COMPETENCIA

¿Y si buscamos por el lado de la relación Bianchi-plantel?

Algo que será difícil de comprobar, aunque sí para analizar y tener en cuenta. La humillante goleada recibida por Boca en San Juan, abre un abanico de posibilidades para contemplar porque un 1-6 no es un episodio común en el Fútbol. ¿Y si está 'rota' la relación del plantel con el entrenador?. De ser así, a no hacerse ilusiones. Es imposible construir un grupo con un objetivo común si están 'podridas' las cosas por dentro.

por FABIO MARIO TALARICO
 
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) En este juego se podrá ganar, perder o empatar. Aunque lo sucedido en San Juan con Boca no es común. 
 
Primero, como dijo alguien alguna vez, estos resultados son 'echa técnicos'. Si esto no sucede es porque estamos considerando a Carlos Bianchi, alguien que ha generado algo especial en los hinchas de Boca por todo lo ganado en el pasado. Aclarado esto, sigamos adelante.
 
Boca no tiene rumbo, no juega a nada y es un simplismo echarle culpas a Falcioni por este presente. Son los mismos jugadores y encima con algunos refuerzos. Si bien podemos aceptar que Boca no jugaba vistoso, tampoco era este desastre. 
 
Si uno va a los números de Boca es imposible que un DT que comenzó su ciclo en enero, llegara en funciones al día de hoy con estos registros. Dejando de lado el pésimo Verano que lo podemos aceptar como preparatorio (igual siempre ha sido echa técnicos) lo entregado por Boca en este tramo del año es pésimo.
 
En el Torneo local suma 8 puntos de 27 posibles en 9 partidos, algo que habla de algo poco habitual. Encima, sólo ganó un partido (ante Quilmes 3-2) y fue de película. Son esos partidos que se pueden ganar una vez cada tanto. 
 
Tiene 8 goles a favor y 16 en contra dejando como saldo una diferencia de gol de -8. Detrás en la tabla de posiciones tiene a San Martín de San Juan y Argentinos con 7 puntos y por último a Estudiantes con 4. El dato llamativo es que estos equipos por esta campaña han perdido a sus entrenadores y ya cambiaron de monta. 
 
En la Copa Libertadores, la clasificación ha llegado agarrada de los pelos. El triunfo ante Nacional en Montevideo llegó de la mano de la fortuna recordando que Alonso falló un penal cuando el juego estaba 0-0, algo que pudo haber dejado a Boca en la cuneta antes de tiempo. 
 
Lo mismo que el triunfo ante Barcelona en la Boca que contó con la nuencia arbitral para no cobrar un penal claro de Caruzzo a Díaz que hubiera complicado enormemente las chances de Boca de cara al partido de esta semana con Toluca. 
 
Boca está muy mal en lo deportivo y de esto no hay dudas. Lo que genera dolor de cabeza es escudriñar el motivo de todo esto. Da la impresión que no es por cuestiones de racha porque todos los jugadores están muy bajos. Son muy pocos los que se pueden rescatar de esta catástrofe actual. 
 
Desde lo que nos compete, llegamos hasta pensar que la relación del plantel con el DT esta rota. Y cuando esto se produce, no tiene retorno. Y tenemos nuestros motivos.
 
Nadie puede corrobarlo como cierto aunque hay elementos para presumir que esto se puede estar dando. Si los jugadores no se juegan la sangre por el entrenador y su forma de ser, nada se podrá lograr en  cuanto a objetivos importantes. Se podrán ganar partidos, no títulos. 
 
¿Y por qué se pudo haber roto la relación entre Bianchi y los jugadores?. Lejos de generar un efecto positivo en su llegada como sí lo hizo en el comienzo Díaz en River (ahora ya no es tan así pero al menos lo generó en el inicio), antes de comenzar el Torneo el DT tomó una decisión que no le cayó bien a la  mayoría de los jugadores.
 
La reincorporación de Riquelme creemos que puede ser el punto de conflicto. Y ahora vamos a las razones, dejando de lado la culpabilidad del jugador porque esta vez quedará eximido. Riquelme volvió porque se lo  permitieron, en el caso no es su culpa. Lo concreto es que Bianchi se iterminó inclinando del lado opuesto al plantel y esto lo puede estar pagando caro.
 
No habrá que olvidar que volvió al plantel un futbolista que cuenta con prerrogativas 'especiales', que habló mal de  sus compañeros y puso en tela de juicio sus rendimientos.
 
Nadie de los jugadores saldrá a decir nada de esto y cuando se los consulte podrán hablar bien de Riquelme a Bianchi. Seamos sensatos, eso no se lo 'banca' nadie. O algunos no, tal el caso de Somoza que se animó a refutarlo públicamene aunque así terminó. Reconociendo además que es ahora suplente por el flojo rendimiento deportivo.
 
Imagíne usted, que en su trabajo, a un colega suyo le dispensan un trato especial cuando usted es el que cumple horarios, trabaja, se preocupa, y encima lo castigan (una forma de decir para que se entienda). Nunca puede haber un  clima de trabajo acorde a lo que necesita un grupo si hay prerrogativas y concesiones especiales para unos y para otros no. 
 
Llama la atención que esto le pase a Bianchi, persona elogiada por el manejo de grupos y llamado a dar charlas por empresarios por el éxito de gestión en este sentido. 
 
Pero esta vez, a nosotros nos hace ruido esto de haber decidido incorporar desprolijamnete a Riquelme como lo hizo. Esto pudo haber producido una escisión en la relación con el grupo que nunca cerrará.
 
Los jugadores también saben que el entrenador es quien más se juega el pellejo, además del pestigio. Porque cuando el jugador se pone de traste, aunque se perjudique transitoriamente, sabe que tiene un contrato firmado y que en algún lugar del planeta lo terminará cobrando. 
 
El entrenador es el fusible, siempre. Sabemos que Bianchi tiene una relación especial con el Mundo Boca y por eso siempre quedará bien parado. Pero esto tengámoslo en cuenta porque esta tercera etapa parece que quedará signada en agotar el crédito que tenía en su tarjeta, por más que no lo cuelguen del palo mayor.
 
Lo concreto es que si esto sigue así, el crédito quedará acabado más allá del reconocimiento y el cariño de la gente. 
 
Algo ocurre entre Bianchi y estos jugadores, que no responden y que cada vez juegan peor. Para Urgente24 no hay que buscar en lo deportivo. La respuesta puede estar dentro de las relaciones humanas, y Boca ha hecho mucho desbarajuste en este sentido. ¿Comparte?