CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Aunque kirchnerista, pese a la pauta salarial del 20% que pretende la Casa Rosada, la CTA que lidera Hugo Yasky salió ayer a fijar que el piso de las paritarias de este año deberá ser del 25%, en abierta coincidencia con lo que ya habían planteado las CGT de Hugo Moyano y la de Antonio Caló.
Y a Yasky le fue peor que a Caló...
Pese a adherir abiertamente al kirchnerismo, la CTA de Hugo Yasky se alejó de la pauta salarial del 20% que pretende la Casa Rosada, en consonancia con lo planteado tanto por la CGT de Hugo Moyano como la de Antonio Caló. Pero al maestro le fue peor...
Y no le fue mucho mejor que a éstos dos últimos en sus exigencias al Gobierno. En efecto, ¿le fue peor en su reunión de ayer con el ministro Carlos Tomada?
Ocurre que, si bien el funcionario le habría asegurado, según la versión que transmitió después de la reunión, que "habrá paritarias libres, sin obstáculos para la homologación de los convenios salariales de los sindicatos", enseguida agregó algo que encendió las luces de alerta entre los líderes de los sindicatos docentes, el sector más importante de la CTA.
"Hay total libertad paritaria en el sector privado" , remarcó. Lo cual significaría que en el sector público las discusiones no serán igual de libres y que en caso de que no haya acuerdos, el Gobierno fijaría los aumentos por decreto. La semana que viene comienza la discusión paritaria de los docentes nacionales.
CTERA estudia reclamar una suba de más del 25%.
La CTA también le trasmitió a Tomada la necesidad de una urgente modificación de Ganancias.
Según Yasky, "no más allá del próximo trimestre" se actualizaría el impuesto. De hecho, presentó una propuesta para modificar ese gravamen mediante un proyecto que debería ser aprobado en el Congreso. Intenta introducir gravámenes a la "renta financiera y al Poder Judicial".
Tomada llegó a las 16:50 a la sede de la central obrera, en Piedras al 1000, donde se entrevistó con Yasky y otros miembros de la entidad, como el secretario adjunto, Pedro Wasiejko.
De la reunión también participaron los dirigentes ultra K de la CTA Edgardo Depetri y Luis D’Elia.
El sindicalista le trasladó también al funcionario la necesidad de revertir la situación del empleo en negro que, según aseguró, incluye al 34% de la masa laboral en el país.
La central insistió además con el pedido de su personería gremial. Sin embargo, Tomada encontró un nuevo argumento para excusarse: "Ahora la CTA está fracturada en dos partes".
Y a propósito del "50-50"...
El titular de la CTA cercana al Gobierno consideró que "falta mucho para llegar al fifty-fifty" en el reparto de la renta nacional como aspiraba el ex presidente Juan Domingo Perón, y al que se refirió ayer el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
"En la época de Perón no se conocía lo que era el trabajo no registrado. Los trabajadores tenían acceso a la casa, el crédito, y a un nivel de estabilidad que el proceso que se inició en 2003 empezó a recuperar. Si miramos para atrás se hizo mucho y si miramos para adelante también falta mucho", agregó.









