Marcha atrás: Desautorizada por Berni, Garré pierde poder
La ministro de Seguridad, Nilda Garré, es quien pagará el costo político por la protesta de la Prefectura, luego de haber sido desautorizada por el secretario de su cartera, Sergio Berni, quien para intentar solucionar un conflicto que amenazaba con profundizarse, prometió dejar sin aplicación el decreto que firmó su superior y por el cual los prefectos vieron reducidos sus sueldos. Así, Garré pierde autoridad tanto dentro de la cartera que lidera como dentro del gabinete y frente a las fuerzas de seguridad, además de cara a la sociedad.
02 de octubre de 2012 - 17:06
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) La protesta que la Prefectura lleva a cabo este martes (02/10) implica un costo político muy alto para la ministro de Seguridad, Nilda Garré, responsable del decreto que generó el conflicto. Más aún, cuando la solución a la protesta viene de la mano de un secretario de su cartera, Sergio Berni, que termina desautorizándola al dejar sin efecto dicha norma. Al menos eso prometió a los prefectos, que ahora aguardan la notificación por escrito para levantar la medida de fuerza (ver nota relacionada).
Cabe recordar que el 4 de septiembre pasado el Gobierno publicó en el Boletín Oficial el decreto que modificó la composición del salario de gendarmes y prefectos. La norma fue firmada por Garré y eliminó adicionales y compensaciones, estableciendo cuatro nuevos suplementos particulares: "de responsabilidad por cargo", "por función intermedia", "por cumplimiento de tareas específicas de seguridad" y "por mayor exigencia del servicio".
Hoy, un mes después, un grupo de prefectos comenzó una protesta en la "Unidad Cinturón Sur 24", de la calle Pinzón 90, de esta capital, para denunciar que en los últimos meses han sufrido "una reducción de entre el 30 y 60 por ciento" en sus haberes, debido al decreto 1307 que reguló los salarios en esa fuerza de seguridad y de la Gendarmería Nacional. La protesta se extendió luego a Puerto Madero, Núñez, Tigre y Zárate.
Según denunciaron, la aplicación de esas deducciones produjo bajas sensibles en los salarios. "Yo cobraba hasta el mes pasado unos 7.000 pesos y en el nuevo recibo ahora me figuran 4.000 pesos", afirmó uno de los que participa de la protesta, que pidió no ser identificado para evitar represalias.
Según explicaron, se trata de "una reducción de entre el 30 y 60 por ciento" en sus haberes. Otro de los efectivos acuartelados explicó que la medida "es pacífica" y que el personal que se adhirió a la protesta está "desarmado".
La única solución que encontró el Gobierno, a través de Berni, fue dar marcha atrás con la aplicación del decreto firmado por su superior (Garré), en lo que puede interpretarse como una desautorización a la ministro, que pierde autoridad tanto dentro de la cartera que lidera como dentro del gabinete y frente a las fuerzas de seguridad, además de cara a la sociedad. Ahora resta que Berni haga efectiva la promesa a través de una notificación escrita.
"El decreto queda sin aplicación", anunció esta tarde Claudio Meza, representante de subalternos, a sus compañeros. Y añadió que "para los que cobraron menos se les va a reintegrar". También expresó que ahora esperan que la medida sea notificada "por escrito".
Además, anunció que "mañana a las 2.00" volverán para una "negociación respecto del sueldo".








