Nada por aquí, nada por allá: Corinthians sigue invicto y Boca, preocupado
Incómodo. Boca no pudo sacarle ventaja a Corinthians de local y ahora tendrá que pelearla de visitante. El equipo brasilero no se amedrentó a pesar de ser superado en algún tramo, pero también se animó y por eso terminó sacando un resultado valioso de la Bombonera. Los goles: Facundo Roncaglia y Romarinho.
Por FABIO MARIO TALARICO
El equipo brasilero mantuvo orden, fue compacto y se hizo estrecho entre líneas. Eso a Boca lo complicó porque casi nunca pudo filtrarse por huecos internos con pases punzantes.
En este aspecto Boca fracasó en casi todos los intentos y por eso no pudo llegar con chances hasta el arco de Casio, que pasó un primer tiempo demasiado apasible.
Las complicaciones, por llamarlas de algún modo, que le armó Boca a Corinthians fue por la movilidad de Pablo Mouche y los movimientos de área del ‘Pelado’ Silva.
Igualmente, Boca, sólo arrimó peligro con una media chilena de Silva cuando se jugaban 34’ en una jugada aislada de Mouche por la derecha.
Después, no se le pudo contabilizar nada bueno a Boca en los primeros 45’. Del lado brasilero pudimos observar un equipo muy duro, fuerte físicamente y el principal inconveniente que tuvo Boca en defensa fue que no encontró marcas fijas. Puntos de referencia a los que había que ir a atorar.
Como Corinthians no juega con delanteros de referencia tipo Silva, la movilidad de Emerson por izquierda y Danilo por derecha, sumado al trabajo interno de Paulino y Alex, complicaron a la lenta defensa local que no tuvo problemas serios porque la idea de hoy de Corinthians pasó más por defenderse que por atacar.
Pero claro, las pocas veces que lo intentaron lo hicieron con buen tino porque saben jugar con la pelota al pie y Boca se vio un poco perdido. Todos los brasileros tienen buena técnica y pueden armar cualquier jugada que complique si logran precisión. Justeza en la puntada final por decirle de alguna manera, lo que tuvieron en la jugada del empate en el final.
En el complemento, el juego cambió aunque terminó como en el primer tiempo con un Corinthians más certero.
Boca comenzó llevando a ru rival contra el arco propio y tomó el control del partido. Esto pudo haber sido por varios motivos. Por la actitud de Boca de hacer persar la localía y buscar el partido, el cansancio de los brasileros que corrieron mucho en la primera mitad para mantener el orden, o la especulación visitante por no haber sufrido demasiado.
La cuestión fue que Boca empezó a arrimarse con peligro y tuvo aproximaciones que incomodaron a Corinthians. No fueron muchas, pero fue clara la de derecha de Mouche que encontró bien parado al arquero Cassio.
A Boca le costó abrir defensivamente a Corinthians al punto que el gol de Roncaglia vino por una jugada de córner. Primero cabeceó Schiavi, después Silva, se interpuso un defensor con la mano, la pelota dio en el palo y la caramola terminó en el pie derecho del lateral de Boca. 1-0 a los 72' y gran desahogo por ganarle a este equipo ya era mucho por como había pintado la noche.
Pero a partir de ese gol, el partido volvió a cambiar. Los brasileros se animaron pero por suerte para Boca no acertaban en el último pasecito.
Tité mandó a la cancha a falta de 5' a Romarinho y el cambio le resultó bomba. La primera que tocó el pibe definió con una categoría bárbara ante la salida de Orion y el partido terminó 1-1. es cierto que Boca lo pudo ganar con la de Viatri y Cvitanich en el final pero no tuvo suerte. Algo que sí hubiera necesitado pensando en lo que será el desquite.
Ahora la historia se define en Brasil y parecería que le va a costar más de la cuenta. Parece una estupidez conformarse con que Boca no perdió de visitante en esta Copa. Este rival es duro y ya lo demostró en la Bombonera. Complicado. Nada imposible, también real.












