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Alberto F y Nueva Chicago dejan solo a Tapia y corre riesgo

Claudio “Chiqui” Tapia quedó en una situación muy complicada al frente de la presidencia de la AFA a raíz de una denuncia que presentó el club Nueva Chicago, de la Primera Nacional (segunda división del fútbol argentino) que pidió a la Inspección General de Justicia que sea declarada como “irregular e ineficaz” la asamblea que reeligió al actual mandatario hasta octubre de 2025 y que se vuelta a convocar a los clubes para elegir las autoridades.

La AFA parece no encontrar armonía y la rosca política está a la orden del día debido a que la gestión de Claudio “Chiqui” Tapia quedó en la mira a raíz de una denuncia que presentó el club Nueva Chicago, de la Primera Nacional (segunda división del fútbol argentino) en la que pidió a la Inspección General de Justicia que sea declarada como “irregular e ineficaz” la asamblea que reeligió al actual mandatario hasta octubre de 2025 y que se vuelta a convocar a los clubes para elegir las autoridades.

El funcionario clave es el titular de IGJ, Ricardo Nissen, que además es apoderado legal de Máximo y Florencia Kirchner en la causa Hotesur. Primera pista: el gobierno de Alberto Fernández le quitó el apoyo al líder del fútbol.  

Tras diez meses de la reelección de Tapia al frente de la casa madre del fútbol argentino, el propio presidente de la nación criticó en público ciertos manejos del fútbol nacional, en referencia a cambios de reglamento y falta de previsibilidad. Fernández, además, suele hablar con Luis Segura, antecesor de Tapia en el sillón en el que durante años se sentó Julio Humberto Grondona. Los une un sentimiento: Segura y Fernández son hinchas fanáticos de Argentinos Juniors. Y Segura y Tapia se esquivan la mirada. A fines de 2019, y en el corazón de la Casa Rosada, Alberto Fernández reclamó “un lugar” para Segura en el fútbol. No lo hubo. Segunda pista: el primer mandatario preferiría a otro dirigente en el lugar de Tapia, según una nota publicada por el Diario La Nación. 

Durante la pandemia, los dos ministros que más cerca estuvieron de la AFA fueron Matías Lammens (Turismo y Deportes) y Ginés González García (Salud). Ambos futboleros, hablaban seguido con el máximo dirigente de la AFA, que siguió los lineamientos oficiales y paró la pelota cuando las autoridades lo requirieron. No tenía mucho margen de maniobra: los planes ATP sirvieron para pagar parte de los salarios de los empleados de los clubes mientras el coronavirus mantenía a los socios en casa, aislados de las actividades deportivas, según lo publicado por el Diario La Nación.

Ni siquiera esa sumisión consiguió que en Balcarce 50 confiaran en el hombre que había llegado al poder del fútbol gracias a las internas de la primera A y al apoyo del ascenso. De a poco, fueron mirándolo con cada vez más recelo. Las críticas de Marcelo Gallardo, tal vez uno de los profesionales del fútbol local más respetados en la opinión pública, también erosionaron el poder de Tapia. En los últimos meses de 2020, el sanjuanino y su mano derecha, Pablo Toviggino, negociaron casi en soledad la renovación de los contratos de los derechos televisivos locales e internacionales de la Liga Profesional, según reveló el Diario La Nación.

A Tapia este gobierno lo ve como una invención del macrismo, que entre otras cosas permitió que Mauricio Macri acceda a un cargo en FIFA. Los pasos a seguir serán convocar a nuevas elecciones o consagrar a un candidato que surja por consenso, que hoy no pareciera encontrarse.

Muchos de los posibles candidatos buscan el padrinazgo político de los diferentes actores de la coalición de gobierno. Los aspirantes a conducir AFA van desde Marcelo Tinelli, Rodolfo D´Onofrio, Nicolás Russo, Víctor Blanco hasta Marcelo Achille

Tinelli conduce la Liga Profesional, tiene buenas relaciones con el presidente, cuenta con el respaldo de la mesa chica de la Liga (Malaspina, Spinoza, Pellegrino), pero no alcanza un apoyo mayoritario.

D´Onofrio es otro dirigente que mostró públicamente su deseo de conducir la AFA, es un nombre bien visto por dirigentes políticos, pero la contra es que proviene de River y el resto de la dirigencia no aceptaría que presida Viamonte.

Nicolás Russo es un aliado político de Sergio Massa y si bien aspira a la intendencia de Lanús, sería un candidato potable. Su contra: tiene resistencias, sobre todo del actual presidente de River.

Víctor Blanco reúne muchos adeptos en el arco de la dirigencia del fútbol y en el poder político. El presidente de Racing está bien con todos, pero nació en España (impedimento estatutario para ser presidente) y eso lo relega en la carrera.

Desde el ascenso (ya desunido), emerge el actual presidente de Defensores de Belgrano Marcelo Achille, hombre apadrinado políticamente por el Secretario General de la Presidencia Julio Vitobello y con mucho predicamento en la dirigencia del Nacional. El obstáculo para llegar sería que los clubes de primera no aceptarían un nuevo presidente surgido desde el ascenso. 

Toda esta denuncia surge en medio de desencuentros entre la AFA y el Gobierno Nacional. Tapia quiso mostrarse cerca del Gobierno con una foto en la inauguración del estadio Madre de Ciudades en Santiago del Estero y no lo pudo conseguir. Además de otro gesto de AFA de remover al fiscal Raúl Pleé, quien presidía el tribunal ético de AFA. Pleé había enviado a juicio oral a Cristina Kirchner, actual vicepresidenta de la nación por la causa Dólar Futuro. A pesar de todos los intentos de Viamonte, la relación con la Casa Rosada está cada vez más tensa y promete un desenlace tarde o temprano.