CLAVES

Bluff de Abal Medina (p) con Slim/YPF

Mucho se preocuparon los Abal Medina cuando se supo que Carlos Slim Helú no había invertido voluntariamente en YPF sino que le habían llegado 'de sopetón' las acciones porque los Eskenazi no le pagaron una deuda que tenía esas acciones como garantía, tal como ya lo informó Urgente24. Desde entonces hay un esfuerzo por demostrar la fe argentina de Slim, pero la verdad es incontrastable.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). A comienzos del mes de junio, y televisado por cadena nacional de radio y TV, la presidente Cristina Fernández de Kirchner dijo que la agencia de noticias Reuters era la más importante en temas de economía y finanzas.
 
Así, Cristina bajó en el podio a Bloomberg y a AP Dow Jones sin muchas explicaciones. Probablemente el fundamento más importante sea que Alfredo Scoccimarro, secretario de Medios de la Nación, trabajó en la agencia argentina de Reuters hace algunos años.
 
Por lo tanto, resulta muy interesante leer qué opinó la agencia Reuters acerca del supuesto interés del millonario mexicano Carlos Slim Helú por la expropiada petrolera YPF.
 
Con la firma de Raúl Gallegos y Fiona Maharg Bravo, Reuters coincidió con lo ya adelantado por Urgente24:
 
"Es un poco irónico, y poco sincero, que Argentina muestre la compra del multimillonario mexicano Carlos Slim de un 8,4% en YPF como una señal de apoyo.
 
Seguro, el Gobierno de la presidenta Cristina Fernández necesita desesperadamente algún apoyo internacional. Nacionalizar al grupo energético en mayo tal vez haya sido un buen movimiento político local, pero enfureció a la empresa española Repsol, que controlaba a YPF, y envió un mensaje preocupante a otras firmas extranjeras con negocios en Argentina.
 
Sin embargo, es difícil decir que Slim está haciendo una apuesta de YPF.
 
Se quedó con el paquete como resultado de un préstamo incobrable. Aún así, con paciencia podría hacer dinero.
 
Slim otorgó el préstamo cuando YPF parecía tener un futuro mucho más brillante. Su grupo financiero, Inbursa, ayudó a financiar al argentino Grupo Petersen cuando adquirió un primer 15 por ciento de la empresa energética. Las acciones fueron ofrecidas como garantía y Petersen utilizó sus ingresos por dividendos de YPF para pagar su deuda.
 
Sin embargo, YPF eliminó su dividendo a principios de este año por presión de Fernández. Eso dejó a Petersen, que ya era dueño de una cuarta parte de la empresa, en problemas e incumplió el pago de su préstamo en mayo justo después de que el Gobierno nacionalizó YPF.
 
Eso dejó a otros bancos con acciones que no quieren, incluyendo a Citigroup, Goldman Sachs, Credit Suisse , Banco Itaú y BNP Paribas, que ahora poseen juntos un 9% entre ellos. La participación restante de Repsol se ha duplicado al 12%.
 
Con un retroceso de las acciones de YPF de un impresionante 72% desde que Petersen compró los papeles en febrero del 2008, podría ser que las distintas partes estén poniendo dinero de su bolsillo. Pero algunos podrían no estar en números rojos
 
La participación forzada de Slim, por ejemplo, actualmente vale US$ 366 millones, mientras que el préstamo original de todas las entidades financieras era de sólo US$ 1.000 millones.
 
Esto implica que el multimillonario y los bancos fueron lo suficientemente inteligentes como para exigir muchas más garantías que la cantidad que prestaron.
 
En cualquier caso, no hay razón para que Slim venda ahora. Sabe mejor que muchos que los gobiernos van y vienen. Pese a la intromisión de Fernández, no estará en el poder para siempre.
 
Además, YPF todavía se encuentra sobre la segunda mayor fuente del mundo de reservas de petróleo de esquisto bituminoso. La compañía dirigida por el Gobierno sí tiene razón en decir que la participación de Slim es una "inversión a largo plazo". Pero sólo, tal vez, porque no le dieron otra opción."
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El comentario permite entender la explicación que brindó Arturo Elías, portavoz de Slim Helú:
 
“Las vamos a mantener por lo menos al corto plazo y ya después analizaremos en el mediano, largo plazo, otras opciones, pero por lo pronto sí, sí las vamos a mantener (...) la idea no es vender pronto”.
 
Otro ejecutivo de Slim, Renato Flores, aclaró que  el multimillonario mexicano no realizó directamente una compra de acciones, sino que ejecutó una garantía de un crédito impago por parte de YPF. "No hubo una compra de acciones de YPF", dijo Flores.
 
"Hace más de 4 años Inbursa le dio un crédito a YPF y la garantía del crédito eran acciones de la empresa. Éste fue un crédito sindicado en el que participaron varios bancos y ahora se hicieron efectivas las garantías del crédito", explicó. "A cada banco le tocó una participación accionaria acorde al monto que le había prestado a la empresa", agregó el portavoz de Slim.
 
Pese a ello, Flores indicó que "la visión que tiene el Grupo Inbursa sobre YPF es que es una empresa muy sólida y tiene un interesante futuro".
 
Esto es muy importante: hay que mantener las expectativas para asegurarse la cotización a la que puedan realizarse esas acciones en cartera de Inbursa, para que sea una toma de ganancia y no un remate de ocasión.
 
En medio de todo el tema regresó a escena Juan Manuel Abal Medina (padre), quien mantiene su vínculo con Slim, desde los días en que se exilió de la Argentina y se afincó en México. Quien fue secretario general del Movimiento Nacional Justicialista, ex marido de Nilda Garré –actual ministra de Seguridad– y padre de 5 hijos, entre ellos, Juan Manuel Abal Medina (hijo), jefe de Gabinete de Ministros de Presidencia de la Nación, es obvio su compromiso con el gobierno del Frente para la Victoria.
 
Otro conocido de Abal Medina (padre), Carlos Bettini, embajador argentino ante España, en el pasado fue operador de Slim en Latinoamérica, cuando se desempeñaba como director ejecutivo de la fundación de Felipe González, que patrocinaba Slim.
 
Precisamente Abal Medina (padre) salió al rescate de la versión argentina sobre el ingreso de Inbursa a YPF, y en una entrevista con Román Lejtman por FM Millenium, Abal Medina padre descartó que la compra de acciones de YPF por parte de Slim fuera una operación especulativa.
 
"Es una operación que indica un compromiso, pensando en el futuro. Yo no sé adónde se proyectará esto después, depende del futuro y de muchas circunstancias. Pero esto indica claramente una confianza en lo que está sucediendo en la Argentina y en el proceso que encabeza Cristina Kirchner y en la política económica que se está llevando adelante", sostuvo.
 
Precisamente para mantener la versión que le conviene a Cristina, Abal Medina habló por Radio Nacional, con Roberto Caballero, director del matutino oficialista Tiempo Argentino, a quien le anticipó su próxima mudanza a la Argentina:
 
"(...) –Se conoció hoy la compra de Carlos Slim del 8,4% de YPF. Usted lo conoce. ¿Nos puede contar quién es?
 
–Primero aclaro que no soy asesor ni abogado de Slim. Somos amigos y tenemos una relación cercana. Lo conocí incluso antes de que fuera tan poderoso. Ha hecho una enorme fortuna con su trabajo y el trabajo de sus hijos, todos ellos muy idóneos para los grandes negocios internacionales. Él se inicia en rubros comerciales que heredó de su padre, es ingeniero con posgrados en los mejores lugares de EE UU, y cuando toma el control de los negocios familiares, el grupo era un grupo centralmente comercial, con una cadena de cafeterías, con negocios anexos muy conocidos en la ciudad de México, y algunos comercios de telas. Ingresa rápidamente en otros rubros, empezando por la minería y crece mucho. Crea uno de los grupos que se presentan a la licitación cuando se decide la privatización del sistema telefónico mexicano, en 1990. Gana esa licitación y a partir de allí inicia una enorme expansión. Con la liquidez que dan los negocios telefónicos más su capacidad financiera, hace que el grupo se expanda enormemente. Ahí comienza a ser considerado el segundo o tercer CEO del mundo, como propietario de paquetes importantes y conocidos de acciones de empresas que cotizan en Bolsa. Es de una enorme fortuna, es un gran inversor y ha manifestado una clara confianza en la economía argentina, no de hoy, sino desde hace tiempo. Tuvo una relación muy cercana con el ex presidente Néstor Kirchner, y a posteriori con Cristina. Esta operación de ayer, muy importante, que ronda los 320 millones de dólares, da cuenta de la envergadura de la operación: casi un 8,5% del total de YPF. Slim además tiene una empresa constructora de plataformas para la explotación petrolera y empresas de obras públicas de gran envergadura. Su participación tan directa creo que será favorable para YPF y para Slim, porque Carlos no hace malos negocios.
 
–Bueno, de hecho subieron las acciones de la YPF nacional en la Bolsa de Nueva York.
 
–Subieron, sí. Es lógico cuando Slim o este tipo de personas entra en alguna empresa. Esto sí lo charlábamos con él el otro día, que se iba a producir. Apenas YPF comience a operar con la nueva conducción, con nuevas alianzas estratégicas que se están haciendo, la acción de YPF va a ir a un nivel muy superior al actual.
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–Sin dudas es una buena noticia, porque hasta ahora Clarín, La Nación y Repsol hablaban de la renacionalización de YPF como si fuera una simple confiscación, eso que alarma a los hombres de negocios, y de repente el hombre más rico del mundo decide invertir en la Argentina.
 
–Claro, y este es uno de los hombres más poderosos hablando de negocios. Y tiene otras apuestas en la Argentina, donde está incrementando su participación, como en el negocio telefónico. Él es dueño de Claro, con un programa de inversiones muy importante en la Argentina para el año próximo. Slim ha negado públicamente que Argentina ofrezca algún tipo de riesgo, como dicen algunos economistas en esos medios hegemónicos. Argentina tiene un problema serio con la presencia del grupo mafioso Clarín, problema viejo, desde que se creó, en la segunda mitad de los ‘40. Un grupo de extorsionadores, que en su nueva edición maneja este pobre hombre de Magnetto, con periodistas venales a su servicio. ¿Cuándo los argentinos haremos algo para sacarnos este problema de encima?
 
–Por lo pronto, los argentinos votaron a Cristina Kirchner con el 54 % de los votos, avalando la Ley de Medios de la democracia, que rige a medias por una cautelar.
 
–Esperamos que pronto estos grupos se adecuen a la ley que apoyó la mayoría del pueblo, y que apoyaron la mayoría de los periodistas, y que las cosas tomen su curso.
 
–Se está avizorando un futuro muy interesante en las relaciones económicas en América Latina, en las inversiones de grupos latinoamericanos. ¿Cómo cree que va a seguir proyectándose esa cooperación?
 
–El esquema del Mercosur por un lado, y la ampliación de ese esquema a prácticamente todo el continente, y ahora la que yo creo casi segura incorporación de México, dentro de lo que permite su situación geopolítica, pero con una nueva realidad política que habrá a partir del 1 de julio –donde las elecciones las ganará una de las dos fuerzas claramente partidarias de mirar hacia el sur, como lo es el PRI históricamente, y también el PRD– que es muy auspiciosa. El PAN afortunadamente no tiene ninguna posibilidad de continuar en el gobierno. Veo las mejores posibilidades para una integración mayor de América Latina que nos permita pasar una década que se viene encima muy difícil, porque lo de Europa es grave y va a durar mucho, una crisis muy profunda, que va a tardar mucho en aterrizar por el sobredimensionamiento total que tuvo. Nosotros necesitamos robustecer nuestro ámbito. Creo que el eje Argentina, Brasil y México es fundamental, sin olvidar otros países como Colombia, y lo veo con muchas posibilidades por la necesidad que nos genera esta situación internacional y por este cambio político que se producirá en México.
 
–Es inminente ese cambio. Todo parece definirse, como usted dice, entre Peña Nieto y López Obrador (PRI y PRD). A propósito del gran movimiento juvenil que se llama El 132, que tiene a Peña Nieto como objetivo a condenar, ¿qué incidencia puede tener este movimiento, puede ser que López Obrador gane las elecciones de julio?
 
–Hoy, la moneda está en el aire. Creo que Peña Nieto lleva una ventaja. Está por verse cuál será la influencia que pueda tener el movimiento estudiantil sobre la jornada electoral. Mi impresión personal es que Peña Nieto ganará la elección, pero ajustadamente. ¿Por qué el movimiento juvenil se expresó así sobre Peña Nieto? Porque se visualizó que el principal grupo de medios, Televisa, era el que apoyaba a Peña Nieto. No es un tema tan lineal, pero este fue el motivo del rechazo, y algunos manejos equivocados del candidato priista. En los dos casos, habrá una mirada hacia Sudamérica que no ha existido con el PAN, salvo hacia el Pacífico con esa desafortunada alianza reciente que generó Calderón con Colombia, Perú y Chile.
 
–¿Qué opinión tiene de Cristina Kirchner?
 
–Es una gran compañera, una gran presidenta, con el mejor nivel intelectual que hemos tenido, admirable en muchos sentidos, un lujo para la Argentina. 
 
–¿Y a  Juan Manuel, su hijo, en la jefatura de Gabinete, como lo ve?
 
–Lo veo muy bien. Me pone muy contento toda esta generación nueva, cómo los Kirchner han sabido mover las fibras más intimas de la Argentina. No le voy a negar que la actuación de mis hijos, en especial la de Juan Manuel, me provoca orgullo. Cuando los hijos, en mi caso mis cinco  hijos –Juan Manuel, Santiago, Fernando, María Dolores y Paula– son tan iguales y siguieron nuestros mismos caminos, parece entonces que tan equivocados no estábamos. Todos bancando el proyecto.
 
–Lo llevo un poco a los ’70. ¿Conocía las negociaciones sobre Malvinas entre Perón y el Reino Unido?
 
–Conozco el tema, lo conocí en aquel entonces. Sí, tuvo importancia, sin duda, pero la muerte del general truncó el acuerdo. Hay que decirlo: no estábamos al borde del acuerdo tampoco. Fue una iniciativa de soberanía compartida. Para Inglaterra era muy oneroso, muy gravoso sostener Malvinas.
 
–Este 17 de noviembre se cumplen 40 años del retorno del General Perón a la Argentina. La fecha pasó a la historia como el Día de la Militancia, en homenaje a todos los que protagonizaron e hicieron posible el Luche y Vuelve. Pensaba en su exilio interno tras el golpe, en la Embajada de México, y el posterior destierro. ¿Nunca se le ocurrió volver a radicarse en la Argentina?
 
–(Se hace un silencio) Lo más probable es que eso suceda pronto. En lo que queda del año."