CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) La jornada de martes abrirá con el partido entre Nueva Zelanda y Eslovaquia. Tanto neozelandeses como eslovacos tratarán de presentar sus credenciales a nivel internacional, pues los europeos se presentan por primera ocasión en una Copa del Mundo, y los de Oceanía apenas participarán en su segundo campeonato.
El verdadero nivel de sus jugadores se conocerá en este encuentro que cerrará la apertura del Grupo F (también lo integran Paraguay e Italia) desde las 8:30, precisamente porque en el mundo se difundieron poco sus actuaciones en la Eliminatoria Mundialista y sus partidos de preparación.
Así es que estos conjuntos tendrán la ventana más importante para exhibir lo mejor de su futbol y de esa manera los aficionados en el orbe puedan descubrir sus capacidades, y de paso aprovechar el cotejo en teoría más sencillo para cada uno de ellos en este grupo, pues después les vendrán Italia y Paraguay.
Para Nueva Zelanda será el regreso a un Mundial luego de su único registro en España 1982, en tanto que desde que Eslovaquia se separó de la República Checa en 1993, nunca había clasificado para un evento de este tipo.
A continuación, desde las 11:00, Cristiano Ronaldo y el goleador de Costa de Marfil podrían verse las caras en Port Elizabeth si Drogba se recupera de una lesión. Para los dos es un partido clave para clasificar en un grupo donde juega Brasil.
La selección portuguesa y Cristiano Ronaldo debutan este martes ante los africanos que se presentan con la duda de su estrella, Didier Drogba, en un partido decisivo para ambos equipos. Por eso, el partido no sólo será difícil para ambos equipos, también representará un gran desafío para el árbitro uruguayo Jorge Larrionda, en el primer partido del Grupo G.
Pero, mientras Ronaldo afirma estar muy bien físicamente y con ganas de acabar de una vez con su sequía goleadora de 16 meses con Portugal, hay dudas sobre la presencia de Drogba. Cuando todo el mundo daba por cierto su ausencia del Mundial, el delantero marfileño tuvo una recuperación que le podría permitir jugar ante Portugal solo once días después de haberse fracturado el cúbito de su brazo derecho en un amistoso ante Japón.
Costa de Marfil es consciente de la importancia del partido y del papel fundamental de su capitán, que marcó 44 goles en 68 partidos con su selección. Del lado de Portugal, la incógnita está en la presencia de Pepe, una pieza fundamental, que difícilmente podrá estar en la lista de los titulares por falta de ritmo, pero sí podría ayudar en la contención en la parte final en caso de que el partido así lo recomendara. El juego portugués sigue sin convencer y Cristiano Ronaldo siente la presión de ser el referente de la selección nacional. Por eso, Ronaldo intenta cada vez gravitar en la producción de juego de su equipo, aunque a menudo ese interés le hace bajar a buscar la pelota muy atrás, lo que le resta eficacia. El técnico de Portugal, Carlos Queiroz, planteará sobre el terreno de juego el esquema habitual 4-3-3, pero es posible que durante el torneo disponga un 4-4-2 en caso de que intente alterar su nivel de juego. Los "Elefantes" marfileños llegan a Sudáfrica con la experiencia del Mundial de Alemania 2006, en el que no pasaron la fase grupos, pero con la presión de ser el máximo exponente africano para plantarse en los cuartos de final. Cuenta con un plantel fuerte, rápido y con despliegue físico, algo habitual en los equipos de ese continente a lo que suma un gran nivel técnico y experiencia en clubes europeos de algunos de sus jugadores. Esto favorece la fácil integración del DT sueco Sven-Goran Eriksson, que hace apenas dos meses sustituyó al bosnio Vahid Halilhodzic y que ya sufrió la eliminación de la selección inglesa que dirigió en las dos últimas Copas del Mundo, a manos del mismo rival: Portugal. "Sabía a quien tenía enfrente, pero creo en nuestras posibilidades, sino no estaría aquí", dijo Eriksson cuando le preguntaron sobre la paternidad portuguesa sobre sus equipos. En cambio, para sus dirigidos será la primera vez que enfrenten en un Mundial a Portugal, equipo que deberá cuidar muy bien el cero en su arco, ya que en sus cuatro participaciones previas en Copas del Mundo siempre que sufrió el primer gol fue incapaz de dar vuelta el partido, salvo ante Corea del Norte en 1966. Y por último, el turno para el 'Pentacaméón'. Las selecciones de Brasil y de Corea del Norte serán las encargadas de cerrar el Grupo G del Mundial, que servirá para ver el comienzo de la poderosa 'canarinha' ante el rival más fácil previsiblemente. Brasil inicia así el camino al que podría ser su hexacampeonato Mundial y repetir lo logrado en el 2002 con la confianza que Dunga tiene depositada en sus tres hombres de ataque: Kaká, Robinho y Luis Fabiano. Tres jugadores que han firmado una temporada discreta en Real Madrid, Manchester City/Santos y Sevilla y que esperan ofrecer su mejor nivel en la que es la primera cita mundialista en el continente africano. El tridente atacante estará flanqueado por el doble pivote Gilberto Silva-Felipe Melo. Un dúo consolidado desde la pasada Copa Confederaciones e insustituible para el ex capitán sudamericano, que tendrán el apoyo del 'sky blu' Elano. La defensa de cuatro hombres también está definida con Lucio y Juan en el eje central, Maicon en la banda derecha y Bastos, el jugador más discutido debido a su debilidad defensiva a pesar de la calidad para llegar con mucha facilidad al ataque. Por parte de Corea del Norte, su técnico, Kim Jong-Hun, tiene la táctica clara (5-4-1) con una defensa fuerte, bien cerrada, un centro del campo con Hong John-Jo como capitán y 'timón' del equipo, y con Jong Tae-Se como único delantero y gran referente. El 'Wayne Rooney asiático', como se le conoce en el Kawasaki Frontale de la liga japonesa, se ha convertido en la gran esperanza de su país, confirmando su enorme momento en la fase de clasificación, que sirvió para devolverles a un Mundial más de cuarenta años después. Una fecha que sigue guardada en la retina de los ciudadanos locales. El Mundial de Inglaterra 1966 firmó un antes y un después en este país con la victoria ante Italia como el partido con más historia que les llevó hasta los cuartos de final.
Costa de Marfil es consciente de la importancia del partido y del papel fundamental de su capitán, que marcó 44 goles en 68 partidos con su selección. Del lado de Portugal, la incógnita está en la presencia de Pepe, una pieza fundamental, que difícilmente podrá estar en la lista de los titulares por falta de ritmo, pero sí podría ayudar en la contención en la parte final en caso de que el partido así lo recomendara. El juego portugués sigue sin convencer y Cristiano Ronaldo siente la presión de ser el referente de la selección nacional. Por eso, Ronaldo intenta cada vez gravitar en la producción de juego de su equipo, aunque a menudo ese interés le hace bajar a buscar la pelota muy atrás, lo que le resta eficacia. El técnico de Portugal, Carlos Queiroz, planteará sobre el terreno de juego el esquema habitual 4-3-3, pero es posible que durante el torneo disponga un 4-4-2 en caso de que intente alterar su nivel de juego. Los "Elefantes" marfileños llegan a Sudáfrica con la experiencia del Mundial de Alemania 2006, en el que no pasaron la fase grupos, pero con la presión de ser el máximo exponente africano para plantarse en los cuartos de final. Cuenta con un plantel fuerte, rápido y con despliegue físico, algo habitual en los equipos de ese continente a lo que suma un gran nivel técnico y experiencia en clubes europeos de algunos de sus jugadores. Esto favorece la fácil integración del DT sueco Sven-Goran Eriksson, que hace apenas dos meses sustituyó al bosnio Vahid Halilhodzic y que ya sufrió la eliminación de la selección inglesa que dirigió en las dos últimas Copas del Mundo, a manos del mismo rival: Portugal. "Sabía a quien tenía enfrente, pero creo en nuestras posibilidades, sino no estaría aquí", dijo Eriksson cuando le preguntaron sobre la paternidad portuguesa sobre sus equipos. En cambio, para sus dirigidos será la primera vez que enfrenten en un Mundial a Portugal, equipo que deberá cuidar muy bien el cero en su arco, ya que en sus cuatro participaciones previas en Copas del Mundo siempre que sufrió el primer gol fue incapaz de dar vuelta el partido, salvo ante Corea del Norte en 1966. Y por último, el turno para el 'Pentacaméón'. Las selecciones de Brasil y de Corea del Norte serán las encargadas de cerrar el Grupo G del Mundial, que servirá para ver el comienzo de la poderosa 'canarinha' ante el rival más fácil previsiblemente. Brasil inicia así el camino al que podría ser su hexacampeonato Mundial y repetir lo logrado en el 2002 con la confianza que Dunga tiene depositada en sus tres hombres de ataque: Kaká, Robinho y Luis Fabiano. Tres jugadores que han firmado una temporada discreta en Real Madrid, Manchester City/Santos y Sevilla y que esperan ofrecer su mejor nivel en la que es la primera cita mundialista en el continente africano. El tridente atacante estará flanqueado por el doble pivote Gilberto Silva-Felipe Melo. Un dúo consolidado desde la pasada Copa Confederaciones e insustituible para el ex capitán sudamericano, que tendrán el apoyo del 'sky blu' Elano. La defensa de cuatro hombres también está definida con Lucio y Juan en el eje central, Maicon en la banda derecha y Bastos, el jugador más discutido debido a su debilidad defensiva a pesar de la calidad para llegar con mucha facilidad al ataque. Por parte de Corea del Norte, su técnico, Kim Jong-Hun, tiene la táctica clara (5-4-1) con una defensa fuerte, bien cerrada, un centro del campo con Hong John-Jo como capitán y 'timón' del equipo, y con Jong Tae-Se como único delantero y gran referente. El 'Wayne Rooney asiático', como se le conoce en el Kawasaki Frontale de la liga japonesa, se ha convertido en la gran esperanza de su país, confirmando su enorme momento en la fase de clasificación, que sirvió para devolverles a un Mundial más de cuarenta años después. Una fecha que sigue guardada en la retina de los ciudadanos locales. El Mundial de Inglaterra 1966 firmó un antes y un después en este país con la victoria ante Italia como el partido con más historia que les llevó hasta los cuartos de final.







