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REESTRUCTURACIÓN

Aumenta el malhumor entre bonistas y Alberto F. prepara viaje a USA por la deuda

Mar, 22/10/2019 - 1:56pm
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Por Urgente24

Este lunes (21/10) el Financial Times publicó un artículo donde advirtió a los tenedores de bonos argentinos que tienen que prepararse para una importante quita. La suba del dólar y del Riesgo País a más de 2100 puntos básicos estuvo vinculada a ese malhumor que cundió entre los bonistas. A pesar de algunas declaraciones altisonantes de algunos referentes del kirchnerismo y La Cámpora, Alberto Fernández mantiene como Plan A la renegociación. De hecho ya planteó su plan ‘a la uruguaya’, que fue muy cuestionado por varios economistas. Pero no se desvela si eso no es posible. Mientras tanto para noviembre estaría preparando un viaje a Washington y agotaría todas las instancias de negociación con el FMI.

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El periódico británico Financial Times lanzó una advertencia este lunes (21/10) que cayó muy mal los bonistas: en una nota les dijo que tienen que prepararse para una quita importante después de las elecciones del 27 de octubre.

El malhumor que generó ese artículo habría sido el detonante de la suba del dólar (junto con la clásica turbulencia electoral) y del Riesgo País a 2.100 puntos básicos.

No está claro que Alberto Fernández quiera ir al default como dejan entrever algunos referentes del kirchnerismo duro e incluso Máximo Kirchner en algunos de sus discursos, más bien los mensajes que salen de la intimidad del candidato presidencial del Frente de Todos no son de default, sino de renegociación sin por ello ir a otro fuerte ajuste que sería casi impracticable en el contexto socioeconómico argentino.

Entonces, no sería el Plan A de Alberto defaultear la deuda, sino todo lo contrario, encontrar una salida. Por eso había planteado semanas atrás la solución ‘a la uruguaya’, que terminó siendo muy cuestionada por varios economistas, incluso cercanos a él.

Ahora se habla de un viaje a Washington en preparación para noviembre, después de que se confirme su victoria en las elecciones de este domingo 27 de octubre.

Alberto buscará con ese viaje agotar todas las instancias de negociación posibles con el FMI, luego habría que ver si el Plan B es el ‘no pago’, lo cual tampoco es claro a pesar de lo que intenten instalar algunos medios de comunicación que hablan con mucha liviandad del tema como si el default ya estuviera decidido y fuese la única opción.

Volviendo al artículo del Financial Times que causó malhumor entre los tenedores de bonos argentinos, lo que el periódico planteó es que la semana pasada en Washington hubo una reunión entre funcionarios del FMI y políticos del entorno de Alberto Fernández, tras lo cual surgió un escenario donde los bonistas se deben preparar para sufrir fuertes pérdidas de cara a la renegociación de la deuda, que alcanza los u$s 101.000 millones.

Más de 20 bonistas se reunieron con un equipo de funcionarios del FMI para discutirlas perspectivas para Argentina antes de las elecciones de este domingo.

Desde el Fondo señalan que es necesario que la deuda pública sea considerada "sostenible" para poder prestarle al país fondos nuevos a través de un programa renegociado.

Los presentes interpretaron que el FMI les estaba diciendo que los tenedores de bonos incurrirán en pérdidas en sus inversiones, lo que también se conoce como una quita. "El FMI no quiere una quita pequeña sino una grande", según un allegado a las conversaciones, agregando que el Fondo no quisiera que se lo acuse de utilizar dinero público para rescatar a los acreedores.

Guillermo Nielsen, el asesor económico de Fernández, insinuó en Washington que si éste es electo, su gobierno no tomará medidas agresivas para liberar al país de su déficit fiscal, que es una condición del actual programa del Fondo.

Los inversores podrían terminar recuperando menos de 40 centavos por dólar cuando el país eventualmente reestructure sus deudas, aseguran los analistas citados por el Financial Times (FT).

Los inversores salieron de las dos reuniones con la idea de que "el ánimo para Argentina…ahora es mucho menos positivo que antes", aseguró uno de ellos.

Mientras tanto, algunos de los mayores tenedores de bono argentinos también se juntaron para conversar informalmente sobre la estrategia que aplicarán en las próximas negociaciones con Fernández, si es electo presidente.

Los representantes de Greylock Capital, Pimco y Pharo Management fueron algunos de los presentes. Varios en esa cena preeren una prórroga de vencimientos de la deuda y advirtieron que una quita demasiado elevada efectivamente cerrará el acceso de Argentina a los mercados de bonos durante varios años.

Por su parte, el economista Miguel Kiguel en una columna publicada por el diario El Cronista, advirtió que hay un contexto internacional “favorable para conseguir un acuerdo con los tenedores de bonos” como las bajas tasas en los países desarrollados y rendimientos en los países emergentes muy bajos.

“También son más favorables los precios de los commodities de lo que eran en 2001. Basta recordar que en ese momento la soja estaba en u$s 180 la tonelada y el petróleo rondaba los u$s 12 el barril. Si bien hoy no prevalecen los altos precios de la década pasada, ciertamente son mejores que en 2001”, agrega.

Y “en cuanto al escenario doméstico también hay algunos elementos que son más positivos. El sistema bancario se mantiene solvente y es difícil imaginar una corrida de los depósitos en pesos, ya que a diferencia de 2001 el Banco Central puede actuar como prestamista de última instancia y darle a los bancos toda la liquidez que necesiten”.

Si bien Kiguel compara la situación con el 2001, concluye que para Alberto “la prioridad pareciera ser solucionar la incertidumbre que existe respecto de la deuda, dado que si no se recupera el acceso al crédito es impensable que vuelva el crecimiento, que aumente la inversión, que suban las reservas del Banco Central o que se levante el cepo cambiario”.

Pero advierte que la renegociación con el FMI implicará “que habrá pedidos de más ajuste fiscal, baja del gasto público y muy probablemente de una reestructuración de la deuda con una quita, que puede ser más importante de la que el próximo gobierno esté dispuesto a aceptar”.

Y termina: “Recién una vez que se conozca el marco macroeconómico, que incluirá el monto de los fondos con los que contará Argentina para pagarle a los acreedores privados, se podrá negociar un acuerdo con los bonistas que ayude a que baje el riesgo país y que de a poco las empresas argentinas puedan volver a recibir crédito externo”.