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GOBERNANDO LO INGOBERNABLE

Kicillof busca un Arslanián (o un Ritondo)

Mie, 23/10/2019 - 2:55pm
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En Provincia de Buenos Aires no hay balotaje. Quien gana por 1 voto, ya es gobernador. Por ese motivo, Axel Kicillof se prepara para un gran domingo 27/10. Sin embargo, es quien más debería tener preparada una cantidad de definiciones, y por momentos es bastante difícil lograrlo aún cuando los encuestadores le vaticinen un triunfo. Sucede que ganar no es todo, apenas el comienzo. Y más en la 'provincia ingobernable', la que nunca puso un Presidente porque se devora sus gobernadores.

El candidato a la gobernación de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.
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Axel Kicillof afirma que la corrupción no está en su menú de opciones. Ni Lotería Nacional ni la 'maldita policía': dicen que en eso es similar a María Eugenia Vidal. Algunos habitantes del 'pejota' bonaerense no lo entienden porque está muy instalado una metodología distinta de 'hacer política' en el territorio. Ellos dicen que no hay lugar para el 'purismo'. Kicillof dice que sí, igual que Vidal.

De todos modos, en el hipotético caso que Kicillof sea el gobernador electo el domingo 27/10 antes de medianoche, ¿cómo se enfocará ese tema? Muchos afirman que, pese a Vidal, 'la caja de los comisarios' nunca se interrumpió en el vasto territorio bonaerense. Son versiones, nadie puede confirmarlo excepto Cristian Ritondo, el ministro de Seguridad provincial que será diputado nacional en breve, y Ritondo siempre lo negará porque lo comprometería también a él, aunque no haya participado.

La política de la seguridad es un capítulo muy importante de la agenda bonaerense. A los Kirchner les provocó muchos inconvenientes desde Axel Blumberg hasta el final de los 3 mandatos (caso Nisman). A Daniel Scioli le fue bastante mal: comenzó dividiendo Justicia de Seguridad, luego lo despidió a Carlos Stornelli, el fiscal de la 'causa Cuadernos' que luego se hizo amigo de Daniel Angelici, y reunificó. Siempre se dijo que el 'gran influyente' era el proveedor de software, hardware y equipamiento, Mario Montoto, de la confianza ilimitada de Patricia Bullrich en el período 2015-2019.

¿Qué hará Kicillof con los Montoto de la vida bonaerense?

Kicillof afirma que él no participa ni participará de nada sospechable, y todos le creen porque ya lo hizo en Economía y antes en Aerolíneas Argentinas. Sin embargo tampoco quiere enterarse de lo que sucede porque, y es cierto, la Provincia de Buenos Aires está colmada de urgencias. En eso, mantiene el discurso de todos los gobernadores bonaerenses... hasta que sucede algún crimen emblemático.

La clave consiste en si, antes que suceda, él consigue un colaborador que también resulte capaz de cargar con el tema, tal como Vidal encontró a Ritondo.

La gente de Kicillof sin embargo se refiere a "un Arslanián", en referencia a León Carlos Arslanián, quien además de ministro de Justicia de Carlos Menem fue responsable de la seguridad bonaerense de Eduardo Duhalde, e inició una serie de reformas aplaudidas por los 'progres' y cuestionadas por el resto, con inventos desechables como la 'Policía 2'. Su ex socio Carlos Beraldi es el abogado personal de Cristina Fernández de Kirchner.

¿Existe esa persona con hombros propios, 'fortachones', como para cargarse la mochila al hombro y liberar a Kicillof del calvario de la seguridad, los comisarios con avaricia y un sistema penitenciario que colapsó hace mucho?

Si lo encuentran, reporten a Kicillof cuanto antes, porque él todavía mantiene la búsqueda.

El otro tema muy delicado por delante es la relación con los medios de comunicación. Scioli no sólo 'bancó' a Grupo Clarín en medio de la disputa por la Ley de Medios, etc. sino que también distribuyó una pauta publicitaria en abanico. Vidal intentó concederle más eficiencia a la inversión pero a la vez tuvo una planificación más reconocida por los periodistas y medios que la de Nación. Sin duda que tanto Marcos Peña como Jorge Greco ganaron una cantidad de enemigos entre 2015 y 2019 que lo lamentarán desde 2020.

¿Qué hará Kicillof? Abundan las especulaciones. Unos dicen que Kicillof descree del llamado 'blindaje mediático' y que su enfoque será diferente. Es muy interesante conocer su punto de vista, aunque también es cierto que otros antecesores ya manifestaron algo semejante, y luego no pudieron mantenerlo cuando comenzaron a transitar el campo minado. 

Por cierto que es un tema repleto de hipocresías, pero que no puede ocultarse al público que, además, intuye estas cuestiones. Gobernar la Provincia de Buenos Aires no consiste sólo en elegir un buen Jefe de Gabinete y un ministro de Economía, ambos además amigos personales de un potencial gobernador.

Por si faltaran temas pendientes aparece la 3ra. Sección Electoral. Porque la relación con la 1ra. Sección Electoral bonaerense está resuelta desde el comienzo, vía el jefe de José C. Paz, Mario Ishii, y su amistad con el 'histórico' K, Carlos Cuto Moreno. Y Sergio Massa, a quien Kicillof sentó a la 'mesa chica' de la campaña, también es de la 1ra. Sección Electoral.

Pero en la 3ra. Sección aparece Fernando Espinoza, quien vive su posible nueva intendencia municipal en La Matanza como un castigo antes que un premio. Su protegida, Verónica Magario, será la vicegobernadora y Espinoza no tiene garantías de que Magario logre vuelo propio, algo que él siempre impidió, con diferentes artes y mañas.

Espinoza querría un Ministerio de Desarrollo Social o algún cargo en el Ejecutivo bonaerense, nada más alejado de los planes de gobierno de Kicillof.

Sin embargo, el problema de Espinoza es otro: Martín Insaurralde, el intendente de Lomas de Zamora, quien no tiene ambiciones de integrar el Ejecutivo provincial y surge como un flexible y dinámico político, con agenda de relaciones propias, casi un 'entrepreneur'. La diferencia con Espinoza como versátil operador del gobernador ya lo probó Vidal, y el contraste con Espinoza apabulla.

¿Cómo establecer una contención de todos? Son caciques de tribus diferentes. Y en este texto ni se habló de La Cámpora, que es otro compamento, hoy día ya sin Eduardo De Pedro pero sí Maximo Kirchner, aunque Kicillof haya dejado en claro a todos y todas que él escucha a CFK no a delegados ni voceros de CFK. Y va para todos y todas.