¿Cuál es el costo de contratar las distintas cajas de seguridad en un banco? La pregunta es cada vez más frecuente en un clima de incertidumbre y una inseguridad que no ha cesado siquiera con las restricciones de la pandemia.
BAJO INCERTIDUMBRE
Cajas de seguridad, cada vez más buscadas: ¿cuánto cuestan?
La incertidumbre y la inseguridad hacen que las cajas de seguridad sean cada vez más requeridas. Pero, ¿cuánto cuestan y cuánto se puede guardar en ellas?
Por eso, disponer de una caja de seguridad, más allá de su tamaño, es una opción cada vez más requerida para quienes deseen proteger sus bienes o pertenencias, sean incluso, familiares o empresariales, por su valor monetario o sentimental.
Aunque cuando se hace referencia a las cajas de seguridad se las vincula inmediatamente con la guarda de dólares. Incluso, cuando los depósitos en dólares no parezcan enfrentar mayores riesgos en cuanto a una expropiación o pesificación.
Será difícil borrar de la memoria de los ahorristas lo sucedido en el pasado y si a eso se suma la nula rentabilidad que proporcionan los plazos fijos en moneda extranjera, se puede comprender la elección de las cajas de seguridad como una opción valedera.
Si bien la oferta de este servicio se concentra en gran medida en los bancos, hace ya varios años que existen compañías que se sumaron a esta actividad.
Cuantos dólares entran
Pues, existe una amplia variedad de tamaños, que van desde aquella que mide 10 x 15 x 60 hasta la de mayor espacio o "extra grande", que es de 30 x 60 x 60. De la comparación surge que este último es nada menos que 12 veces más grande que la otra.
Volviendo a la caja de seguridad de menor tamaño, en ella entran hasta US$250.000, siempre que los 2.500 billetes sean de US$100.
En cuanto a la seguridad, el Código Civil y Comercial, que entró en vigencia el 1 de agosto de 2015, reguló -por primera vez- ese servicio para dar certeza a los depositantes y a las entidades financieras.
En efecto, el Código establece cláusulas que le ponen un límite a la responsabilidad de los bancos, admitiendo que se puede acordar un tope entre éstos y los usuarios, a los efectos de reconocer una compensación ante la sustracción de todo o parte del contenido.
En general, los especialistas entienden que el banco es responsable de la caja, del contenido y del edificio frente a un robo. En tal sentido, no puede decir que es ajeno a que se haga un túnel para entrar por abajo.
Es entonces que es posible que las entidades bancarias contraten seguros hasta el tope de su responsabilidad autoestablecida en los "formularios de adhesión", no obstante lo cual, su existencia no modifica su relación con el cliente ni la medida de su responsabilidad, sino que es un resguardo que las entidades suelen tomar para afrontar este tipo de hechos.
No es fácil conseguir cajas de seguridad
Conseguir una caja de seguridad no es una tarea sencilla. De hecho, lo habitual es encontrar como respuesta que la "única posibilidad que se le puede ofrecer es anotarse en lista de espera".
Pero también hay excepciones, dependiendo de la ubicación de la sucursal. Así por ejemplo, en barrios relativamente alejados del microcentro es posible encontrar lo que se está buscando, al igual que en aquellas sucursales ubicadas en el Gran Buenos Aires.
En líneas generales quienes saben del tema sostienen que el nivel de vacancia ronda el 20%, dependiendo de la ubicación. En tal sentido, varias de las entidades consultadas publican en sus páginas de internet las sucursales en las que hay disponibilidad.
Pero, ¿cuánto cuesta el alquiler de cajas de seguridad?
De acuerdo a los últimos datos disponibles, el valor anual de una caja de seguridad pequeña parte de los $18.000 y se puede elevar hasta los $45.000. En tanto que las cajas más grandes, dependiendo de los tamaños y las ubicaciones, pueden tener un piso de $48.500 que se eleva hasta $200.000 por año.
Si bien estos son precios "de lista", la mayoría de los bancos ofrecen en sus paquetes de productos, en especial los de más alta gama, todo tipo de descuentos de las mismas, que según los casos pueden oscilar entre el 20% y el 35%.
Así, el diario 'iProfesional', citó el caso del Banco Galicia que indicó que una caja chica cuesta, en promedio, $5.260 por trimestre, mientras que una grande paga unos $26.754 para el mismo lapso. Ambos precios incluyen IVA, por lo que con dichos valores, anualmente alcanzan los $25.500 y $129.500, respectivamente.
En el caso del Macro, indican que una caja chica cuesta casi $16.000 con pago trimestral, mientras que para una grande la comisión se eleva hasta los 50.000 pesos, por lo que en términos anuales van de los $64.000 a los 200.000 pesos.
En BBVA, en tanto, las cajas más chicas tienen valores que arrancan en los $1.918 mensuales ($23.016 por año) y una de tamaño grande puede costar $7.059, es decir, $84.948 anuales.
En cuanto al Banco Provincia, los precios van de los $5.049 trimestrales o $20.196 anuales para las más básicas y hasta los $14.355 cada tres meses que se convierten en $57.420 anuales.
En el HSBC las cajas de seguridad más pequeñas cuestan $11.285 por trimestre, al tiempo que las de mayores dimensiones trepan hasta los $35.115 para igual lapso. De esta manera, por año se debería abonar si no se alteraran las comisiones entre $45.140 y $140.460 según la necesidad de cada cliente.
Finalmente, en el Banco Nación el cuadro tarifario muestra un mínimo de cerca de $19.000 anuales para los cofres más pequeños.














