La 'Morenocard' original fue condenada por abusos
La Corte Suprema de Chile obligó a la compañía Cencosud a pagar US$70 millones a 608 mil clientes afectados por alzas unilaterales en el costo de manutención de la Tarjeta Jumbo Más en 2006. Se trata del mismo holding del que partió la "idea" de Guillermo Moreno de implementar en la Argentina la 'Supercard', una cuestionada tarjeta cuyos beneficios a los consumidores aún no se conocen... aunque tampoco se conoce la tarjeta, que promete retardarse más que la SUBE.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Una condena de la Justicia chilena obligó a Cencosud a pagar US$70 millones a 608 mil clientes, y complicó al candidato presidencial Laurence Golborne.
La misma se conoció este miércoles. La Corte Suprema de ese país acogió un recurso de casación que obligó a la firma a pagar esa cifra a los clientes afectados por alzas unilaterales en el costo de manutención de la Tarjeta Jumbo Más en 2006.
La inclusión de cobros excesivos y cláusulas abusivas en los contratos de las tarjetas fueron impulsadas cuando el abanderado se desempeñaba como gerente general del holding, y es por ello que piden aclaraciones.
"Golborne debe explicar graves abusos que afectan a miles de personas por caso Jumbo" titula hoy el sitio chileno 'Adnradio': "Ante la participación de Laurence Golborne en el caso de aumento unilateral de comisiones de la Tarjeta Jumbo Más de Cencosud, el candidato presidencial de Renovación Nacional, Andrés Allamand, afirmó que “cuando se cometieron estos graves abusos que afectan a miles de personas el gerente general de Jumbo Cencosud era Laurence Golborne y en consecuencia es él quien debe dar las explicaciones sobre esta materia".
Allamand fue exministro de Defensa del gobierno de Sebastian Piñera. A mediados de 2012 manifestó públicamente su intención de ir a primarias dentro de la Coalición por el Cambio, cuestión que se materializó con su proclamación como precandidato por Renovación Nacional el 7 de noviembre de 2012. Golborne, su contrincante, es exministro de Minería y Energía, y exministro de Obras Públicas de Piñera. Renunció al gabinete de Piñera el 5 de noviembre de 2012, y dos días más tarde lanzó oficialmente su precandidatura para las elecciones del proximo 30 de junio.
Sobre la defensa que realizó Golborne en diciembre del 2012 sobre las medidas tomadas por Cencosud, Andrés Allamand aseguró que "yo he dado exactamente cuál es mi opinión, yo he señalado cuál es mi posición, que además es la del gobierno, que alegó esta causa y es la posición que en definitiva ha confirmado la Corte Suprema. La posición de Laurence Golborne ha sido distinta, pero yo le sugiero que hablen con él"."
Tras los emplazamientos, el sitio 'El Mostrador' afirma que Golborne se defiende y niega estar complicado por caso. "El candidato presidencial de la UDI, quien se ha visto fuertemente cuestionado a raíz del fallo de la Corte Suprema contra el conglomerado, precisó que "un gerente no se manda solo" y que cuando ocupó dicho cargo en 2006 tuvo que implementar las decisiones del directorio, el cual acató las recomendaciones de los abogados.
“No estoy complicado. Esto es lo que corresponde. La transparencia y asumir las acciones que uno ha hecho en la vida propia siempre”, aseguró en entrevista con radio 'Bío Bío'.
El mismo grupo en cuestión fue quien sugirió al argentino Guillermo Moreno, la implementación de la 'Supercard'.
Cuenta la historia "secreta" detrás de esta "idea" (no propia, por supuesto), que ante la caída del consumo que puso rápidamente los números en rojo de los supermercados, y que puso al sector a imaginar iniciativas para remontar la cuesta, un directivo de la cadena mencionada se reunión con Moreno y le propuso avanzar con la tarjeta.
Según 'Gaceta Mercantil', ese directivo se llama Matías Videla y es el CEO de Jumbo Retail, la rama principal de Cencosud en Argentina.
La iniciativa inconsulta de Videla, la de armar una tarjeta exclusiva para los super, encolerizó a sus colegas de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), que integran Coto, Wal-Mart, Carrefour, La Anónima y Libertad, que fueron sin embargo los primeros en adherir al acuerdo de precios con el Gobierno, que en principio era hasta el 1º de abril pero que continuará al menos hasta las elecciones de octubre.
En realidad, y más allá de los celos entre CEO's, la idea de Videla apuntaba a sacarle el problema a los supermercados y endosárselo a las tarjetas y a los bancos.
La "Morenocard" cobraría al menos la mitad de la comisión que cobran las tarjetas y en el mercado financiero fue analizada como un nuevo "apriete" de la administración Kirchner con el fin de obligarlos a bajar las comisiones, pero sin muchas posibilidades de concretarse.
En efecto, ¿hay algún beneficia al consumidor? No. Es más, seguramente, se perderán los beneficios que le ofrecen los plástico tradicionales como premios por puntos, promociones o descuentos en ciertas compras, hasta que la Supercard ofrezca algo parecido.
Serán en principio, los supermercados los beneficiados, ya que el Estado les descontará solo el 1% de la facturación, cuando hoy las empresas tradicionales se quedan con el 3%.
En segundo lugar, quien se beneficiará será quien recaude todo ese volumen de dinero. Por ejemplo, si los supermercados obligan —de manera directa o indirecta— a los usuarios a utilizar la tarjeta que llevará el nombre de 'Supercard', toda la masa de dinero que hoy manejan Visa, Master Card, American Express y otras, será manejado por una sola entidad, el Estado, quien recibirá toda esa ganancia.
De esta manera, el Estado no sólo se hará de toda esa plata (recordemos que hoy, el principal problema es la falta de dinero, y el mercado de las tarjetas mueve miles de millones), sino que además tendrá como aliados a los supermercados, los principales beneficiarios, para seguir manteniendo el congelamiento de precios.
O sea, dicho en otras palabras, es otro mamarracho de Moreno, que para colmo de males tiene a su original en un escándalo al otro lado de la cordillera. Un escándalo que parte de manos privadas, y que no puede prometer menos en manos estatales... sobre todo con los K a la cabeza de las decisiones.
De todas maneras, habrá que esperar a que todo esto se arme, ya que hay que realizar una importante infraestructura para poder ponerlo en marcha, y luego ver el resultado... Recordemos que para poder poner en funcionamiento algo mucho más simple, como la tarjeta Sube, se prometió 90 días y se demoró casi tres años.









