por EDGAR MAINHARD
Las claves de Massa candidato 2013
Sergio Massa decidió que era ya momento de despejar algunos interrogantes que mantenían ciertos candidatos y espacios de poder acerca del significado de su precandidatura que, luego de las PASO, será candidatura. Acerca del significado de su proyecto, algunas precisiones son indispensables:
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El alimento cotidiano de Sergio Tomás Massa es la ambición. Por ese motivo es curioso que algunos consideren una noticia que él no le concederá la reforma constitucional y menos la re-reelección a Cristina Fernández de Kirchner. Nunca pasó algo semejante por la cabeza de Massa porque Massa trabaja para él mismo, y su objetivo es la Presidencia de la Nación no la Gobernación bonaerense, y en 2015, no en 2019.
Desliza la sospecha de que Massa le concedería a Cristina la reforma es una 'chicana' que arrojó Francisco de Narváez porque es un competidor suyo en 2013, y fue una sospecha que en la intimidad, hace un par de meses, mereció un único comentario de parte de Massa: "Está muerto de miedo".
Si la apuesta fuese escalar de la mano de Cristina, Massa podría haber sido gobernador bonaerense en 2011, y decidió no serlo. En 2011, el Frente para la Victoria quería (¿cuándo no?) castigar a Daniel Scioli, a quien se acusaba de atribuirse haberle conseguido a Cristina, la Presidencia en 2007 al renunciar al territorio de la Ciudad de Buenos Aires e ir a la provincia de Buenos Aires como candidato a gobernador de Néstor Kirchner.
Por supuesto que Scioli tenía razón: él contribuyó muchísimo a que Cristina fuese Presidente, pero en 2011, cabalgando sobre el cadáver de Néstor y aprovechando el polémico sentimiento de culpa que invadió a muchos argentinos, Cristina quería demostrar que le debía nada a nadie. Impedir que Scioli fuese reelegido gobernador bonaerense era parte de ese plan, y Massa era una herramienta supuestamente disponible. Massa no aceptó pese a que aceptar el convite no alteraba su objetivo 2015. Y no aceptó porque, en la intimidad, Massa es aquel que muchos pueden leer en un cable WikiLeaks. Él opina: "Esta gente es insoportable".
Y, además, él lidera su propio proyecto personal. Por eso, también en 2011, no podía prosperar el proyecto que le llevaron de compartir una fórmula presidencial con Mauricio Macri, hipótesis que algunos del PRO expusieron cerca de la Fiesta de la Vendimia en aquel año. Macri-Massa no era aceptable para Massa porque el N°1 quiere ser él. Puede no compartirse el concepto ni el procedimiento pero no puede ignorarse.
No es ideología (obsérvese que en aquel 2011, mientras integraba el frustrado Grupo de los 8 intendentes bonaerenses, que fue el inicio de lo que hoy día se llama Frente Renovador, Massa apareció tanto en los planes de gente del Frente para la Victoria como en los del PRO). Sí es ambición en función de un objetivo.
Ahora, no puede pisarse el acelerador ("porque no es carrera de 100 metros sino carrera de fondo"), y Massa tuvo que moderar sus opiniones acerca de lo que significó el kirchnerismo en territorio bonaerense, por una cuestión de aliados y alianzas. Hay líderes territoriales que todavía no han roto definitivamente con el Frente de la Victoria, y el candidato del Frente Renovador los precisa adentro de su fuerza.
Es uno de los motivos, además, de comprometer a los candidatos ante organizaciones no gubernamentales: es muy habitual en ciertas listas (le ocurrió mucho a Francisco de Narváez, a Mauricio Macri y a Elisa Carrió) que hay personas elegidas por un movimiento o fuerza o alianza, que una vez que están en funciones, negocian con quien se encuentra en el poder, para cambiar de bando y hacer lo contrario a lo que se comprometieron. El acto de la juramentación pública apunta al impacto mediático, es cierto, pero también busca estrechar filas hacia adentro porque, al igual que en toda corriente política muy nueva, hay dudas acerca del compromiso de todos y cada uno de sus integrantes.
Massa sostuvo: “Firmo ante escribano público la renuncia como diputado si eventualmente cualquiera de nosotros habilitara el tratamiento de reforma de la constitución o de reelección indefinida. Le vamos a entregar esa renuncia a dos instituciones: el CIPPEC y la Asociación de Derechos Civiles para que sean veedores y garantes de que este compromiso que asumimos frente a la gente, sea un compromiso que no tenga vuelta atrás”.
Luego, hay electores bonaerenses, especialmente jóvenes, que creen que determinados subsidios o algunos logros -como la supuesta defensa de los derechos humanos- han resultado apropiados, y el plan consiste en atraerlos no en espantarlos. Por eso la frase de “defender con uñas y dientes” algunas políticas como "la asignación universal, la inclusión jubilatoria y la política de derechos humanos”.
Pero si Massa no jugó en 2011 para Cristina mucho menos lo hará en 2013 porque es más cerca de 2015.
Creer que Massa, en 2013, saldrá al rescate de Cristina supone ignorar quién es Massa y desconocer su ambición, o bien intentar instalar un concepto para debilitarlo en la competencia política.
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