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A un año del golpe en Honduras: Lobo denuncia planes desestabilizadores y Micheletti no se arrepiente de nada

A un año del golpe militar que destituyó a Manuel Zelaya en Honduras, el presidente de Honduras reaccionó a acusaciones de grupos de la sociedad civil quienes denunciaron que existe una campaña de parte de Lobo Sosa y el titular del Parlamento, Juan Orlando Hernández, para desmantelar la Corte Suprema de Justicia y la Fiscalía general. Indígenas, campesinos y sindicalistas organizan una marcha para repudiar la ruptura institucional y recordar a las víctimas del golpe. Roberto Micheletti asegura que no se arrepiente de nada de lo que ocurrió.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - El presidente hondureño, Porfirio Lobo Sosa, denunció hoy que existen fuerzas que quieren desestabilizarlo, pero les advirtió que tiene todo bien controlado. "Los tengo ubicaditos a todos, sé quienes son", declaró, aunque se negó a revelar qué grupos serían los que buscan su salida del poder. "Tenemos todo bien seriado", dijo el mandatario centroamericano según reseñó DPA. El mandatario reaccionó a acusaciones de grupos de la sociedad civil quienes denunciaron que existe una campaña de parte de Lobo Sosa y el titular del Parlamento, Juan Orlando Hernández, para desmantelar la Corte Suprema de Justicia y la Fiscalía general, instituciones que jugaron un rol clave en el golpe de Estado contra del entonces presidente Manuel Zelaya en 2009. "A quién quieren fregar (golpear) es al presidente de la República, pero más bien se van a enredar conmigo, jamás hay que olvidar que ante acción hay una reacción y le digo, tenemos todo bien seriado, los tengo ubicaditos a todos, sé quienes son, tengo la información y creo que se han equivocado conmigo", señaló Lobo Sosa. El mandatario hondureño brindo las declaraciones a la salida de un Consejo de Ministros que se realizó en la comunidad de Guaimaca, a unos 50 kilómetros al oriente de Tegucigalpa. La denuncia de Lobo Sosa ocurre cuando en Honduras se recordará el próximo 28 de junio el primer aniversario del golpe de Estado que sacó del poder a Zelaya, luego que las Fuerzas Armadas lo arrestaran y expulsaran a Costa Rica. Los militares alegaron que cumplieron una orden de captura de la Corte Suprema de Justicia. Lobo Sosa es criticado por los grupos que apoyan a Zelaya, ya que señalan que su elección es ilegítima, así como los que apoyaron el golpe de Estado, por considerar que ha hecho demasiadas concesiones al ex presidente derrocado y a la comunidad internacional, en especial la Organización de Estados Americanos (OEA). Por su parte, el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) realizará a partir de este fin de semana manifestaciones de protesta en todos los departamentos hondureños con motivo del primer aniversario del golpe de Estado. Indígenas, campesinos, sindicalistas, mujeres y miembros de partidos progresistas integrados en el frente participarán en caminatas, vigilias y cacerolazos para repudiar la ruptura institucional y recordar a las víctimas de aquellos sucesos. En la madrugada del 28 de junio de 2009 un grupo de militares secuestró al presidente Manuel Zelaya en su residencia, lo llevó a la base militar de Palmerola y de ahí lo condujo a la fuerza a Costa Rica. El objetivo de los golpistas era impedir la realización ese día de una encuesta nacional para conocer la opinión de la población en torno a futuras reformas constitucionales. A partir de ese momento tomó el poder un régimen de facto que desató la represión contra los opositores, con saldo de decenas de muertos y heridos, miles de detenciones ilegales, torturas, atropellos y otras violaciones. El Frente Nacional de Resistencia Popular, creado el mismo día del golpe de Estado, realiza en estos momentos la recogida de más de un millón 200 mil firmas para lograr el retorno de Zelaya a Honduras y la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente. "Sólo con una nueva constitución vamos a tener las armas para la transformación económica y social del país", declaró Carlos Reyes, dirigente del FNRP. La Ley Primigenia de la nación fue aprobada en 1982, bajo la tutela de una dictadura militar, y contiene siete artículos pétreos que no se pueden modificar e impiden realizar cambios profundos en cuanto a la forma de gobierno y la distribución de las riquezas. Como resultado de la inequidad y de las políticas neoliberales aplicadas durante los últimos años, Honduras es hoy, después de Haití, el país más atrasado del hemisferio occidental, con cerca de 80 por ciento de la población en la pobreza. Micheletti no se arrepiente El ex gobernante de facto de Honduras, Roberto Micheletti, dijo que no se arrepiente de nada de lo que ocurrió. De visita en San Salvador, Micheletti habló sobre "la sucesión constitucional" en su país manifestando que "no me voy arrepentir de nada de lo que pasó en mi país, de lo único que me arrepiento es de la incomprensión que nunca esperé de parte de los demás países del mundo". Micheletti alegó que la detención de Zelaya el día de una consulta para modificar la constitución fue para "defender la democracia mediante una sucesión constitucional". "Estoy totalmente seguro que no fue un golpe de Estado", agregó y señaló que el Ejército respetó la Constitución, evitando con la expulsión de Zelaya "un inminente contragolpe". Micheletti aseguró que pese a que él no decisió expulsar a Zelaya, sí la respaldó para evitar un "derramamiento de sangre" en Honduras, y acusó a la canciller Patricia Rodas de inducir a Zelaya a "enamorarse del poder político de izquierda".