ECONOMÍA

¿Control con espionaje? Moreno acentúa la ofensiva para sujetar precios y el dólar

Con una mayor presión oficial sobre los hombres de negocios, se acentúa la ofensiva gubernamental, ordenada por Cristina Fernández y aplicada por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, para disciplinar a empresarios y contener el alza de precios y el dólar paralelo. Siempre bajo las prácticas "rudimentarias" (diría Axel Kicillof) o más bien "ilegales" (diría el resto del país) del secretario. Se habla incluso de "espionaje".

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Contener el dólar paralelo y la inflación son dos tareas que desvelan a Cristina Fernández en un año electoral y que agudizan las tareas de uno de los más polémicos funcionarios de su Gobierno: Guillermo Moreno. 
 
Sería él el encargado de realizar las tareas de espionaje sobre hombres de negocios con la intención de utilizar esa información confidencial para disciplinar al movimiento empresario argentino, según publica hoy el periodista Marcelo Bonelli en el diario 'Clarín'.
 
La acción ilegal se reconoce en todas las entidades empresarias, pero ningún dirigente quiere denunciarla por temor a represalias de la Casa Rosada.
 
Según las fuentes consultadas por el mencionado periodista, los informes de inteligencia son utilizados por la Casa Rosada para presionar a dirigentes díscolos y lograr instrumentar medidas por la fuerza. Ocurren desde hace tiempo y se acentuaron después de que Guillermo Moreno no logró romper el frente empresario y en vísperas de una crucial elección en la Unión Industrial.
 
El matutino mencionado dice haber confirmado que, en algún momento, varios dirigentes de la UIA, la Asociación de Bancos Argentinos, la Bolsa de Comercio, la Asociación Empresaria Argentina y el conjunto de la Mesa de Enlace tuvieron episodios donde detectaron que fueron observados y escuchados ilegalmente. Eduardo Buzzi y todas las regionales de Federación Agraria habrían sido monitoreados por la inteligencia kirchnerista.
 
En la última reunión de la UIA habrían habido comentarios adversos a la situación económica que, jornadas después, fueron reproducidos y utilizados por Moreno para recriminar a los hombres de negocios. Se referían al desconcierto que, según los industriales, tiene el Gobierno frente a la política del dólar y el combate contra la inflación.
 
En ese encuentro privado, Cristiano Rattazzi dijo: “La idea del desdoblamiento cambiario es un disparate”.
 
Entre los banqueros se asegura que hay escuchas contra Jorge Brito cuando se mueve el dólar y que Adelmo Gabbi fue monitoreado cuando se discutió la nueva ley del mercado de capitales. Hace un tiempo Gabbi relacionó un intento de robo en su domicilio, con presiones del oficialismo. Esos informes fueron utilizados también por el propio Guillermo Moreno para calificar en público a Brito como “traidor a la patria” y ridiculizar a Gabbi.
 
La operación se repetiría con economistas, y no los más críticos del Gobierno. Hace un tiempo, Miguel Bein lo sugirió en una reunión privada con sus colegas y Dante Sica soportó un asedio sobre sus clientes para que no renovaran sus contratos. La reacción de los hombres de negocios fue idéntica: silencio absoluto, por temor a las represalias oficiales.
 
Esto se reflejó en la clara ausencia de opinión frente a temas trascendentes como las restricciones a las importaciones, el atraso cambiario, el enfriamiento de la economía y el reciente congelamiento de precios.
 
“Todos tienen el culo sucio”, dice Moreno para justificar que con el espionaje, la Casa Rosada vulnera las leyes de Seguridad Interior y de Inteligencia.
 
Por ello es que, según el matutino, en los últimos meses los hombres de negocios realizan reuniones en lugares poco habituales y mínima utilización del teléfono cuando están obligados a tratar temas de trascendencia económica y política. El G-6 desactivo –hace un año– sus encuentros formales.
 
En la ASU, que dirige Alfredo Coto, existe temor por una filtración oficial: el Gobierno tiene decidido culpar a los hombres de negocios si falla el congelamiento y hasta estaría dispuesto a ponerlos presos en medio de la campaña electoral.
 
Ahora, Moreno estudia extender el control de precios, frente a las dudas de una remarcación el día 61. El secretario anticipó que la medida se prorrogaría hasta las elecciones, imitando una estrategia similar que aplicó el fallecido líder Hugo Chávez, en la última campaña electoral en Venezuela.