COMPETENCIA

Vinokúrov, el kazajo, se llevó el oro en ciclismo

Este año Alexandre Vinokurov cumple 39 años: es el campeón más veterano de ciclismo en ruta en los Juegos Olímpicos. Detrás, el colombiano Rigoberto Urán ganó la plata y Alexander Kristoff el bronce. Los españoles no ganaron nada.

 

Quien era el campeón, el español Samuel Sánchez, no disputó la carrera de ciclismo en ruta, a causa de una caída en el Tour de Francia. 
 
El británico Mark Cavendish era el gran favorito en la llegada al sprint pero la escapada de más de 30 corredores pudo más.
 
La selección británica llevó los cascos cerrados que lucieron los integrantes del Sky en el Tour de Francia y que también utilizaron algunos sprinters en la ronda gala en algunas etapas. En teoría, el casco mejora la aerodinámica.
 
Westra (Holanda), Schar (Suiza), Roelandts (Bélgica), Brajkovic (Eslovenia), Beppu (Japón), Menchov (Rusia), O'Grady (Australia), Castroviejo (España), Pinotti (Italia), Duggan (Estados Unidos), Kristoff (Noruega) y Park (Corea del Sur), armaron un pelotón imposible para el dueño de casa.
 
Y hubo una gran frustración: el suizo Fabian Cancellara, quien abandonó el Tour de Francia, cuando había ganado el 1er. maillot amarillo, por el nacimiento de su 2do. hijo, ahora cayó estrepitosamente en los últimos kilómetros y llegó a la línea de meta con el brazo derecho sobre el manillar. Parece que lo tendrá complicado para reeditar su medalla olímpica de Beijing. Lloraba abrazado a su entrenador: parece que le molesta la clavícula. Ya se la rompió este año en el Tour de Flandes.
 
En cuanto al ciclista kazajo Alexandre Vinokúrov, se llevó la gloria en la prueba de ciclismo en ruta al superar al colombiano Rigoberto Urán en los últimos metros. 
 
Detrás, el noruego Alexander Kristoff al imponerse al grupo que perseguía a los 2 fugados. 
 
Fue una victoria que descuadró los planes de los grandes favoritos para el triunfo como el reciente ganador del Tour Bradley Wiggins o el también británico Mark Cavendish, que alcanzaron la meta a un minuto de los escapados. Entre ellos llegaron también los españoles.
 
Cortada la estrategia grupal, el equipo del Reino Unido, con Wiggins escoltado, preparaba el terreno para recortar un espacio que perjudicaba el desenlace deseado, algo que no llegó a suceder. 
 
A 20 kilómetros para el final, el minuto de diferencia respecto al grupo de escapados, en el que Jonathan Castroviejo aguardaba su oportunidad, resultó demasiada distancia para darle la vuelta a la carrera. Cuestión de prisas y de luchar contra el reloj. Finalmente el arranque del kazajo y del colombiano pilló por sorpresa al grupo de cabeza, y Valverde y Nibali, entre otros, no supieron reaccionar.
 
Se antojaba interesante el desenlace, más porque la gallardía de Castroviejo parecía no tener fin, por mucho que su prueba fuera otra. Era una pelea contra un cambio de ritmo constante. Se sucedían los cambios de velocidad, algunos solo a modo de demostración de poderío físico con el fin de tener un efecto psicológico. Como el que lanzó el belga Gilbert a 50 kilómetros de la meta. Murió al comprobar que la nueva velocidad de crucero no tardaría en atraparlo.
 
El peligro de pensar en los metros que están por llegar penalizó a Cancellara, que se fue de frente contra las vallas a menos de 15 kilómetros para el final. El suizo, medalla de plata en Beijing, terminó la carrera con el codo hinchado, un contratiempo de cara a la prueba contrarreloj, y entró en la meta solo y entre lágrimas. 
 
Al final, otro despiste, el del colombiano Urán, sirvió para que Vinokúrov levantase los brazos en Londres.

Enterate de todas las últimas noticias desde donde estés, gratis.

Suscribite para recibir nuestro newsletter.

REGISTRATE

Dejá tu comentario

Te puede interesar