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Riquelme tapó con sus críticas a River el escándalo de su hijo en el palco del Superclásico y se expone a una sanción

El vicepresidente de Boca Juniors, Juan Román Riquelme, criticó duramente a River Plate este último domingo 14/03 en el clásico que ambos equipos empataron 1-1. Lo cierto es que Román usó de excusa el clásico para tapar el escándalo que protagonizó su hijo Agustín quien estuvo en Cancún con 149 estudiantes, de los cuales 44 dieron positivo de coronavirus a llegar al país, y sin hacer cuarentena fue a ver el Superclásico al palco.

Este último fin de semana, Boca Juniors y River Plate empataron 1-1 en “La Bombonera” por el partido de la quinta fecha del Interzonal de la Copa de la Liga Profesional de Fútbol de Primera División 2021. 

En el encuentro, el “Xeneize” y el “Millonario” ofrecieron una muy pobre actuación, algo que fue observado por el vicepresidente boquense, Juan Román Riquelme, quien  lanzó una dura crítica al elenco de Marcelo Gallardo. Un video reveló el momento en que se dio la curiosa situación.

Mientras los periodistas Pablo Giralt, Juan Pablo Varsky y Román Iucht analizaban jugadas y momentos puntuales del encuentro que disputaron ambos equipos, a través de la pantalla de TNT Sports, Riquelme interrumpió el programa lanzando un picante comentario desde uno de los sectores donde estaba ubicado. 

El vicepresidente 2º de Boca, quien observó atentamente y muy concentrado el Superclásico en la Bombonera, emitió un grito que los mencionados periodistas escucharon claramente: “Hace rato que River no juega a nada”. El comentario causó mucha sorpresa, aunque también risas, por parte de los reporteros, quienes inmediatamente hicieron una breve pausa.   

Sorprendidos, los tres periodistas observaron hacia arriba y consultaron por el comentario. El mismo salió de la boca de Riquelme cuando se estaba retirando de su palco, criticando duramente juego de River, caliente con el resultado final. 

Lo cierto es que Román usó de excusa el clásico para tapar el escándalo que protagonizó su hijo Agustín quien estuvo en Cancún con 149 estudiantes, de los cuales 44 dieron positivo de coronavirus a llegar al país, y sin hacer cuarentena fue a ver el Superclásico en el palco. 

Según publicó el portal Doble Amarilla, desde el entorno de Riquelme contaron que el joven ya había tenido coronavirus, y aseguraron que no hubo un pedido de cuarentena para los que “no viajaron con los positivos”

En la imagen de la transmisión oficial se lo pudo ver en el palco junto a su padre y sin barbijo.

Diego y Cristian, dos de los hermanos de Juan Román Riquelme, también se mostraron en el palco, al igual que su yerno Juan Cruz, novio de Florencia.

Por lo otro lado, los jóvenes llegaron el sábado al mediodía: los que vivían en CABA fueron hisopados en Ezeiza y dieron positivo. Los que vivían en Provincia de Buenos Aires se fueron a sus casas con la instrucción de aislarse.

La última publicación de Agustín en su cuenta de Instagram es, justamente, una imagen en Cancún y es de las últimas 14 horas. 

En el medio, hubo mucho malestar entre varios directivos, como el secretario general de Boca, Ricardo Rosisca, quien quizás subyugado por el vicepresidente xeneize comprometió a la institución al habilitar el ingreso no sólo del hijo de Román, sino también de decenas de personas no incluidas en los listados enviados y autorizados por la AFA para presenciar el Superclásico.

El de Agustín es un caso grave por la condición de viajero que no cumplió el aislamiento preventivo, pero también las cámaras -en el evento deportivo más televisado de la Argentina- pudieron registrar la presencia de más de un infiltrado. Ambos hechos, a la vista del público masivo y sin el menor cuidado pusieron a la AFA en la obligación de actuar. De hecho, el presidente Claudio “Chiqui” Tapia ya está analizando la convocatoria a una reunión de Consejo Directivo para analizar lo ocurrido. 

Es que en los últimos partidos que Boca jugó de local, lo que había empezado como “desvíos” en las listas que por protocolo aprobaba AFA, pasó a ser un trámite irrelevante. Boca había notificado que a la Bombonera este domingo iban a ir 120 personas por el local y 75 por el visitante. Con nombre y DNI. Y el nombre de Agustín no estaba, según una nota publicada por el portal Infobae.

Los nombres son los que corresponden a personal de los clubes, jugadores, invitados específicos por el encuentro, autoridades y funcionarios. “No se puede invitar a un amigo a ver el partido, ni al hijo, ni a otra persona que no tenga una función concreta para el partido”, explicaron conocedores de la reglamentación vigente.

Ese listado, como los anteriores cuando jugó de local, no fue cumplido y dejó en evidencia que no hay herramientas normativas en la Asociación del Fútbol Argentino para sancionar esas faltas. Principalmente por el riesgo de contagios y de la dificultad que implicaría para hacer un seguimiento epidemiológico, en caso de comprobarse la transmisión del virus. Por ahora, el control de su observancia lo tiene la Policía de la Ciudad y el propio Club que, por lo visto, no tuvo el celo debido.

Pero además de la ausencia de control, la presencia de Agustín Riquelme reveló que no hay una norma en los protocolos aprobados que incluyan una sanción concreta, una pena específica y una graduación en caso de incumplimiento probado.

A Tapia, de hecho, desde este último lunes 15/05 le llegan quejas de referentes importantes del Club que cuestionan a Riquelme y reclaman sanciones por la violación flagrante del protocolo. Entre las alternativas que se empezaron a barajar está la de poner bajo análisis del Tribunal de Ética de la AFA la actuación de Boca por el escándalo con el hijo de Riquelme. Pero podría haber sanciones más severas, al menos, para futuras violaciones al protocolo. 

El grupo de jóvenes con el que viajó Agustín Riquelme es el mismo que integró el hijo de la periodista Nancy Pazos, quien este lunes contó en su cuenta oficial de Twitter que Nicanor, fruto de su relación con Diego Santilli, se contagió coronavirus en Cancún, donde estuvo siete días de viaje de egresados con sus compañeros de la secundaria.

Sin embargo, ante la crisis sanitaria, todas las personas que vuelven del exterior presentar de manera obligatoria, un test de PCR negativo dentro de las 72 horas previas al embarque y realizar cuarentena durante diez días a partir de la PCR negativa.