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ALIANZAS REGIONALES

Latinoamérica, a la derecha: La caída de Evo deja más aislado a Alberto F.

Mar, 12/11/2019 - 6:45pm
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Por Urgente24

El "periplo" de Evo Morales para llegar como asilado político a México -trámite en el que tuvo una importante mediación Alberto Fernández- dejó en evidencia ciertas alianzas regionales. El canciller mexicano, Marcelo Ebrard, usó una metáfora muy acertada: dijo que la gestión diplomática para autorizar los descensos y sobrevuelos en países vecinos fue "como un viaje por la política latinoamericana". Salvo la inesperada 'generosidad' de Jair Bolsonaro, este periplo mostró el posicionamiento de los países latinoamericanos, donde la centro-derecha predomina. Y esto será un problema para la política exterior de la Argentina cuando Alberto Fernández asuma el gobierno.

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Alberto Fernández tiene por delante una difícil y posiblemente tensa relación con los países vecinos, donde la centro-derecha está ganando cada vez más poder. Esto es algo que quedó en evidencia en las últimas horas, a propósito de las demoras que tuvo el vuelo de Evo Morales en su "periplo" para llegar a México, debido a las trabas que le impusieron diversos países latinoamericanos, y las negociaciones entabladas por Fernández al respecto.

El avión que trasladó a Morales como asilado político a México tuvo que atravesar un "periplo por diferentes espacios y decisiones políticas", dijo el canciller mexicano, Marcelo Ebrard. Es que debió negociar con los países de la región -Paraguay, Brasil, Perú y Ecuador- para poder usar el espacio aéreo. Según describió, la gestión diplomática fue "como un viaje por la política latinoamericana". La metáfora parece más que acertada.

El plan original era hacer una parada en Lima (Perú) para cargar combustible, pero la cancillería peruana, argumentando "valoraciones políticas", negó el descenso y solo autorizó el sobrevuelo. 

“Hablamos con Paraguay. Nos ayudó mucho el presidente electo de Argentina, Alberto Fernández, le agradezco profundamente su apoyo y su gentileza porque él habló con el presidente de Paraguay también por su lado y el canciller me dijo no tenemos inconveniente de que vengan ustedes a la Asunción y aquí recarguen ustedes combustible y permanezcan ustedes las horas que sean necesarias”, contó el canciller.

Entonces, con la autorización del presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, el vuelo se dirigió hacia Asunción donde descendió para recargar combustible y para finalizar el proceso de autorizaciones con los demás países.

El propio Alberto F. agradeció la generosidad de Abdo Benítez y del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador. "Tuvimos serias dificultades para garantizar la seguridad de Evo, de Linera y sus ministros", contó sobre las gestiones de las que participó.

Con el permiso de Brasil, Perú y Ecuador, el avión despegó de Paraguay. Pero ya en vuelo, Ecuador -que gobierna Lenín Moreno- retiró la autorización, por lo que tuvo que rodear el país y entrar en aguas internacionales y desde allí finalmente continuar el vuelo.

"Como un viaje por la política latinoamericana", dijo el canciller boliviano para describir la complicada gestión con los países cercanos para permitir el sobrevuelo o descenso del vuelo que traslada a Evo Morales.

Lo sorprendente fue que Jair Bolsonaro -quien horas antes celebró la renuncia de Evo, asegurando que era "un gran día"- le haya permitido sobrevolar Brasil.

Esta situación -salvando la 'generosidad' de Bolsonaro- dejó en evidencia el posicionamiento de los países de Latinoamérica, donde la centro-derecha predomina. Y esto será un problema para la política exterior de la Argentina cuando Alberto Fernández asuma el gobierno.

El presidente electo tuvo un rol muy importante como mediador en la cuestión del asilo político de Evo. Fernández mantuvo un diálogo con los presidentes de México, de Perú y de Paraguay. A diferencia de Mauricio Macri, quien no solo evitó hablar de un golpe de Estado en Bolivia sino que empezó a tender puentes diplomáticos con sus aliados regionales como Jair Bolsonaro (Brasil), Iván Duque (Colombia) y Sebastián Piñera (Chile) para esgrimir un discurso conjunto ante la crisis de aquel país.

Cabe destacar que Alberto F. mantiene una tensa relación con el mandatario de Brasil, quien ya ha lanzado duras críticas hacia el presidente electo y hasta se negó a venir para su asunción.

En Uruguay, la derecha -con Luis Lacalle Pou a la cabeza- tiene grandes chances de imponerse en el balotaje del próximo 24/11, lo que implicaría también un nuevo gobierno distante al argentino.

En este escenario latinoamericano, Alberto Fernández sólo tendría una relación estrecha con México, que es considerado por Felipe Solá como puente para "un acceso adicional a Washington". Aunque, como ya ha informado Urgente24, el presidente mexicano parece estar en una posición algo frágil como para considerárselo en este preciso momento un acceso a Washington.

Luego está Nicolás Maduro, con quien Alberto Fernández trata de mantener un vínculo equilibrado: niega que se trate de una dictadura y habla de "autoritarismo". 

"Las dictaduras suelen tener un origen no democrático, y no es el caso de Venezuela. Pero muchas veces las democracias, por abuso de quien gobierna, se convierten en autoritarismos, que es lo que yo digo que ocurre en Venezuela", ha dicho el presidente electo.

Con la renuncia forzada de Evo Morales, cae un aliado de Alberto F. en la región. Y parece que cada vez son menos.