Junio quedó atrás: Moyano, Ella y los hermanos separados
1er. semestre de 2012 concluido, y nada para rescatar. En la última semana del mes, una previsible judialización de la disputa en la CGT (de todos modos, es más civilizado que arremeter a los tiros). Mayor soledad de Cristina Fernández de Kirchner (con interrogantes sobre sus dudas y depresiones). Y una conclusión: el Mercosur no existe y la Unasur tampoco. Por lo que se puede apreciar, todo sigue igual, no hay cambios. Esa es la noticia porque ocurre cuando la mayoría anhela algún cambio, aunque sea moderado, pequeño, tímido, amarrete...
30 de junio de 2012 - 09:49
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). ¿Ud. esperaba alguna modificación en el escenario? Pues, se equivocó. 6 meses y no ha pasado nada relevante. Sí, es cierto que Cristina Fernández de Kirchnere sufrió un leve deterioro de su imagen positiva pero tampoco nada dramático. La Argentina sigue inmóvil, probablemente porque desconoce hacia dónde ir.
De cabo a rabo, aquí la noticia es que todo sigue igual: en una meseta que algunos llaman crisis. Sin embargo, lo que se dice crisis, apenas amenaza. A este paso, crisis es lo que puede llegar si no dan un volantazo...
3 fragmentos para preocuparse:
Roberto García, en el bisemanario Perfil, ratificando la previsible judialización de la puja en la Confederación General del Trabajo, que tendrá consecuencias diversas:
"De manual infantil es la progresión: vaciar de gremios a la CGT de Hugo Moyano, a través del convencional método de la zanahoria y el palo, y desplegar desde este lunes (02/07) un volumen de argumentos jurídicos para suspender la elección interna de la central obrera –a pesar de que fue aprobada por los 35 sindicatos integrantes– y bloquear la posible reelección del jefe camionero. Así procederá Carlos Tomada, nueve años imputado como el mejor servidor de Moyano, ministro que debería presentar un habeas corpus por su segunda, Noemí Rial, quien se esfumó desde que se pronunció a favor de modificar el mínimo no imponible, la causa por la cual en la superficie Moyano fue al paro y concentración en la Plaza de Mayo. Otro detalle: dicen que a la funcionaria, la propia Presidenta la dio vuelta como un bolsillo por haberse atrevido a esa declaración.
Desde el Gobierno se asegura “estamos ganando” como consecuencia de la manifestación opositora, considerada frágil y poco sustentable, al tiempo que fabrica prebendas para los que dan el salto y enarbola intimidaciones, como advertir que la esposa de Moyano, titular de infinidad de empresas vinculadas a Camioneros, va a tener problemas en la Justicia, como Zanola y Pedraza. O sonoros aprietes como el de Guillermo Moreno a los sindicatos de la Carne y a los Textiles, gremios “casildistas” que se borraron de la asistencia que habían comprometido. Más sorprendidos estuvieron los “Gordos” luego de pasar por el despacho de Carlos Zannini, quienes partieron con la letra O dibujada en la boca como si se las hubiera pintado Giotto y como si, en sus vidas anteriores, los policías o militares no les hubieran planteado que “alguien más malo que yo está en la oficina de al lado”. Parece especialidad de la casa presionar a estos ancianos. Si hasta escucharon estupefactos la palabra “aniquilación” –tan propia del peronismo desde los tiempos de Isabel y Luder– vinculada a la suerte probable de Moyano. Su asombro, el ohhhh, se volvió disgusto cuando alguien les advirtió que Cristina se había encargado de recibir a un cuarteto de favoritos, al menos más favoritos que ellos, con promesas de mejores posicionamientos. Lo que se dice, dirigentes de primera y segunda clase.
Con estos datos, casi con seguridad y como estaba previsto, habrá entonces dos CGT (tal vez una tercera, porque nadie sabe dónde ubicar a la de Luis Barrionuevo), dirigida una o las dos por triunviratos. Esa cismática movida oficial encumbrará temporariamente al adjunto de la CGT, Juan Belén (Metalúrgicos), a quien frisando los ochenta años le llega un destino que no imaginaba y quizás no le complazca: ser árbitro o comparsa de la fragmentación. El presidirá el apartamiento de Moyano, efímero gesto que tampoco cae bien en su gremio, ya que Antonio Caló parece que perdió la categoría en el Fútbol para Todos del sindicalismo oficialista.
Belén aparece como una contingencia, fruto de los fingidos trámites jurídicos de la cartera laboral, ya que los verdaderos protagonistas del reparto sucesorio son herederos distintos. Si unos son “gordos” y otros “negros”, obvio que el núcleo elegido será el de los “amarillos”, cuya principal espada, Andrés Rodríguez (de UPCN, más conocido como “el centauro”), se convirtió en un elegido de Cristina para las pláticas, sea por sus inclinaciones por la equitación o, acaso, por su versación sobre la plástica, ya que CFK se apasiona por los anticuarios y los coleccionistas de arte, con un nítido perfil diferenciado de Moyano. Desplazó ese ascenso a Gerardo Martínez, de la Construcción, disminuido por algún conchabo non sancto del pasado en épocas castrenses y reminiscencias de los 90, cuando –igual que Ella y El– se subyugaba con las enseñanzas económicas de Domingo Cavallo. Menos volátil y más consecuente es la permanencia de José Luis Lingeri en las aguas oficialistas, casi un sindicalista alemán por su vocación empresaria. Quien no encuadra en ese renglón social de clase media alta –por más esfuerzos que realiza, aun en Roma– es Omar Viviani, de los taxistas, un trasvasado del moyanismo que responde a Julio De Vido y con un carácter tan fuerte que, de acuerdo a ciertas mentas, obligó al camionero a incrementar su custodia. Como en los viejos tiempos.
Queda Moyano, claro, algo nervioso y parco, sometido al reflector incandescente del Gobierno. Y con dudas, como al momento de hablar en el acto, postergado su discurso más de media hora porque Cristina discurría en cadena sobre los chanchitos destetados (los mismos que aconsejó hace unos meses, sin confirmación, que brindan más poderío sexual que la pastilla azul). Casi una práctica universitaria de la izquierda lo de la Presidenta: extenuar con la palabra sobre cualquier tema, para dilatar el curso de la asamblea y postergar la aparición de su rival mediático. Unos le decían al gremialista que hablara igual, otros que esperara. (...)".
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Raúl Acosta, 'el Bigote', en La Capital, de Rosario Santa Fe, acerca de la brújula que ha perdido Cristina, y probablemente el peronismo (pero como en la Argentina "todos somos peronistas"... así anda la República):
"(...) La soledad de la señora, único dirigente en el escenario político nacional, debería llevarnos a otra reflexión. Es lo que hay, es lo que tenemos, es lo que supimos conseguir. Es cierto que el dirigente asume todo. La señora lo dice: se hace cargo de todo. Todo el pasado. Reparemos en una fecha. Del 4 de junio de 1943 a la fecha es la señora el resumen. Lo que resta de nuestras vidas lo marca ella. Se esgrime como argumento su cantidad de votos. Si tremenda soledad. No tiene enemigos con votos y peor: no tiene amigos. El final del peronismo la tiene como protagonista. Esa es la novela inconclusa. Se está escribiendo día por día. Ella es la heroína.
El terreno para construir Ezeiza. La California. Trigo Candeal. Mazar Barnet. Medicamentos. Mercedes Benz. Alberto J. Armando y las cubiertas. La Banelco. Los documentos. El teatro Colón. Los ferrocarriles. Las autopistas. Los Ferrocarriles. Yaciretá. El puente Rosario-Victoria. Los accesos a Rosario. Los documentos otra vez. Las cuasi monedas. La pesificación asimétrica. Celestino Rodrigo. Las computadoras. El banquito ferroviario. La papelera contaminante. La minería a cielo abierto. La de Catamarca a cielo cerrado. El oro de Jujuy. Las aduanas secas. Los ferrocarriles otra vez. Los trenes suburbanos. El exceso de éter en las compras hospitalarias. El caso Skanska. Medicamentos, caso dos: los troqueles. Privatizar quedándose con las comisiones por debajo de la mesa. Estatizar de la misma manera. Antonini Wilson. Aquella ministra, la caja fuerte y el sobre color manila. Los estudios jurídicos cercanos al gobierno y los juicios con privilegios. Institutos estadísticos y de tecnificación (INDEC, mas INTA e INTI) convertidos en recipientes político partidario. La moneda. El papel para la moneda. Órganos de control donde sólo se eligen parientes o amistades. Aerolíneas para los chicos. No hay modo de explicar al mundo una realidad comercial: los gremios convertidos en empresas ¡con sus propios afiliados como empleados y como clientes! Sobre esa historia esta parada la señora.
El mundo es coimero y la justicia es lenta y tuerta. No es excusa. En Argentina ya se entiende una frase que es atrevida. Muy. En Argentina aceptamos la corrupción como un hecho natural (de comportamiento) de los dirigentes. Y la transgresión, el incumplimiento de las normas como un hecho común del más común de los ciudadanos. Usted. Yo. Conviene repetir la frase: en Argentina aceptamos la corrupción como un hecho natural (de comportamiento) de los dirigentes. Comprendemos. Sonreímos. Justificamos. Digámoslo: la corrupción no es delito.
Es posible acrecentar la fortuna personal mientras se ejerce un cargo público de tiempo completo. Sí señor, sí señora, es posible acrecentar la fortuna personal mientras se trabaja funk life para la patria. Hay cierta heroicidad en la corrupción, cierta admiración del común por quien, con/por el ilícito se vuelve superior en la escala de valores de la sociedad. Triunfa. Llega.
(...) El que no entendió a Barrionuevo que lo diga ahora. El filósofo aseveró: en Argentina nadie se hace rico trabajando. Más claros: no se reúne un millón de dólares de la nada sin que aparezca la novela del mal. Qué personaje componen los dirigentes millonarios en ese relato. Ese es el relato.
Si hay una novela y personajes centrales, inevitables, dos pueden mencionarse: Moyano y los K. No estaríamos en este punto de nuestra vida sin ellos. No fueron los únicos, pero puede mencionarse que fueron indispensables.
La confusión es aparente. Nadie está confundido. Todos saben, sabemos, que la salida es el rigor intelectual para la educación sistemática, la transparencia de las cuentas públicas, la igualdad ante la ley, el cumplimiento de esas, de las leyes y el verdadero castigo a quienes las quiebren.
Estamos lejos de la entrada principal. Seguimos por pasillitos oscuros. Convencidos que vamos por buen camino insistimos, como la paloma de Alberti, creyendo que el mar es el cielo, que la noche la mañana. Un día nos preguntaremos si las palomas se equivocan o son halcones disfrazados. Si nosotros no somos halcones disfrazados.
Qué sentido tienen algunas disputas. Es por el poder nos aseguran. Bueno, si. El poder para qué. Para esto que nos pasa. Una viuda llorosa, mintiendo cifras y enojada con cualquiera. Por lo demás: la única figura política en pie sobre las ruinas del peronismo desmadrándose. La única. Detrás del peronismo el país. El poema de Alberti (escrito en 1941) tiene una insistencia machacosa. Se equivocó. Se equivocaba. La paloma. La señora."
Y la fragmentación argentina es un espejo de la latinoamericana. Un desastre. Carlos Salvador La Rosa, en Los Andes, de la ciudad de Mendoza, acerca del nuevo fracaso de otra cumbre regional. Para cerrar la semana, una ratificación de que la Argentina se parece al Mercosur o a la Unasur que parecía entretener a Néstor Kirchner:
"En la Cumbre de Mendoza no se dijo casi nada de lo que realmente está pasando entre nuestros países, pero todo estuvo enfocado en ver cómo hacer para que no nos siga pasando. Existieron dos aspectos bien diferenciados: el político y el económico.
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La política. Gracias a una desgracia -la destitución del presidente Lugo- la fachada de la Cumbre mostró una unidad que no existe, pero ni aún en lo de Paraguay se coincidió en el diagnóstico, ya que poco y nada se profundizó en las causas de este nuevo tipo de desviaciones institucionales, salvo una declaración de principios y una sanción moral.
Un nuevo libro de Tzvetan Todorov, el gran escritor búlgaro (“Los enemigos íntimos de la democracia”), sostiene que hoy la democracia está generando por sí misma las fuerzas que la amenazan y “que la novedad de nuestro tiempo es que esas fuerzas (internas) son superiores a las que las atacan desde afuera”.
Todorov identifica, entre otros, al ultraliberalismo y los populismos de derecha e izquierda como amenazas que deterioran o impiden mejorar la calidad democrática.
Ése es el gran debate actual, porque hoy los golpes de estado tradicionales hechos por fuerzas anti-sistema, aunque se los intente no tienen éxito, pero sí lo tienen los complots palaciegos como el de Paraguay.
O el conflicto de poderes en Honduras donde a un mandamás que se quería eternizar violando la Constitución se le respondió con su expulsión desde las élites. O incluso en la Argentina de 2001/2, donde sigue sonando sospechoso que apenas dos meses luego de haber ganado el PJ la mayoría legislativa, no sólo cayó el presidente De la Rúa sino que el gobierno nacional entero dejó de ser radical o aliancista para devenir justicialista y aquel candidato que había perdido la elección presidencial dos años antes, asumió por decisión del Congreso.
Son estos complots donde a las debilidades institucionales, a los vacíos de poder o a los excesos autoritarios se les responde con destituciones cuasi-legales, los que constituyen el nuevo peligro de nuestras democracias.
Sin embargo, aún se impone la delirante tesis expuesta en Mendoza por el canciller Timerman según la cual toda crítica al gobierno es destituyente, con lo cual se banaliza el problema hasta la estupidez.
Que es lo que siempre pasa cuando se quiere especular con un problema real, novedoso y grave como lo es el que expresa la crisis paraguaya, para llevar agua al molino propio de las miserias internas comparando los que destituyeron a Lugo con Hugo Moyano, la prensa, la mesa de enlace o el vigilante de la esquina.
A los que exponen esta tesis no les preocupan los golpes o los complots reales, sino que buscan acusar a todos de golpistas para así intentar hacer desde el poder lo que les venga en gana, deslegitimando cualquier tipo de límite o control.
La economía. La Cumbre de Mendoza se da en el preciso momento en que el imperio chino viene a proponernos un tratado de libre comercio, mientras que la Argentina fractura el acuerdo que México y el Mercosur suscribieron en 2003 de libre comercio de automotores. Si no podemos sostener un acuerdo sectorial con un país americano habrá que ver cómo se podrá implementar una asociación comercial libre con China, cosa que por ahora no se firmó pero que el gran país dejó en claro que insistirá hasta imponerlo.
En la Cumbre, Dilma y Cristina se besaron mil veces para las fotos, en el preciso momento en que Samuel Pinheiro Guimarães, ex ministro de cuestiones estratégicas del Brasil, renunciaba a su cargo de secretario del Mercosur, buscando llamar la atención de un Mercosur que no acompaña en nada el objetivo de constituir a Brasil en potencia mundial.
También expuso en Mendoza la secretaria de Comercio Exterior de Brasil, Tatiana Lacerda Prazeres, quien apenas pudo disimular su furia con la Argentina por su política de cierre de importaciones.
En fin, que hoy el Mercosur es un grupo continental de cuatro desencontrados, que en vez de solucionar sus problemas los patea hacia adelante agregándole un nuevo miembro, Venezuela, con lo cual si hasta ahora la división era de cuatro, ahora lo será de cinco.
Sino, veamos:
Uno de sus miembros, Paraguay, sancionado de participar en el mismo por razones políticas.
Otro, Uruguay, deseoso de imitar a Chile en la firma de tratados bilaterales de libre comercio aunque por lealtad americana acompaña, no sin privarse el sagaz Mujica de decir la frase que mejor caracteriza la situación actual del Mercosur: “Hablamos mucho pero hacemos poco por las necesidades que tiene la gente en nuestro continente... Estoy medio cansadito de tanta cumbre y cumbre”.
Y, más allá de los dos pequeños, los dos grandotes del Mercosur por caminos que sin ser paralelos, cada vez se tocan menos. La Argentina cerrándose lo más posible al mundo para que éste no se le caiga encima, según confesión presidencial, y Brasil tratando de encontrar algún tipo de protección continental pero para abrirse al mundo, apoyo que la Argentina apenas le da, no porque no quiera sino porque no tiene tiempo de ocuparse en otra cosa que de vivir ensimismada en su propio ombligo, por la cantidad de problemas internos que se creó artificialmente, pero que hoy ya son reales.
La economía sin política. En síntesis, que en el mejor momento económico de América Latina en toda su historia, la división política vuelve a hacer estragos, no porque los países americanos hoy estén aislados entre sí, sino porque se unen para seguir dividiéndose.
Así, tenemos una organización continental donde están todos incluido EEUU, otro donde están todos menos EEUU, una Unasur, un Mercosur, un Alba donde se juntan los países que odian a EEUU, una Alianza del Pacífico donde se juntan los simpatizantes de EEUU, y la lista sigue. Vale decir, un sinfín de uniones continentales que en vez de unirnos nos dividen cada vez más.
En este estado de situación, las cumbres se parecen a eso que hacía Juan Perón cuando quería diferir alguna solución: creaba una comisión para solucionarla. (...)".





