Tras el escándalo, Lázaro Báez perdió la obra multimillonaria
Terminaba hoy el plazo para presentar las impugnaciones en la licitación de las represas santacruceñas que ganó Electroingeniería con un grupo chino, y los perdedores, el consorcio Helport (grupo Eurnekian)-Panedile, y el grupo de la empresa china Sinohydro y Austral Construcciónes, del empresario K, Lázaro Báez, decidieron no avanzar en contra de la firme decisión del Gobierno de adjudicar la multimillonaria obra al mencionado ganador.
09 de agosto de 2013 - 07:42
Tras analizar la "letra chica" de las propuestas en juego y ante la firme intención del Gobierno de adjudicar las represas de Santa Cruz al consorcio de la compañía china Gezhouba y la local Electroingeniería (G-E), los otros dos grupos que compiten por la megaobra anticiparon que no van a impugnar el resultado de la licitación.
Tanto el consorcio de Helport (grupo Eurnekian)-Panedile, como el grupo de la empresa china Sinohydro y Austral Construcciónes -del empresario K, Lázaro Báez- confirmaron a 'iEco' que no impugnarán la evaluación oficial que dejó en el primer lugar a la oferta de G-E.
Los voceros de ambos grupos indicaron que no habrá cuestionamientos administrativos, ni judiciales y que dan por válido el "orden de mérito" de las ofertas que dio a conocer la semana pasada la comisión evaluadora que depende del ministro de Planificación, Julio De Vido.
En el caso del grupo Pescarmona-Odebrecht-Alstom, cuya oferta fue desestimada por no contar con el financiamiento firme que exigía el pliego, tampoco se espera una impugnación. Desde el Gobierno advirtieron que si llega a presentar algún planteo, el mismo será rechazado de plano porque el grupo ya fue desafectado de la licitación.
De esta manera, a partir del lunes la administración kirchnerista ya estaría en condiciones de "adjudicar" en forma oficial la megaobra de las represas patagónicas al grupo G-E, cuya oferta alcanzó un costo total de $22.925 millones y un Valor Presente Neto (VPN) negativo de $280 millones.
En segundo quedó Helport- Panedile, con un precio de $ 27.202 millones y un VPN negativo de $ 1.351 millones. Y último, el grupo Sinohydro-Austral (del empresario K. Lázaro Báez) con una oferta de $26.982 millones y un VPN negativo de $6.221 millones.
Inicialmente, los consorcios perdedores habían centralizado sus cuestionamientos en dos clave de la oferta de G-E. Uno de ellos fue la "carta de descuento" del 17,4% que presentó a último momento y que le permitió tener el precio más bajo. Y el otro, la condición de que el Estado abone parte de la obra en una cuenta en el exterior.
En defensa de su oferta, el grupo G-E salió a puntualizar que "el descuento ofrecido constituye una práctica habitual en este tipo de licitación y no viola el pliego, ni el principio de igualdad entre los oferentes".
Con respecto a los pagos fuera del país, el consorcio destacó que esa operatoria está prevista en el pliego y corresponde "a los pagos de bienes y equipos que los bancos harán a los proveedores chinos que cuentan con financiamiento de promoción de sus exportaciones".










