LA PLATA (Especial para Urgente24). “Sobre llovido… mojado”, se quejó un alto directivo de una cámara de comercio e industria del conurbano cuando le preguntaron sobre su opinión de la Supercard, la famosa y mediática tarjeta de crédito impulsada por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, pero que habría tenido su origen en las neuronas del supermercadista de raíces carniceras, Alfredo Coto.
El progre Moreno no quiere a los "chiquitos"
"(...) en toda esta estrategia que tuvo su principal planificación en las oficinas de la Secretaría de Comercio en Diagonal Sur, no se tuvo en cuenta al minorista, que la fin de cuentas es el que más puestos laborales crea y ha sabido adaptarse a los fuertes cambios que llegaron junto con los retails. Es más, han sabido hacerles frente, ponerles un dique de contención a la emigración de la clientela y hasta los obligaron a reinventarse en formatos más pequeños, como los Carrefour Market, los Carrefour Express o los Chango de Walmart."
27 de junio de 2013 - 15:49
Varios fueron los que se plegaron a la queja, escuchada durante un diálogo informal en un evento sobre agencias de desarrollo que organizó una importante entidad empresarial del territorio bonaerense.
Y no es para menos, porque las cámaras de comercio han sido la caja de resonancia de las preocupaciones de los pequeños comerciantes desde la irrupción del hipermercadismo en los’90 y su desarrollo explosivo en la segunda mitad de la década pasada. Aunque muchos negocios quedaron heridos de muerte, otros supieron sobrevivir. Pero ahora las cosas se han tornado más difíciles: inflación, baja en las ventas, presión tributaria, valores elevados en los alquileres.
“En fin, tratamos de sobrevivir y los que somos comerciantes desde hace muchos años tenemos el training para saber cómo ponerle el pecho a las balas, pero ya nos cansa, y por tantas balas nuestros cuerpos se mpiezan a debilitar y por lo que algunas ya empiezan a penetrar. Por eso, la Supercard no tiene que ser sólo para los super, también tiene que ser para los miles de comercios minoristas que funcionan en el país”, subrayó otro directivo de la zona del gran La Plata.
Es que la Supercard no es considerada como un arma del enemigo, por el contrario, los comerciantes están en línea con el pensamiento de Coto de aprovechar un instrumento financiero otorgado a los consumidores, que tendrá un costo financiero para los comercios del 1% en vez del 3%, que normalmente cobran los plásticos tradicionales.
Coto la articuló con Moreno porque su empresa necesitaba una pata financiera fuerte, que estuviera a la altura de las de las grandes cadenas. Sabe que el próximo paso será que desembarquen con bancos propios, como Walmart ya tiene planificado traer el suyo a estas latitudes,
Los supermercados chinos estuvieron rápidos de reflejos y a través de Cadeapsa, que los agrupa y que preside Yolanda Durán, no tardaron en adherirse. A tal punto Moreno y el resto del gobierno le da importancia a los negocios de los asiáticos que durante el acto del lanzamiento está programado que, durante el lanzamiento de las primeras 100.000 plásticos, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner recibirá la tarjeta N°1 a la subsecretaria de Defensa del Consumidor, María "Pimpi" Colombo se le dará la N°2, y N°3 será, precisamente, Yolanda Durán.
Las grandes cadenas de electrodomésticos, las estaciones de servicio propiedad de las petroleras, las cadena de framcias Farmacity y McDonald’s decidieron plegarse, no tanto porque sea un buen negocio, sino más bien porque es preferible estar adentro que afuera. Lo mismo pensaron el resto de las cadenas de hipermercados, que la aceptaron pero no en forma exclusiva y la harán convivir con Visa, Master y American Express, entre otras. Aunque el principal golpe vaya para las tarjetas de crédito propias.
Pero en toda esta estrategia que tuvo su principal planificación en las oficinas de la Secretaría de Comercio en Diagonal Sur, no se tuvo en cuenta al minorista, que la fin de cuentas es el que más puestos laborales crea y ha sabido adaptarse a los fuertes cambios que llegaron junto con los retails. Es más, han sabido hacerles frente, ponerles un dique de contención a la emigración de la clientela y hasta los obligaron a reinventarse en formatos más pequeños, como los Carrefour Market, los Carrefour Express o los Chango de Walmart.
Ahora les preocupa que Moreno los deje afuera y sea funcional a los deseos de Coto y los super chinos. Lo que sería tomado como una mojada de oreja por parte del supersecretario y primer soldado kirchnerista, que promueva así más la concentración del poder de comercialización entre unos pocos y no lo hace bajo la ya trillada premisa de una política Nac&Pop.








