Leído

FMI PRESIONA CONTRA LA OBRA PÚBLICA

Ferreres también contra Guzmán: "Es bueno con la deuda pero no conoce sobre empresas y no tiene credibilidad"

Jue, 22/10/2020 - 1:02pm
Enviado en:
Por Urgente24

La crisis económica se profundiza y el equipo económico no genera confianza para lo que se espera sea una rápida recuperación de la economía que logre regenerar el tejido productivo y social. El presidente Alberto Fernández es presionado por estas tanto por integrantes del propio Frente de Todos como por economistas, consultoras, empresarios, la City Porteña, el FMI y Wall Street. Llegó la hora de decidir.

Todesca con Guzmán y Cafiero
todesca_con_guzman_y_cafiero.jpg
Muchas manos en plato...
Contenido

Esto no puede seguir así. Más allá de los allanamientos en las cuevas de la City Porteña, que comenzaron ayer (21/10) después del mediodía hasta la medianoche y continúan esta mañana (22/10), es necesario un relanzamiento de la gestión cuanto antes.

Hay consenso: las medidas no son malas e, incluso, algunas son muy buenas y originales pero llegan a destiempo, de manera descoordinada y los empresarios no tienen con quién hablar para llevarse decisiones concretas. Todas las conversaciones terminan en "veremos". La crisis es demasiado profunda y en toda súpercrisis se necesita un súperministro.

Es cierto que Fernández empoderó en los últimos días al ministro Guzmán pero ya no goza del visto bueno de la City Porteña, que a cada anuncio le responde con un cachetazo, principalmente de los fondos de inversión que quedaron atrapados desde la época de Mauricio Macri.

"Es un tema de credibilidad porque el tipo de cambio a $82 por dólar no está tan mal. La paridad histórica de equilibrio está bastante bien porque el que ya devaluó fue Macri cuando de $9,60 a $13,40; después pasó a $22; después pasó a $45; después pasó a $60 y ahora está en $82", comenzó el economista Orlando Ferreres.

"Son muchos ministros. Hay varios ministros de Economía y no hay ninguno que se esté ocupando del conjunto. Ahora se está ocupando un poco más Guzmán pero tampoco tiene el prestigio de ser un Premio Nobel. Es un profesional muy bueno de todo lo que es deuda externa pero quizá no conozca mucho de lo que son las empresas argentinas y cómo resuelven el problema del dólar. Tienen que tener credibilidad en conjunto", disparó.

Al aire del canal NET TV, consideró que "los incentivos a la construcción están bien y es una decisión inteligente porque además pone en marcha una rueda de valor agregado, que lo hace más interesante que tener los dólares guardados. Ahora, puede subir un poquito más o menos el dólar. Nadie lo sabe pero ya todos consideramos que la brecha es bastante grande y creo que no debería subir mucho más".

La Casa Rosada también es presionada por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Luego de la misión que pasó por la Argentina para ver el plan económico, que no hay, auditar las cuentas y comenzar la renegociación de la deuda, se le pide al gobierno nacional que cumpla a rajatabla las metas del año próximo.

Según el diario Ámbito Financiero, "desde Washington también fueron terminantes. Las metas que figuran en ese proyecto de ley que el Congreso seguramente aprobará, son innegociables. Y deberán ser cumplidas por el Gobierno de Alberto Fernández a rajatabla. Especialmente el capítulo más complejo de todos: la reducción del déficit fiscal del 8% (o más) de este año, al 4/4,5% de 2021. En este punto, no habrá concesiones. Martín Guzmán asumió el compromiso, y en el estreno de su nuevo empoderamiento le dejó claro al resto del Gabinete y de la política nacional, que esa meta fiscal es innegociable. Y que los números del Presupuesto no se discuten, salvo a la baja".

En concreto: "Los gobernadores, especialmente los oficialistas, que piensan en aumentar sus partidas para obras públicas en la discusión legislativa de la ley para autorizar gastos en 2021, deberán esperar otro momento. Eventualmente, si hay una mejora en la actividad económica del próximo ejercicio por encima de lo proyectado (5%), se verá si hay más fondos. Pero megaproyectos (o miniproyectos) de obras públicas, quedarán para mejores temporadas. El propio ministerio lo dejó claro en las últimas horas en algunos “Zoom” con legisladores y ministros de economía de provincias (oficialistas y opositoras), a los que se les recordó la situación fiscal del país, y que la prioridad será cumplir con la reducción del desequilibrio fiscal para convertir “las cuentas públicas en sustentables”. Esto, en un 2021 de campaña electoral, representa lluvia ácida para algunos gobernadores cercanos al Gobierno. La misma sequedad en el mensaje de Economía se transmitió ante la idea de la posibilidad que el Ejecutivo comience a compartir algo del impuesto País, retenciones a la soja o cualquiera de las alternativas aplicadas por el Gobierno nacional para mejorar la recaudación. Guzmán fue claro. No podrá compartir en 2021 un sólo peso, más allá de lo que figure en el Presupuesto, y sólo ante una milagro recaudatorio se podría pensar en otras alternativas. El ministro dejó claro que el FMI mirará de cerca durante 2021 el cumplimiento de ese déficit fiscal del 4%; además de la distancia que haya entre la recaudación y la inflación, un viejo berretín de los hombres de Washington que ven en esta brecha la más importante para mantener superavitaria para la reducción de la fiebre del déficit fiscal".