riqueza".

Así, mientras en el Congreso se debate el "impuesto a la riqueza", tema que de hecho fue planteado por los hombres de negocios de la UIA la semana pasada a los técnicos del FMI que estuvieron en Buenos Aires, el Fondo se muestra más proclive a modificaciones fiscales que vayan en ese sentido.

En el Monitor Fiscal, el organismo también barajó la posibilidad de que los países introduzcan cambios en los impuestos a los combustibles o modificar los tributos que pagan las empresas, en particular las que tuvieron "beneficios inesperados durante la crisis".

"El nivel más bajo del precio del petróleo facilita el aumento de los impuestos (o la reducción de los subsidios) sobre el combustible, que en las economías de mercados emergentes y en desarrollo afectará principalmente a las personas adineradas", mencionó por un lado.

Y sobre los impuestos a las empresas dijo que se debe trabajar en el diseño de impuestos corporativos internacionales sobre una base de cooperación multilateral para responder a los desafíos de la economía digital.

"El diseño de impuestos sobre la renta de las empresas para captar de forma adecuada beneficios muy elevados de empresas en una economía que cambia rápidamente, incluidas aquellas que obtuvieron beneficios inesperados durante la crisis, puede ayudar a financiar áreas prioritarias como las redes de seguridad social y sanitaria, salvaguardando así la cohesión social durante una crisis que ha perjudicado de forma desproporcionada a los grupos más vulnerables", sostuvo el organismo dirigido por Kristalina Georgieva.

Sobre las economías de mercados emergentes y de bajos ingresos reconoció que como se enfrentan fuertes restricciones financieras, se deben optimizar más los recursos "estableciendo nuevas prioridades en el gasto y mejorando su eficiencia. Algunos pueden necesitar más apoyo financiero oficial y alivio de la deuda".

Por lo general, el informe Monitor Fiscal del FMI detalla además las proyecciones esperadas de déficit fiscal, de deuda y necesidades de financiamiento, entre otras. En plena negociación con el Fondo desde el Gobierno de Alberto Fernández para conseguir un nuevo préstamo para repagar el anterior, todas estos pronósticos para la Argentina, en particular, quedaron en blanco.

El FMI tampoco incluyó los pronósticos de inflación para los próximos años para el país dentro del Panorama Económico Mundial (WEO, por sus siglas en inglés) difundido el martes. Sí dijo que el PBI argentino este año cerrará con una baja 11,8% y que la recuperación para 2021 llevará a la actividad a tener una mejora de 4,9%.

La Argentina negocia con el FMI un nuevo préstamo, el número 22 del país con el Fondo, para hacerse de los recursos y repagar el crédito anterior, por unos US$ 44.000 millones (a lo que se añaden los intereses).

La semana pasada, Georgieva dijo que no es la intención del FMI pedir "recortar aún más el gasto", tras el impacto del coronavirus en una economía que ya venía de dos años de recesión.

Además, de cara al futuro, agrega que "los países deberán priorizar la inversión en sistemas de salud y educación. También deben fortalecer las redes de seguridad social para garantizar que todas las personas tengan acceso a alimentos y otros bienes y servicios básicos.

A medida que las economías comienzan a recuperarse, los gobiernos deben aprovechar este momento para alejarse del modelo de crecimiento anterior a la crisis y acelerar la transición hacia una economía digital y con bajas emisiones de carbono. El precio del carbono debería ser una característica clave de esta transición, porque anima a las personas a reducir el uso de energía y cambiar a alternativas más limpias y, además, genera ingresos que pueden usarse en parte para apoyar a los más vulnerables.

A medida que los gobiernos aumenten su inversión pública y otras medidas fiscales para fomentar la recuperación, sus decisiones políticas tendrán efectos duraderos. Deberían hacer un esfuerzo decisivo para hacer que las economías sean más inclusivas y resilientes, y para frenar el calentamiento global mediante medidas ecológicas que también impulsen el crecimiento y el empleo".

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