CLAVES

"Anotalo: Si Joaquín no gana por 20 puntos, dejo la política"

Una anécdota con Sergio Massa horas atrás permite avanzar en el análisis de qué ocurrió en el comicio que acaba de perder el Frente para la Victoria, de la presidente de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner.

por EDGAR MAINHARD
 
 
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). En la mañana del jueves 08/08 abundaron los llamados telefónicos que, por diferentes motivos y en boca de sucesivos personajes, intentaban afirmar que el Frente Renovador tenía problemas en su disputa bonaerense. Por ejemplo, un consultor muy conocido (más como operador de prensa que como referente de la investigación de mercado) insistía en que datos de último momento anticipaban que había un empate técnico entre Sergio Massa y Martín Insaurralde, y que "todo está en manos de La Matanza. Pero si Fernando Espinoza se pone 12 puntos porcentuales arriba, tal como esperamos, Massa tiene un problema".
 
Otro, allegado a Aldo Rico, ex intendente de San Miguel, llamó y dijo: "Joaquín de la Torre no va a obtener la diferencia que Massa cree. Aldo dice que está muy ajustado".
 
El cronista llamó por radio a Sergio Massa para preguntarle cómo estaba la situación en San Miguel. Massa estaba saliendo de un acto precisamente en San Miguel. Massa le dijo al cronista:
 
"Anotá ahí mismo: si Joaquín no consigue 20 puntos de diferencia en San Miguel, dejó la política. Firmado: Sergio Massa".
 
Escrutadas 97,79% de las mesas, y con una participación de 79,06% sobre lo escrutado, el Frente Renovador obtuvo en San Miguel el 46,49% de los votos, y el Frente para la Victoria el 24,19%. La diferencia es superior a los 20 puntos porcentuales.
 
¿Por qué revelar esa intimidad de la campaña? Para explicar que Massa tenía mejor información que la Administración Cristina acerca de cuál sería el comportamiento electoral el domingo 11/08.
 
Cuando Massa hablaba de 6 a 7 puntos de diferencia, era una afirmación basada en un dato fehaciente. Cuando el Frente para la Victoria afirmaba que había un empate técnico, era voluntarismo, un gravísimo error del kirchnerismo cristinista: imaginar una situación y luego intentar concretarla en base a 'operaciones de prensa' o 'acción psicológica'.
 
La 3ra. Sección Electoral
 
Escrutadas el 97,33% de las mesas de la provincia de Buenos Aires, el Frente Renovador obtuvo 35,05% y el Frente para la Victoria llegó a 29,5%. Fue una victoria holgada, contundente y sin discusión, tal como anticiparon los encuestadores Management & Fit, Carlos Fara, y Hugo Haime. No tan amplia como la que había vaticinado Jorge Giacobbe (10 puntos de diferencia afirmó él) pero mucho más concreta que la augurada por Poliarquía o Aresco/Julio Aurelio. Del resto de las consultas, mejor ni mencionarlo. En especial quienes llamaron a los medios 72 y 48 horas antes para augurar el empate técnico o leve ventaja para Insaurralde. 
 
El Frente Renovador tenía un despliegue territorial muy amplio en la llamada 1ra. Sección Electoral. Comprende 24 partidos: Campana, Escobar, General Las Heras, General Rodríguez, General San Martín, Hurlingham, Ituzaingó, José C. Paz, Luján, Marcos Paz, Mercedes, Merlo, Moreno, Morón, Malvinas Argentinas, Navarro, Pilar, San Fernando, San Isidro, San Miguel, Suipacha, Tigre, Tres de Febrero y Vicente López.
 
El Frente para la Victoria se atrincheró en la llamada 3ra. Sección Electoral.  Comprende 19 partidos: Almirante Brown, Avellaneda, Berazategui, Berisso, Brandsen, Cañuelas, Ensenada, Esteban Echeverría, Ezeiza, Florencio Varela, La Matanza, Lanús, Lobos, Lomas de Zamora, Magdalena, Presidente Perón, Punta Indio, Quilmes y San Vicente.
 
Es más: el Frente para la Victoria pronosticó que resultados muy favorables en los municipios La Matanza (Fernando Espinoza) y Lomas de Zamora (Martín Insaurralde) le concederían la diferencia que necesitaba para compensar lo que Massa obtendría en la 1ra. Sección Electoral.
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El Frente para la Victoria llegó a afirmar que en La Matanza y Lomas de Zamora obtendría diferencias de 12 puntos porcentuales que resultarían probablemente inalcanzables para el Frente Renovador.
 
Pero hay mucho de mito en el concepto, que deberán comenzar a revisarlo los del Frente para la Victoria: la 3ra.. Sección Electoral, tiene 3.676.258 electores electores, contra 3.652.490 electores de la 1ra. Sección Electoral. ¿Dónde está la diferencia?
 
Escrutadas 97,84% de las mesas, en la 3ra. Sección Electoral, el Frente para la Victoria acumuló 1.147.936 votos, o sea 37,39%; y el Frente Renovador, 981.322 votos, o sea 31,96%. No hubo diferencia de 12 puntos ni de 10. Apenas de la mitad, 5 puntos porcentuales.
 
En cambio en la 1ra. Sección Electoral, el Frente Renovador obtuvo el resultado que anhelaba, en base a la popularidad de Sergio Massa y el despliegue territorial realizado: casi 20 puntos de diferencia.
 
El Frente Renovador obtuvo 1.367.185 votos, o sea 44,92%. El Frente para la Victoria, 768.689 votos, 25,26%, Inalcanzable: la 3ra. Sección Electoral no fue del Frente para la Victoria, tal como sí suponía Cristina Fernández de Kirchner. El Frente Renovador consiguió perforar la 3ra. Sección Electoral.
 
Espinoza e Insaurralde
 
El municipio de La Matanza es considerado por los peronistas como el gran reservorio de sufragios en el 2do. cordón electoral bonaerense. En el Frente para la Victoria, que controla La Matanza por acuerdos de coptación de intendentes y jefes territoriales, desde 2003 a la fecha, se dice que quien gana en La Matanza, triunfó en el comicio.
 
No es cierto. Pero es una de las tantas falsas verdades de la política. Fernando Espinoza, intendente municipal de La Matanza, hizo una gran elección para el Frente para la Victoria: 41,20% a 30,94%. Fue falsa la versión que lanzó algún furibundo operador anti K acerca de que había empate técnico en La Matanza (¡qué obsesión con los empates técnicos...!). 
 
El Frente para la Victoria obtuvo nítidos 11 puntos porcentuales de diferencia. No fue La Matanza el problema del Frente para la Victoria.
 
También fue nítido el triunfo del Frente para la Victoria en Lomas de Zamora, cuyo alcalde Insaurralde lideró la lista del FpV, que obtuvo 47,80% de los sufragios emitidos contra 24,58%, nada menos que 23 puntos porcentuales de diferencia. No fue Lomas de Zamora el problema del FpV.
 
Pero todos esos logros fueron muy pobres comparados con lo que ocurrió con Tigre, en la 1ra. Sección Electoral. Sergio Massa, cabeza de lista del Frente Renovador, es el alcalde de Tigre.
 
El Frente Renovador obtuvo 63,90% de los sufragios contra 15,81% del Frente para la Victoria. Casi 50 puntos porcentuales de diferencia. Una enormidad, y un gran fracaso de Daniel Scioli, cuyo equipo de medios de comunicación trabajó muchísimo en Tigre para 'ensuciar' a Massa, 'llevarlo al barro' tanto a él como a su mujer Malena.
 
Pero un par de datos más sobre la 3ra. Sección Electoral.
 
Durante todo el domingo 11/08, desde el Frente para la Victoria se habló de problemas del alcalde Darío Giustozzi para fiscalizar el comicio. Si alguna situación semejante ocurrió... lo que habría sido de no tener esos supuestos problemas de fiscalización... Porque el Frente Renovador obtuvo 40,80% de los sufragios emitidos contra 30,40% del Frente para la Victoria, una holgada diferencia de 10 puntos porcentuales...
 
En Lanús, otro poderoso municipio de la 3ra. Sección Electoral, Massa dijo que iba a ganar aún cuando no hubiera alcanzado acuerdo alguno con Néstor Grindetti, el jefe del PRO que quería ser candidato testimonial por el Frente Renovador. "No necesitamos a Grindetti", se escuchó. Y Massa lo consiguió. El Frente Renovador obtuvo 37,12% de los votos, contra 32,80% del Frente para la Victoria.
 
Y el Frente Renovador ganó en el emblemático municipio de Avellaneda, 35,69% contra 30,93% del Frente para la Victoria.
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Y casi empata en Quilmes, otro municipio importante: 33,81% para el Frente para la Victoria; 31,55% para el Frente Renovador.
 
Es cierto que el Frente para la Victoria hizo una gran elección en Florencio Varela, el territorio de Julio Pereyra y Carlos Kunkel: 42,45% contra 28,46%.
 
Pero no alcanzó para hacer la diferencia que el FpV necesitaba en la 3ra. Sección Electoral. 
 
Algo más: el FpV, que sobrestimó sus posibilidades en el Gran Buenos Aires, subestimó el alcance del Frente Renovador en el interior de la provincia de Buenos Aires.
 
En Olavarría, el Frente Renovador obtuvo 41,56% contra 21,77% del FpV.
 
En Junín, el Frente Renovador consiguió 39,55% contra 23,05% del FpV.
 
En General Villegas, el Frente Renovador ganó por 44,86% contra 19,30% del Frente Renovador, que llegó en 3er. lugar.
 
El Frente para la Victoria ni siquiera pudo ganar en La Plata, capital provincial: alcanzó el 24,59% de los sufragios (pese a todo el despliegue que Cristina y su Unidos y Organizados realizaron luego de la tragedia de la inundación), contra 26,29% del Frente Renovador.
 
De todos modos, el problema del FpV no es el resultado de una estrategia errada sino de que ha surgido una fuerza política muy potente, que entusiasma a muchos electores que quieren un cambio y buscan un liderazgo diferente. El problema del FpV está en el producto: invita a elegir... seguir sin cambios. Y ese error no es culpa de los alcaldes de la 3ra. Sección Electoral sino de las elucubraciones de Cristina Fernández de Kirchner en la Quinta de Olivos... o en El Calafate.