ECONOMÍA

NUEVO GASODUCTO

El ambicioso plan de Nielsen para Vaca Muerta choca con los intereses de Bolivia

El gasoducto que propuso construir Guillermo Nielsen, único representante argentino en Davos, y que costaría cerca de US$1.000 millones es necesario dado que Vaca Muerta posee recurrentes cuellos de botella, y no puede evacuar todo el gas que produce porque no tiene cómo canalizarlo. A la par, Brasil necesita importar para su industria. De ahí que el ministro de Economía del vecino país se mostrara a favor de la propuesta. El dilema, más allá del financiamiento, es que Brasil recurre al gas boliviano, lo que podría generar una competencia problemática para los intereses locales y el futuro gobierno boliviano que diseña Evo Morales, desde la Argentina de su amigo Alberto.

Durante su participación en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, el presidente de YPF, Guillermo Nielsen, realizó una propuesta: construir un gasoducto para conectar Vaca Muerta con Brasil. La iniciativa, que consiguió el apoyo brasileño, tiene como objetivo impulsar las exportaciones y así pagar la deuda argentina.

"Un gasoducto para conectar la red de gasoductos argentinos con el sur de Brasil podría ser un mercado muy interesante para nosotros", sostuvo al participar del Foro Económico Mundial en Davos, y en ese sentido, evaluó que la puesta en marcha de la iniciativa "ayudaría a la Argentina a hacer frente a una deuda, que es la más grande de los últimos treinta años".

"Hay que poder crecer para pagar la deuda y esto supone un desafío para la Argentina", destacó el titular de la petrolera al llevar a cabo su exposición en el panel denominado "Más allá de la geopolítica".

Nielsen, el único representante del Gobierno en el foro internacional, advirtió así sobre el nivel de la deuda externa de la Argentina y aseguró: "Todos los argentinos queremos pagarla, pero, para pagar, necesitamos crecer".

Por su parte, el ministro de Economía de Brasil, Paulo Guedes, se mostró a favor de la propuesta y afirmó: "Vamos a intentar conectarnos con Vaca Muerta". 

La proposición de Nielsen se dio luego de que el Gobierno diera a conocer que va a enviar al Congreso durante el período de sesiones extraordinarias un proyecto de ley que establece un nuevo marco normativo para el sector de hidrocarburos convencionales y no convencionales con el fin de impulsar inversiones e incrementar la producción.

En tanto, el gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, convocó a autoridades empresariales del sector en Europa para dialogar sobre el presente de Vaca Muerta y lograr la ratificación de su compromiso de inversión, de acuerdo con medios locales.

El mandatario provincial consideró "estratégica la decisión de YPF de propiciar la construcción del gasoducto" dado que además permitiría "abastecer al cordón industrial de Rosario". "Este gasoducto que nos falta es el cuello de botella que tiene hoy el gas de Vaca Muerta en cuanto a infraestructura y mercado", analizó y resaltó que "es importante porque se trata de una obra estructural y estratégica para el país y para Vaca Muerta".

Lo cierto es que la Argentina ya tiene un gasoducto que se conecta con Brasil por Paso de los Libres, Corrientes, con Uruguayana, en el estado de Río Grande do Sul. Lo que necesita el vecino país es que se extienda por su propio territorio a Porto Alegre y desde ahí revertir el flujo de gas hacia el polo industrial de San Pablo.

Argentina, a su vez, requiere que se amplíe la capacidad de transporte de gas mediante un nuevo gasoducto que conecte Vaca Muerta con San Nicolás.

Es que la formación neuquina posee recurrentes cuellos de botella, ya que no puede evacuar todo el gas que produce porque no tiene cómo canalizarlo. Ello, mientras Brasil recurre a gas boliviano y necesita importar para su industria.

Las exportaciones a Brasil son un negocio a captar mientras no se pueda construir una planta de licuefacción a gran escala, pero el gasoducto nuevo a San Nicolás es imprescindible y tampoco aparecen fuentes baratas de financiamiento, para una obra que costaría US$ 1.000 millones.