ECONOMÍA

Cristina en Caracas... necesitan un médico fiscal en Buenos Aires

Cristina Fernández de Kirchner en Caracas, para las exequias de Hugo Chávez Frías, podrá encontrarse con Nicolás Maduro, vicepresidente saliente y próximo candidato presidencial del Partido Socialista Unido de Venezuela. Año de elecciones en la Argentina y en Venezuela. Decisivos comicios en ambos casos: Cristina se juega la posibilidad de la reforma constitucional para su re-re, y Maduro enfrenta la permanencia o no de los bolivarianos en el poder. Así, 2 'modelos' bastante parecidos, en dificultades político-institucionales, pero también con graves problemas en la economía: desabastecimiento importante en Venezuela, e incipiente en la Argentina. Y graves situaciones fiscales. Venezuela ha compensado vía endeudamiento externo + inflación. La Argentina, vía inflación + presión tributaria exorbitante. Pero el esquema falla en ambos países. Venezuela prepara una reforma impositiva, y la Argentina medidas para intentar reflotar el consumo doméstico. En el caso de Cristina, el aflojamiento en las importaciones desde comienzos de año solo fue para intentar recaudar más, explicó Agustín Monteverde en el newsletter de Massot & Monteverde.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (InC.). La recaudación impositiva de febrero tuvo una mejora nominal de 28,8% respecto de igual  mes de 2012, apenas superior a la inflación estimada del período.
 
Nuevamente, una descompresión del torniquete a las importaciones ocultó la  evolución relativamente pobre de los ingresos tributarios.
 
 El acumulado de los dos primeros meses del año muestra una suba de 26,4%  respecto a igual período de 2012, desempeño que sí queda levemente por debajo  del ritmo inflacionario.
 
 La perdida de vitalidad de la economía es la conclusión obligada que resulta del análisis del desempeño de los diferentes tributos (ver cuadro al final de esta sección).
 
 Los ingresos por impuesto a las Ganancias treparon 40% gracias a que durante el  mes recién concluido se mantuvo congelado el mínimo no imponible y las  ganancias de las sociedades siguen siendo artificialmente sobreestimadas por la prohibición de ajustar los estados contables.
 
 El IVA colectado por la DGI registró un aumento de 27%, lo que evidenciaría de por sí una actividad estancada; pero si se repara en el acumulado del bimestre, con una suba de sólo 23,4%, nos encontramos con una indisimulable caída en términos reales.
 
 El IVA recaudado por la Aduana, en cambio, tuvo un fuerte salto de 51,6% frente a febrero de 2012, gracias al auxilio de las mayores importaciones que se autorizaron.
 
 En consonancia, con ello los derechos de importación saltaron 57,4%.
 
 En cambio, los derechos de exportación se derrumbaron 32,4% interanual.
 
 El descenso de la actividad —y particularmente de los negocios registrados (es decir, en blanco)— queda al descubierto cuando se observa la evolución del impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios, cuyos ingresos se incrementaron apenas 24,6% interanual —sobre este tributo las autoridades evitaron formular comentarios—, lo que queda por debajo de las más conservadoras estimaciones de inflación privadas.
 
 El combinado de impuestos específicos que gravan a los combustibles tuvo una suba nominal apenas superior a 22%, lo que refirma el deterioro de la actividad.
 
 Los aportes y contribución a la Seguridad Social —se elevaron 30,6% interanual— continúan sosteniendo la recaudación.
 
 El titular de la AFIP aprovechó la habitual conferencia de prensa para anunciar que desde que se creó el régimen de retención de 15% sobre las compras con tarjeta de crédito y débito en el exterior, el organismo recaudó $ 985 millones.
 
 Esto significa que el gobierno estuvo subsidiando —al exiguo tipo de cambio oficial— consumos en el exterior por casi $ 7.000 millones.
 
 De ese total, los empleados que pagan Ganancias sólo pidieron que se les acrediten a cuenta $ 55 millones y hubo pedidos de devolución por $ 1,9 millón.
 
 El gobierno insiste en buscar desalentar por vía del amedrentamiento lo que incentiva y subsidia por vía de su política cambiaria: el titular del órgano recaudador anunció que se harán cruces con migraciones y que se investigará a la gente que viajó y no solicitó dólares sino que gastó con tarjeta y no pidió devolución de impuestos.
 
 En la misma conferencia, el secretario de Hacienda admitió que el Ministerio de Economía no tiene fecha para dar a conocer el resultado fiscal de 2012.
 
 Las cuentas fiscales del año pasado debieran haber sido difundidas el 20 de enero, por lo que ya se acumula más de un mes y medio de demora sin explicaciones oficiales, suscitando lógicas especulaciones sobre la cocina contable a la que estarían siendo sometidos los números.