CLAVES

La incertidumbre económica vuelve frágil cualquier tregua política

El kirchnerismo bonaerense venía de pactar una distensión con Daniel Scioli que acaba de ser dinamitada por quien la suscribió en su nombre, Gabriel Mariotto. A los ultra K los desvela alimentar la candidatura presidencial del gobernador con la asistencia financiera a la que está obligado al gobierno nacional. La aparición del vicegobernador garantizando el pago de salarios y aguinaldo se parece a un ensayo de pruebas mayores.

por DANIEL BILOTTA

 

LOMAS DE ZAMORA (Especial para Urgente24). La fragilidad atribuida por sus propios autores a la tregua política pactada hace menos de una semana, vuelve todavía más incierta y precaria cualquier idea de paz duradera hasta los comicios del 2013 para el que faltan, en cualquier cálculo, no menos de un año. En su primer día al frente del Ejecutivo bonaerense por la ausencia de su superior, Juan Gabriel Mariotto se encargó de dinamitar el acuerdo para una distensión que él mismo venía de suscribir con Daniel Scioli hace menos de una semana.

Ninguno de los dos lo llevaron adelante por entera convicción personal y sí, en cambio, por pura conveniencia política. El oficialismo nacional viene padeciendo serias dificultades en el manejo de las variables económicas que afectan de modo sensible la imagen general del gobierno ante la opinión pública y amenaza carcomer la sólida posición que refleja todavía en los sondeos la Presidente.
           
Scioli experimenta un efecto parecido con la administración que lidera pero no con su propia figura, blindada ante las situaciones críticas que atraviesa una provincia necesitada del cumplimiento puntilloso de la asistencia financiera acordada con la Nación en materia de Coparticipación Federal.
 
Ese punto es el que mantiene el estado de irritación en el núcleo duro del kirchnerismo, que no atina con una ecuación que le permita resolver a su favor. Como demostró el tortuoso trámite parlamentario impuesto por sus legisladores al reajuste impositivo al sector agropecuario, no solo el gobernador volvió a salir indemne de esa encerrona sino que la aplicación efectiva de la nueva carga tributaria es algo incierto.
           
Como había adelantado un miembro de la oposición a quien no dieron crédito desde el oficialismo,  frente a la sanción de la nueva ley por la Legislatura a Scioli le quedaba abierta la opción  no menor de “volver a negociar con el campo.”
           
También en esa ocasión habría quedado en evidencia que el gobernador sacó de nuevo partido de lo que los K denominan una supuesta estrategia de victimización ante la ciudadanía que no por repetida dejaría de rendirle frutos y que vuelve más difícil de poner en práctica el presunto plan de asfixia económica para condicionar su candidatura presidencial que alentarían los más ultras del oficialismo.
           
La solución ensayada en estas horas- que fuese Mariotto quien anunciase que estaba garantizado el pago de sueldos y aguinaldos – conformará seguramente a quienes  alrededor del vicegobernador vienen exigiendo que no decline su protagonismo para “no dejar pasar el tren de la historia” y no volver a depender, de nuevo, de “ser señalado por un dedo” en su afanosa carrera por suceder a Scioli dentro de cuatro años.
           
Más inquietos estarán los intendentes que no comulgan con ese plan, quienes habían recibido garantías que la actividad que el vice fuese a cumplir en sus territorios se ajustaría a ciertos requisitos de protocolo que, esencialmente, pasa por  el respeto a sus figuras y el recato que mantenga a su agenda ajena a cualquier estridencia.
           
Volverá también a poner en valor a “Cacho” Álvarez y la corriente La Juan Domingo cuya expresión más efectiva, los siete legisladores que reúne en el Senado, corría el riesgo de diluirse con un acuerdo que, literalmente, no llegó a ver la luz. Beneficio, sin dudas, también para Mariotto, con su suerte atada a los planes que urde el kirchnerismo contra Scioli que lo devuelven al centro del protagonismo.
           
Pocos atribuyen a la casualidad que el intento de atribuirse las gestiones por los fondos necesarios para cumplir con las obligaciones salariales hayan ocurrido un lunes. Si bien es cierto que la ocasión que se presentaba por la ausencia de Scioli era inmejorable, fuentes del Senado recordaron que todos los viernes el vicegobernador tiene cita agendada en la Casa Rosada desde donde también había recibido seis días atrás el consentimiento para avanzar en un armisticio con Scioli.
 
Con la sesión de la semana que pasó en el Senado, el kirchnerismo había intentado transmitir al gobernador acerca de que el trato que venía de cerrar el 12 de junio con Mariotto lo tenía como garante. Scioli volvió a verse con su vice después de casi dos meses a consecuencia de la obvia repercusión en los Medios del encuentro que había mantenido el domingo 10 con el jefe de la CGT, Hugo Moyano.
           
Allí el gobernador le exigió a su segundo que el bloque oficialista desistiese de seguir enviándole pedidos de informes como el que preparaba Carreras con relación al accionar de fuerzas de seguridad en  Malvinas Argentinas, donde fueron agredidos periodistas de medios oficialistas cuando cubrían un supuesto caso de mala praxis en el hospital “Pablo Nogués”, de ese municipio.
           
La salida de escena de la iniciativa habría encontrado otras buenas razones que dar cumplimiento a esa muestra de buena voluntad: fuentes del mismo bloque oficialista confiaron que el expediente no había sido firmado por todos sus miembros, lo que facilitó que el autor reorientase el trámite para convertirlo en una resolución de repudio que, incluso, habría morigerado el espíritu del original.
           
Las mismas fuentes aseguraron que, si bien condenó la agresión, en su segundo intento Carreras habría suprimido toda alusión a revisar el comportamiento de los efectivos de la bonaerense, de quienes se había exigido una investigación por parte de la Presidente y de Mariotto. No deja de resultar una  ironía que días después el vicegobernador sostenga que la Seguridad y la Justicia son materia pendientes.