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Buenos Aires: Puja en las intendencias, a la caza del sello K

El Conurbano es, por regla general, el conglomerado de distritos donde más se palpitan las elecciones generales. En Lomas hay siete pre candidatos que quieren conseguir la bendición presidencial. En Avellaneda hay por lo menos cuatro. La situación se repite en casi todo el distrito. En la mayoría de los municipios se observa un fenómeno curioso: buena parte de los candidatos pertenece o se atribuye el sello del Frente para la Victoria.
Buenos Aires. La Plata (Diario Hoy).- En el conurbano se concentra la mayor cantidad de habitantes de la provincia de Buenos Aires y eso lo convierte en el padrón de votos más interesante. En la mayoría de los municipios se observa un fenómeno curioso: buena parte de los candidatos pertenece o se atribuye el sello del Frente para la Victoria. Así es como, en distritos como Lomas de Zamora, hay al menos siete aspirantes a la intendencia que pertenecen al kirchnerismo o neokirchnerismo. Es decir que, en síntesis, es el propio peronismo que antes de 2005 estaba dividido en PJ y FpV el que aporta el grueso de los candidatos. Los peronistas puros que se fueron con el duhaldismo quieren ser postulantes por el kirchnerismo, y a ellos se les adhieren los kirchneristas puros, en cuyas filas además de peronistas hay dirigentes de izquierda o centroizquierda. Esto también ocurre en Avellaneda y Quilmes. En Lomas, el actual intendente, Jorge Rossi, que cumplirá cuatro años de gestión en 2007, pretende ser reelecto. Rossi es peronista ex duhaldista, y comparte terreno con Osvaldo Mércuri, que también aspira a la intendencia. El sector de Mércuri está históricamente enfrentado al de Rossi. El jefe comunal, y también Mércuri, quieren el respaldo de Kirchner para las elecciones. Pero no la tienen nada fácil. Por el Frente para la Victoria quieren postularse la diputada nacional Marcela Bianchi, que tuvo acercamientos a Rossi pero se distanció; el secretario del ministerio del Interior Pablo Paladino (Aníbal Fernández); Víctor Grossi (Uocra) y Claudio Morel (Barrios de Pie). Hay dos que están en la lista pero, al parecer, no quieren competir. Se trata del presidente del bloque K en la Legislatura, Fernando "Chino" Navarro, y Gabriel Mariotto, subsecretario de Medios de la Nación. El que mayor intención de voto tiene es Rossi, con el 25%. Pero es también el que mayor imagen negativa tiene. A Mércuri le ocurre algo similar. Por eso, hay muchos K que pretenden que se lancen al ruedo Navarro y Mariotto para que consoliden su nivel de conocimiento, lo que engrosaría sus indicadores de intención de voto. El nivel de conocimiento de Navarro y Mariotto no es tan alto. Paladino, que responde a Aníbal Fernández, tiene todas las intenciones de ser candidato. Empapeló la ciudad con afiches y ya empezó su campaña. Hay un candidato curioso en Lomas: es Pablo Portel, hijo del presidente de Banfield, que tendría el apoyo del PRO de Macri y, por supuesto, del hincha número uno de Banfield, Eduardo Duhalde. Los radicales Lavagnistas irán con Pascual Cappeleri, fundador de un movimiento histórico del radicalismo bonaerense. Los radicales K tienen a Gustavo Vera, que está alineado con el Chino Navarro. Los margaritos van con Marcelo Díaz. En Quilmes, Sergio Villordo tendrá la oportunidad de ser reelecto. Hasta hace unos meses, el diputado provincial Daniel Gurzi, ex funcionario de su gabinete y hombre de Aníbal Fernández, como el intendente, pretendía competir con Villordo. Pero al parecer cerrará filas detrás de la candidatura del "Chino". Esto obedece a un pedido del ministro del Interior para que en su distrito no se dividan las aguas. El único que aspira a desbancar a Villordo dentro del kirchnerismo es Francisco "Barba" Gutiérrez, el sindicalista de UOM, que en noviembre lanzó su candidatura en el Club Argentino de Quilmes.
Alberto De Fazio, un duhaldista de pura cepa, competiría como candidato de Roberto Lavagna en el distrito. Actualmente, De Fazio es concejal y un rival acérrimo de Villordo. En Avellaneda, dos kirchneristas quieren la intendencia. Se trata del concejal José Alesi, y el diputado provincial Rubén García. Alesi es el único que hasta ahora lanzó formalmente su campaña y dice contar con el apoyo del kirchnerismo del distrito. Pero Oscar Laborde, el ex intendente, también quiere ir por el Frente para la Victoria. Lo mismo ocurre con el actual intendente, Baldomero "Cacho" Alvarez de Olivera.
Hasta ahora, parece que los ojos del Presidente están puestos sobre el jefe comunal: Olivera tendría la bendición para extender su mandato. En verano, la campaña se intensificará, porque todos quieren llegar a marzo con una buena medición en las encuestas, porque en ese mes el propio Kirchner definirá los candidatos en todos los distritos. En Berazategui, Juan José Mussi también tendrá su chance de reelección. Fue uno de los pocos que, en la batalla PJ-FpV, retuvieron el triunfo para su lista, que en ese momento iba con el duhaldismo, mientras el huracán K arrasaba en todos los distritos. Con eso ganó el respeto de la Casa Rosada. Mario Giacobbe, ex funcionario provincial y actual concejal, intentará recibir la bendición K, pero es poco probable que la consiga. Otra disputa kirchnerista es la que se da en La Matanza. Fernando Espinoza, que asumió para reemplazar a Alberto Balestrini -juró como diputado nacional- pretende ser electo por el voto de los ciudadanos en 2007. Tendrá como rival a un kirchnerista de la militancia social: Jorge Ceballos, funcionario nacional y líder del movimiento piquetero Barrios de Pie. En este esquema, varios de los actuales intendentes que pretenden ser reelectos y que han respaldado al PJ en la anterior elección disputarán la batalla previa con otros kirchneristas. Es el caso, por ejemplo, del jefe comunal de Tres de Febrero, Hugo Curto o del histórico intendente de Lanús, Manuel Quindimil. Trabajan bajo una misma premisa: se lanzan en los distritos para ver quién mide más. El que llegue mejor rankeado logrará la bendición del Presidente. Habrá que esperar a marzo para ver qué pasa.