Ferrocarril Oeste se prepara para afrontar la Primera Nacional e hizo algo inusual, que fue mover el mercado de pases con lujosas incorporaciones pero detrás de todo esto, se encuentra el grupo empresario comandado por Christián Bragarnik quien a su vez gestiona Defensa y Justicia y maneja gran parte del fútbol argentino.
MERCADO DE PASES
Ferro-Sportivo Bragarnik II sumó refuerzos de categoría para volver a 1era
El delantero Brian Fernández y el mediocampista Federico Fattori son nuevos refuerzos de Ferro Carril Oeste, equipo dirigido por Diego Osella que se prepara para el inicio del torneo de Primera Nacional, previsto para el 13 de marzo. Detrás de todos estos movimientos se encuentra el empresario Christián Bragarnik quien a su vez gestiona Defensa y Justicia y maneja gran parte del fútbol argentino.
De ahí, el delantero Brian Fernández y el mediocampista Federico Fattori son nuevos refuerzos de Ferro, equipo dirigido por Diego Osella que se prepara para el inicio del torneo de Primera Nacional, previsto para el 13 de marzo.
Según informó el club de Caballito en su página oficial, Brian Fernández, ex jugador de Colón de Santa Fe, y en las próximas horas firmará su contrato, al igual que el mediocampista Federico Fattori, procedente de Temperley.
Fernández, de 26 años, inició su carrera en Defensa y Justicia y luego jugó en Racing, Sarmiento de Junín, con pasos por el fútbol de Chile, México y los Estados Unidos, mientras que Fattori, de 28 años, llega desde Temperley.
Ambos jugadores refuerzan al club del barrio porteño de Caballito en el marco del convenio de colaboración que la entidad firmó con el grupo empresario de Bragarnik y de inmediato se sumarán al plantel que dirige Diego Osella, en plena pretemporada.
Por otra parte, el presidente del club “Verdolaga”, Daniel Pandolfi rechazó declaraciones a un medio partidario que el desembarco de Christián Bragarnik “no es un gerenciamiento sino un asesoramiento”.
Sobre la el convenio afirmó: “Bragarnik aporta el dinero, pero Ferro no está obligado a devolverlo. La condición que nos han dado para ello es cambiar el cuerpo técnico y participar de las ventas que se hagan”. El aporte que hará el grupo empresario será de 6 millones de pesos mensuales y un número similar será la suma que aportará la institución que persigue el sueño de volver a Primera.
Además, Pandolfi recogió el reclamo de los socios, exigiendo la vuelta a la máxima categoría del fútbol argentino y aseguró: “Nos reclaman que apostemos mas al fútbol y creemos que eso lo hemos hecho trayendo gente de nuestro club a largo plazo. Si fracasamos fue por errores de ansiedad, pero no vamos a hipotecar el club, eso jamás lo haremos”.
“Quiero irme como aquel que ayudó a la recuperación del club, con obras pero también con el ascenso del fútbol. Si hacemos esta apuesta en los últimos dos años de mandato, es porque tenemos ese objetivo”, finalizó Daniel Pandolfi.
Lo cierto es que denominada “escudería Bragarnik” aportará jugadores, con el objetivo de conseguir el ascenso que se niega desde hace 21 años.
Así que la pregunta que se hace todo el mundo es cómo recuperará el intermediario el dinero que invierta (algo más de $70 millones en un año). La respuesta es simple: si el equipo consigue éxitos deportivos, el valor de mercado de los futbolistas subirá. Cuando alguno de los jugadores acercados por el empresario sea transferido, Bragarnik se llevará la mayor parte, mientras que a Ferro le quedará algo en concepto de “vidriera”, según una nota publicada por el diario La Nación.
La última gran transferencia del club fue la de Marcos Acuña, vendido a Racing en julio de 2014, y por la que gracias a las plusvalías y los derechos de formación el club sigue recibiendo dinero que usa para sus gastos corrientes. En las charlas con el empresario, a los dirigentes les quedó claro que su red de contactos es un factor a considerar para colocar futbolistas en otros mercados. Y cobrar por eso, según dio a conocer el Diario La Nación.
En este caso, la ecuación numérica se invertirá: la mayor parte quedará para el club, mientras que el empresario percibirá un porcentaje de la operación. Dos de ellos (Carlos Airala y Matías Ramírez) tienen contrato hasta junio de este año. Si bien hay charlas para sus respectivas renovaciones, todavía no se cristalizaron. En el club hay quienes entienden que si la alianza con el empresario fructifica, los jugadores no querrán irse en busca de otros horizontes. Otro motivo por el que piensan que este paso es hacia adelante. Y no hacia atrás, reveló La Nación.
“No podemos pelear con escarbadientes contra las espadas de las economías provinciales; no podemos seguir compitiendo”, se justifica el presidente de Ferro, cuyo presupuesto mensual para la temporada pasada era de $4 millones. La comisión directiva había pensado en ampliarlo para esta temporada. El empresario, dueño de Elche de España y con negocios en el fútbol mexicano, la MLS de Estados Unidos, más aceitados vínculos con la mayoría de los clubes argentinos, parece ser un gran proveedor de talento para equipos de bolsillos vacíos: según el portal Transfermarkt, que compila datos del mercado mundial de transferencias, la empresa ScoreFutbol, del agente argentino, representa a más de 100 futbolistas y entrenadores. Ferro, entonces, tendrá para elegir, según lo dado a conocer por La Nación.
O no tanto, porque el aterrizaje de Bragarnik (de la recorrida también participaron el dueño de la empresa Lyon, indumentaria oficial de Ferro, y otro empresario futbolístico, Uriel Pérez) fue, en principio, con un nuevo cuerpo técnico. Según reprodujo ese diario “no se tocará nada” de las inferiores y del fútbol amateur, que seguirán manejadas por el club. “Yo sigo siendo el paladín contra las Sociedades Anónimas Deportivas. Esto no es ni siquiera un gerenciamiento sino, más bien, una ayuda económica”, recuerda Pandolfi, el presidente del club. Hace un par de semanas, el máximo directivo encabezó una reunión de comisión directiva para explicar los alcances del acuerdo, que se rubricó. Sus pares de la dirigencia lo facultaron para continuar las negociaciones de cara a lograr el “acuerdo de colaboración” con Christián Bragarnik.
Mientras tanto, la secretaría técnica que integran Alejandro Saccardi (hijo del recordado Gerónimo) y Oscar Garré sigue trabajando en las gestiones para el nuevo plantel. Ambos también formaron parte de la recorrida por las instalaciones del club, que conocen de memoria. También, se les sumaría Jorge Cordon, el entrenador de la primera división.
Más allá de los nombres que podrían acercarse con este nuevo impulso económico, hinchas y socios del club todavía recuerdan lo que ocurrió con Gustavo Mascardi, el gerenciador-hincha que había jugado en el club y terminó mal. De todas maneras, Gerenciar S.A. (la empresa de Mascardi) no perseguía los mismos objetivos que Scorefútbol. Lo de la primera era un “gerenciamiento completo”, que incluía a las divisiones inferiores y el manejo de todo el fútbol del club. Lo de la segunda (Bragarnik) es un “aporte” destinado sólo a la primera división.
En Urgente24 mencionamos que Defensa y Justicia es el equipo del “momento” en el fútbol argentino tras ascender a Primera División en 2014 y de consagrarse recientemente campeón de la Copa Sudamericana 2020. Pero ¿cómo se explica este despegue de Defensa y Justicia?, la respuesta está en el empresario Christián Bragarnik quien emerge como el referente del grupo empresario que hizo posible el ascenso. Aunque su influencia en el fútbol argentino va mucho más allá de Florencio Varela. Una de las operaciones que despertó la polémica fue la llegada de Juan Martín Lucero, goleador de la B Nacional con Defensa, al Independiente de Jorge Almirón.
Bragarnik viene trabajando desde 2008 para transformarse en el representante más influyente del fútbol argentino. Entonces, ya llevaba años como asesor legal y representante futbolístico en México. Esa temporada llevó a Colón como entrenador a su amigo Antonio Mohamed. Según Redacción Santa Fe, durante la gestión de Germán Lerche, Bragarnik fue el representante que más jugadores (diez) acercó al club, según una nota publicada en la Revista Un Caño.
Con Mohamed como técnico, Colón contrató a siete futbolistas que él representaba. La mayoría, después jugó en Defensa y Justicia. Los directivos le tenían tanta confianza que en 2010, cuando vendieron a Facundo Bertoglio a Ucrania, la operación más importante en la historia del club, viajó solo el representante para cerrar el pase, según lo publicado por Un Caño.
Para la misma época, la prensa chilena señalaba que Atlante le había vendido a Bragarnik, “un empresario allegado”, el pase del delantero Cristián Canío, sin el consentimiento del jugador. Seis meses después, en 2009, Canío pasó a San Martín de Tucumán. Debutó de local con tres goles ante Independiente y tras un semestre regresó a Chile, reveló Un Caño.
En esa temporada 2008-2009, acercó a Godoy Cruz a Diego Cocca, que había sido dirigido por Mohamed en Querétaro en 2005. Cuando el entrenador se fue a Gimnasia LP, Bragarnik se juntó con José Mansur, presidente del “Tomba”, y le propuso contratar al Turco Omar Asad. Tras dos etapas en Mendoza, Asad se fue a dirigir a Atlas de México. Desde esa época, afirma El Sol de Mendoza, al menos 20 jugadores que pasaron por Godoy Cruz están representados por este empresario, entre ellos Gonzalo Díaz, que ahora juega en el América de Mohamed. La mayoría también pasó por Defensa y Justicia.
En 2009, Bragarnik, amigo de Diego, hijo del presidente José Lemme, desembarcó en Defensa y Justicia como la cabeza de “un grupo inversor” que tenía intenciones de poner dinero en el fútbol del club. Lemme, además tesorero de la AFA, le contó a El Gráfico que se trata de “gente amiga que me traen jugadores pero que no ganan dinero con el club. Ellos confían en nosotros y nosotros en algunas cosas en ellos”. Sin un contrato firmado, aseguran que mantienen un vínculo de confianza.
Sin embargo, hace casi dos años, hubo dos razones por la que su premeditado perfil bajo se rompió: la polémica llegada de Mauro Zárate a Boca; y el deseo del entonces presidente Mauricio Macri para que Jorge Almirón fuera el reemplazante de Jorge Sampaoli en la Selección. La lectura –un poco lineal, pero no por eso inválida– se hizo rápido: Macri-Angelici-Bragarnik-Almirón. Porque Almirón, como muchos de los principales técnicos argentinos, es uno de los representados del imperio Bragarnik, que tiene más de 100 futbolistas en su órbita de influencias, según una nota publicada en el Diario Perfil.
En Boca narran un ejemplo para entender cómo construyó su poder Bragarnik. Cuando el club se interesó por Ramón “Wanchope” Ábila, Cruzeiro lo había tasado en cinco millones de dólares. En Belo Horizonte no querían moverse de esa cifra. Pero después, como los brasileños debían varias cuotas, Bragarnik intervino en la negociación. ¿El resultado? Boca compró la mitad de su pase en un millón y medio de dólares. “No es que tenga influencias en nuestro club. Nosotros lo buscamos por negociaciones puntuales, y él se lleva un porcentaje acordado”, explican. “La verdad, nunca tuvimos un problema. Se maneja bien”, según publicó Perfil.
Boca terminó de acomodar una vidriera que Bragarnik empezó a darle forma con Diego Cocca y Gustavo Bou, dos de los pilares en los que se basó el Racing campeón del torneo de 2014. Porque hasta allí, hasta ese #RacingPositivo que festejó por su atropellada final, Bragarnik era un representante que se movía con comodidad en la patria baja del fútbol doméstico. Su poder estaba anclado en Defensa y Justicia, Arsenal y Godoy Cruz. Ocasionalmente, en algún otro. Hoy, de esos tres, sólo sigue vinculado al club de Florencio Varela. “Nos une una gran amistad. Y sí, le da un asesoramiento al club, con contrataciones. Es una excelente persona. Y dentro de la gente que está en el fútbol, es de los más normales”, reprodujo el diario PERFIL el presidente de Defensa y Justicia, José Lemme.
Según los registros oficiales, nació el 13 de agosto de 1971 y creció en el barrio de Flores, donde alimentó, como la mayoría de los pibes argentinos, sus sueños de ser futbolista profesional. En su imaginación, jugar en Vélez, equipo del que es hincha, y hacerle un gol a Brasil en la final de un Mundial era un logro al alcance de la mano.
Pero la realidad lo confinó a un lugar más modesto en la cancha: como volante central, hizo Inferiores en Comunicaciones y Almagro y su carrera se limitó a un paso por la última categoría del fútbol nacional, la D, donde jugó en Justo José de Urquiza y Yupanqui.
Como en esa escala amateur el fútbol no da de comer, para sustentarse Bragarnik se conchabó en un videoclub llamado Leiland, de la calle Yerbal casi esquina Bogotá. Y ahí, mientras alquilaba películas de misterio y comedias románticas, mataba el tiempo editando videos de su pasión, el fútbol, ofreciéndoselos a los representantes del momento. El oficio lo había aprendido haciendo fiestas de casamiento, según Infobae.
En breve, su matrimonio sería con la redonda. Porque tras ocho años de trabajar para otros y recibirse de abogado, entendió que con un buen material de jugadas, cualquier jugador podía ser mostrado y conchabado en Latinoamérica.
Argentina entraba en su peor crisis económica de la historia y él buscó su salida. Terminaba 2001 y le propuso a Mariano Monrroy, un volante de Arsenal con buen pie, que era cliente de su videoclub, hacerle un compilado de sus mejores jugadas y ofrecérselo a Eduardo Fuentes, un ex jugador que en su carrera transhumante había recalado buen tiempo en el Cruz Azul de México, que también alquilaba películas en su local y tenía contactos en tierras aztecas.
El video viajó por DHL y terminó seduciendo al equipo Irapuato, filial de Ascenso del más importante Querétaro. El pase se hizo en 400.000 dólares y Bragarnik se ganó la estima de una familia de peso: los Grondona.
Como si fuera poco, el volante la rompió y el flamante representante vio el filón: se quedó en Querétaro como empleado del grupo que manejaba el club a cambio de 10.000 dólares por mes. Y en un año, ascendió del “pibe que trajo al argentino talentoso” a presidente de la institución.
Claro que había un problema: el dinero de la institución provenía del narcotráfico, como en el 70% del mercado futbolístico mexicano por entonces. De hecho su mayor accionista, Tirso Martínez Sánchez, quedó detenido acusado de lavar dinero narco en Irapuato y Querétaro.
El Departamento de Estado norteamericano había puesto una recompensa de 5 millones de dólares para quien lo capturara, según había publicado por entonces el diario Reforma.
Así, en 2004 y tras una investigación de la Procuraduría de México, el equipo fue dado de baja por la Federación. Bragarnik volvió a la Argentina pero ya no al videoclub: con la red de contactos hecha, tenía en claro que viviría del fútbol, reveló Infobae.
De esa manera logró meterse primero con equipos del Ascenso. Y los Grondona jamás olvidarían aquella primera operación.
Sus detractores dicen que su amistad con Julito, el hijo del Jefe, fue su trampolín definitivo. Sus amigos dicen que la diferencia la hizo laburando 14 horas por día.
Como sea, viajó junto a Arsenal a Guadalajara para un partido de Copa Sudamericana en 2007 y allí se relacionó con Jorge Hank hijo, primogénito del hombre que maneja el Grupo Caliente en México, que tenía el club Xolos de Tijuana y era dueño de hipódromos, bingos, casinos y financista del hegemónico Partido Revolucionario Institucional de México.
Se convirtió, entonces, en asesor futbolístico de ese imperio, con un detalle: el Grupo Caliente estaba investigado en Estados Unidos por ser presuntamente el vínculo de los narcos para lavar dinero de la droga y Hank padre terminó preso después de que le encontraran 88 armas de guerra en su casa, aunque salió indemne tras 15 días en la cárcel. Otra vez las peores sospechas pendían sobre su cabeza.
“El trabajaba con multimillonarios, sí, pero no preguntaba de dónde venía o salía la plata. Sólo asesoraba en la llegada de técnicos y jugadores. Y como le iba bien, empezaron a llamarlo de todos los clubes mexicanos, con lo que eso significa”, cuenta un amigo que pide reserva y que asegura que Bragarnik ni siquiera toma una copa de vino en las comidas.
Por entonces, México era el destino que más pagaba y todos los clubes argentinos y jugadores que querían entrar al mercado, negociaban con él. Entonces se convirtió en el nexo definitivo.
Pero pasar de representante de futbolistas a intermediario de pases fue sólo el primer escalón. El segundo consistió en meterse de lleno en el fútbol argentino.
Gerenció de hecho Defensa y Justicia y entre capitales mexicanos y buenos resultados deportivos, amplió sus tentáculos: empezó a tallar fuerte en Cuyo con Godoy Cruz a la cabeza, en los equipos santafesinos y cordobeses, también en Tucumán hasta recalar en Racing e Independiente al mismo tiempo con técnico y jugadores propios en 2014.
Y después Boca, cuya puerta de entrada fue el pase de Dario Benedetto a quien trajo, claro, de México en un negocio que muestra cómo apuesta: no le cobró la habitual comisión del 7% al club comprador (el pase se hizo en 5 millones de dólares, así que resignó del Xeneize 350.000 verdes) pero a cambio se quedó con la plusvalía del 10% sobre cualquier futura venta del goleador, que hoy está valuado en 30 millones.
El rendimiento del punta encandiló a Daniel Angelici quien vio al intermediario como un filón y lo adoptó como hombre propio. Y desde ese lugar, más su red de buscadores de talento, hizo un imperio.
Hoy maneja cotizadísimos técnicos, entre ellos Edgardo Coudet, Jorge Almirón, Antonio Mohamed, Sebastián Becaccece, Diego Cocca, Leonardo Madelón, Darío Franco, y muchos de sus jugadores top como los hermanos Bou, Donatti, Iván Marcone y más recalan en el club donde van sus entrenadores.
Estuvo en la mira de la AFIP cuando vendió un jugador de Defensa y Justicia, Julio Rodríguez, a Sinaloa por una cifra exigua: 80.000 dólares. Y la Unidad de Información Financiera generó un Reporte de Operación Sospechosa donde se hacía referencia al destino mexicano y el pasado del representante en clubes cuestionados. La sospecha de capitales extraños revoloteando otra vez. Pero salió indemne tras probar que no había nada raro.
“Eso fue una operación que vino de sus enemigos que veían cómo les comía el mercado. Julito Rodríguez tenía ocho partidos en el ascenso y lo vendió afuera. Fijate dónde está hoy, en Capiatá de Paraguay. Era medio pelo y fue un negoción para Defensa”, afirman sus defensores.
Y así como salió de esa situación, salió de todas las que enfrentó hasta el momento. Como cuando la Policía atrapó a Leonardo Fariña en 2013 con una camioneta BMW robada. Al otro día, quién se presentó a reclamarla como dueño real fue… sí, Bragarnik.
En la causa judicial consta que se la habían robado un mes antes en la zona de Lanús, pero entre sus antecedentes mexicanos y el nombre Fariña, la duda volvió a instalarse. Pero él hizo una vez más oídos sordos, mostró el fallo judicial y se siguió ampliando. Compró a través de la empresa Andes Inversiones Deportivas junto a los hermanos Sebastián y Ricardo Pini (este último esposo de la animadora infantil Panam), el club Unión La Calera, de Chile, que fuera en su momento de Sergio Jadue, el ex mandamás del fútbol trasandino involucrado en el FIFAGate y que está con prisión domiciliaria en Miami a la espera de su condena.
Esta experiencia lo pone para muchos en la lista de largada si en la Argentina se aprueba la transformación de los clubes de Asociaciones Civiles sin fines de Lucro en Sociedades Anónimas Deportivas, tal como es el sueño del tándem Macri-Angelici, casualmente sus buenos amigos.
Por su oficina pasan cientos de jugadores que quieren firmar con él, técnicos de renombre a los que representa y buscadores de talento a los que tiene como monotributistas y después divide dividendos si el futbolista triunfa.
Por eso su empresa, Score Fútbol S.A. que está registrada desde 2011 y cuenta con dos socios, Gustavo Papagna y Marcelo Valeri, apenas cuenta con tres empleados.
La misma tiene como funciones, entre otras, ejercer representaciones, mandatos, gerenciamientos, comisiones e intermediaciones; gestiones de negocios y administración de bienes; adquirir y vender derechos económicos de jugadores de futbol; promocionar actividades de deportistas, deportivas y espectáculos en los medios de comunicación.
En tanto, Ferro confirmó en su cuenta de la red social Twitter que el sábado jugará un partido amistoso ante Sacachispas de la Primera B, y adelantó que el 6 de marzo jugará otro encuentro de preparación ante Villa Dálmine, de la Primera Nacional, ambos en calidad de visitante.
En otro orden, Ferro está llevando adelante un resembrado y acondicionamiento del campo de juego del estadio Ricardo Etcheverry y estará listo para ser utilizado en unas “dos o tres semanas” dijeron desde el club.
ES EL EQUIPO DE BRAGARNIK pic.twitter.com/cjwXWsKscB
— SE Palmeiras (@bostasports) February 25, 2021











