PJ y dinero: Una semana con Scioli bajo la lupa
Daniel Scioli es el dirigente justicialista con mejor imagen en toda la encuestas de opinión pública. Sin embargo, a la vez, no solamente recibe crítica masivas de parte de los colaboradores de Cristina Fernández sino que carece de reconocimiento en el Frente para la Victoria que tantas veces recurrió a él. Por estas horas el FpV intenta otra vez impedir la postergada reunion del Consejo Nacional del PJ a la vez que condiciona las finanzas bonaerenses, otra forma de perjudicar a Scioli.
20 de mayo de 2012 - 13:34
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). En teoría -y solo en teoría- el Consejo Nacional del PJ volverá a sesionar el martes 22/05, después después de mucho tiempo sin actividad. Hasta ahora se frustraron ya 4 reuniones convocadas para que sesione el Consejo Nacional que debe establecer un cronograma de normalización, acción a la que se opondría Cristina Fernández.
Luego del más reciente intento frustrado de reunirse en Resistencia, Chaco (territorio político del por estos días debilitado gobernador Jorge Capitanich, apodado ya 'el Aeronauto' entre quienes no lo quieren, por el escándalo de su avión oneroso, aunque no tanto como el avión del gobernador José Luis Gioja ni el avión del gobernador José Alperovich), los integrantes del Consejo Nacional se encuentran citados a la sede de la calle Matheu 130, en Ciudad de Buenos Aires.
Desde la muerte de Néstor Kirchner, el titular del Partido Justicialista nacional es Scioli.
Bueno, en realidad Kirchner murió en 2010 pero en 2009, luego de su derrota electoral terrible, había renunciado pero no formalizó esa decisión oral (uno de los típicos bochornos del desprolijo Kirchner), con lo cual el Partido Justicialista lleva más de 2 años en situación de acefalía política.
A Cristina Fernández nunca le interesó el PJ pero dado que Scioli dijo que quiere ser candidato presidencial en 2015 si ella no consigue la reforma constitucional, Cristina estaría decidida a que Scioli no permanezca al frente del PJ.
Cristina y Scioli mantienen numerosos conflictos.
Por ejemplo,
> por la política de seguridad en provincia de Buenos Aires (el Frente para la Victoria reclama la renuncia del ministro Ricardo Casal, a quien defiende Scioli), y
> la situación fiscal de la provincia (a la que la Nación no termina de refinanciar pasivos y le exige que incremente impuestos rurales).
En el caso del Consejo Nacional del PJ, el plan original establecía que se llamaría a los comicios partidarios en marzo de 2013, y mientras tanto el gobernador bonaerense y el resto de las autoridades se mantendrían con una prórroga de sus respectivos mandatos.
Sin embargo, colaboradores de Cristina afirman ahora la necesidad de designar una Comisión de Acción Política (CAP) que desplace a Scioli y tome el control del partido hasta que se renueven las autoridades. Una 'chicana' porque ya no hay tiempo para los mandatos, que vencen el 05/06, y la decisión a concretar es convocar a elecciones internas para elegir a su conducción por los próximos 4 años, al tiempo que debe cumplir con la formalidad de aceptar la renuncia a la vicepresidencia 1ra. del líder de la CGT, Hugo Moyano, presentada en febrero pasado ante Scioli.
La alianza de Scioli-Moyano resultaría muy interesante si no fuese porque el sindicalista camionero todavía tiene que revalidar su mandato al frente de la Confederación General del Trabajo, o romper esa organización, o sea ratificar su fortaleza política, que Cristina intenta menguar.
Luego, Moyano como aliado es imprevisible, y sin duda provoca vértigo en cualquiera. Scioli y Cristina lo saben.
Provincia
¿Y cómo se resuelve la situación fiscal de la provincia?
Marisa Álvarez en el diario platense El Día:
"(...) De la inusual locuacidad pública de Lorenzino, sobresalió su afirmación de que el gobernador Scioli "no necesita una ley" para establecer un revalúo de los campos porque lo puede hacer "por decreto". Un "comentario" llamativo para alguien que trabajó años en el Ministerio de Economía de la Provincia, porque con pasar por la vereda de ese edificio alcanza para saber que, efectivamente, un aumento de las valuaciones puede fijarse por decreto pero éstas no pueden ser utilizadas para calcular y cobrar el impuesto Inmobiliario Rural si ese uso no se establece por ley. Por lo tanto, un "decretazo" elevando los valores fiscales no sirve para el objetivo real de la medida: recaudar más.
Pero esa tarde Lorenzino dijo también otras cosas que tuvieron menos "rebote" pero concentraron la atención de los observadores políticos. Mencionó, por caso, el déficit financiero que afronta la Administración bonaerense, que hasta pasa sofocones todos los meses para pagar los sueldos; una situación que hasta ahora el gobierno de Scioli no ha blanqueado públicamente.
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El ministro de la Rosada no planteó esa crisis en la enorme gravedad que tiene, pero aunque arrancó suave, diciendo apenas que la Provincia "atraviesa una situación fiscal no muy holgada", a continuación precisó datos que reflejaron la profundidad del problema y terminaron de exponer la intencionalidad política de sus declaraciones. "De hecho -prosiguió-, para seguir afrontando los gastos que tiene, la Provincia recibió asistencia financiera del gobierno nacional y además ha ido, en repetidas ocasiones, al mercado en búsqueda de deuda". Sensibles como están, en ámbitos sciolistas han reparado que Lorenzino podría haber dicho "...en búsqueda de fondos" pero prefirió aludir al efecto de una toma de recursos, la deuda. Y aclaran: en lo que va del año, la asistencia del gobierno nacional destacada por el ministro sumó 500 millones de pesos; "nada", dicen, frente a la dimensión del agujero financiero de la Provincia.
Así, de un saque, en su virtual debut como comentarista de cuestiones económicas, el ministro de la Rosada apuntó a "instalar" la crisis financiera de la Provincia, que podría estallar en cualquier momento con problemas para afrontar los pagos más básicos -los sueldos-. Y, anticipándose a la eventual explosión, ubicó nítidamente a Scioli al frente del costo político que generaría esa situación, al no mencionar en absoluto las dificultades que empiezan a presentar también las finanzas federales, subrayar que la Nación ya le dio asistencia al Estado bonaerense y afirmar que el Gobernador podría disponer por decreto una medida vinculada a mejorar, en semejante contexto, la recaudación de los ingresos propios de la Provincia, los impuestos. (...)".
A su vez, Scioli habló con Magdalena Ruiz Guiñazú para el bisemanario Perfil, ratificando lo que más detesta Cristina Fernández: la ambición presidencial del gobernador:
—Bueno, pero para los que miramos la cosa de afuera, en 2003, por ejemplo, daba la sensación de que usted era muy amigo de Néstor, ¿no?
—Yo lo conocí a Néstor el 13 de enero de 2002. Era mi cumpleaños y estábamos pensando con Karina y Lorena dónde pasarlo. Ellos, los Kirchner, me sugirieron ir a Calafate. Con Cristina éramos compañeros en la Cámara de Diputados y entonces, cuando llegué, muy amablemente me dijo: “Quiero que conozcas a Néstor”. Pasamos una noche muy linda. Les retribuí esa atención invitándolos a nuestra casa en el Abasto y allí empezó a forjarse una relación que inspiró la confianza de él. Hasta el punto de que me convocara para ser su vicepresidente, ¿no? Yo estaba muy lanzado a la Jefatura del Gobierno porteño pero entendí que, en ese momento, era muy importante acompañarlo. Poder sumar lo que yo, en ese momento, podía aportar, hacer. Y así fue. Y como todo vínculo, como la vida, como los amigos o con la pareja, toda relación necesita su tiempo de maduración. Por eso lo que se percibía al principio como dificultades, luego, con el tiempo, se fue consolidando cada vez más. Eso me ha pasado muchas veces. Por ejemplo, con mi copiloto. Un tano rabioso que, al principio, se llevaba mal conmigo hasta el punto de que pensaba que nunca más iba a correr con él. Pero, al final, terminamos siendo campeones del mundo, los dos en la misma lancha. Qué sé yo... Las cosas que me pueden haber pasado tambien con amigos… Por eso, cuando se habla de mi relación con Gabriel yo también digo “bueno, el tiempo va a ir acomodando las cosas…”. Yo siempre creo en eso, y la experiencia.
—¿Gabriel es Mariotto?
—Sí… La experiencia me tiene que servir para algo, ¿no?
(...) —Bueno, pero es una cosa bastante ponderable… Y ¿qué sentido le da usted a la postergación de la cumbre del Consejo Nacional Justicialista para la semana que viene?
—El Consejo del Justicialismo está integrado (entre otros dirigentes) por varios gobernadores, y algunos de ellos viajaban con la Presidenta a Angola. La postergación de la cumbre es sólo por eso.
(...) —Bueno, pero usted tiene conciencia, gobernador, de que su frase acerca del 2015 y su postulación (muy diplomática por cierto: “sólo en caso de que Cristina no se presente”) ha movilizado el mundo político. Ya hoy no es igual que ayer, ¿no?
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Al desgrabar detectamos un largo silencio. Y luego:
—A ver. Lo que pasa es que uno (como en toda actividad) puede plantear sus aspiraciones. Esto ocurre en cualquier orden de la vida. A la gente siempre me gusta transmitirle claridad con respecto a todo lo que estoy sintiendo, a todo lo que me pasa. Yo aprendí que no se improvisa. Se planifica. Cuando yo empecé a correr me preguntaban: ¿te gustaría ser campeón del mundo? Y sí que me gustaría ser un día campeón del mundo. Pero para eso tenía que ganar un montón de otras carreras, un campeonato. Estuve diez años hasta que lo pude lograr. Y bueno, yo creo que a un dirigente de responsabilidad, si alguien le dijera: “¿Le gustaría algún día ocupar la…?” sería raro que se negara a intentarlo. Muchos otros pueden estar pensándolo y no lo dicen. A mí me gusta. Expresé un deseo. No es más que eso. No significa ni que esté en campaña ni que largue alguna cosa en forma prematura. Aparte, para dejar de lado otro tipo de especulaciones, cuando se preguntó acerca de la eventualidad de esta cosa (que siempre se quiere poner en un marco de pelea con la Presidenta), de que ella avanzara con una iniciativa de reforma constitucional que incluya la eventual habilitación de la reelección… bueno, como ha sido siempre, tendría mi respaldo. Que también quede muy claro que una posición mía no es en términos de enfrentamiento. Yo siempre voy a estar para colaborar y para ayudar, porque soy una persona agradecida, coherente, y corresponde que sea así. Bueno, si se dieran otras circunstancias... pero hoy estoy dedicado a lo que es mi gran responsabilidad y que tuvo el respaldo del 55% de los votos. Es decir, gobernar y encarar todos los problemas que tengo que enfrentar en forma cotidiana. Mire, no me distraigo en otra cosa que no tenga que ver con esto. Y es lo que hice siempre. Yo era ministro de Turismo y Deporte. Me ocupaba de eso. Fui dos veces diputado nacional; secretario de Turismo y Deporte. Fui también vicepresidente. Ahora, dos veces gobernador. Una carrera política intensa con responsabilidades a donde llegué siempre a través del voto. Y, evidentemente, si la gente me fue votando y renovando la confianza es porque debo ir cumpliéndoles a los ciudadanos sus expectativas. En cada una de estas etapas he tenido experiencias muy importantes y una fuerte convicción de mi parte de poder hacer un buen trabajo. Hoy tengo un trabajo muy importante, que es gobernar la provincia más grande de la Argentina en un contexto económico internacional muy complejo y que exige mucha creatividad y mucha innovación en la manera de gestionar.
(...) —No sé si las informaciones son correctas pero ¿cuánto le debe la Nación a la Provincia de Buenos Aires?
Otra vez una larga pausa en la grabación, y luego el gobernador responde:
—La provincia de Buenos Aires viene teniendo una gran inversión de parte del Gobierno nacional en forma de obras muy importantes de cloacas, agua potable, viviendas, calles, energía. Necesita el acompañamiento de la Nación más allá de las propias reformas fiscales que yo he encarado porque hay un problema estructural que viene de 1986, cuando se cedió un punto de la coparticipación, pero, bueno, el trabajo articulado de Nación, Provincia y municipios nos permite ir sobrellevando esto. Así es que en ese sentido vamos buscando el mayor esfuerzo propio y que el Gobierno nacional nos acompañe cuando las circunstancias así lo exijan. Durante estos casi cinco años yo vengo teniendo un acompañamiento permanente de la Nación. Por eso la Provincia y los municipios hemos crecido y avanzado en todo este tiempo, buscando siempre mayor eficiencia en todo lo que se refiera al gasto, a la optimización en la recaudación de ingresos genuinos y la complementación con la Nación. Hay un tema estructural pero, bueno, es un tema pendiente que se deberá ahondar en algún momento en las 24 provincias. Ya Néstor Kirchner, cuando reasume la presidencia del Partido Justicialista, hacía referencia a esto. Mientras tanto vamos trabajando en nuestras respectivas áreas económicas Nación-Provincia para buscar funcionar con normalidad. La agenda económica que tenemos por delante es más exigente por todo lo que dijimos antes.
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(...) —¿Usted cree que se podrían adelantar las legislativas?
—Es una especulación, pero no me consta nada de eso. Nada de eso me consta. Son cosas que se dicen. Tambien esto forma parte de la experiencia: no puedo estar contestando una agenda de teorías y suposiciones. La verdad es que no hay tiempo de estar ocupado en esto. Sería una irresponsabilidad. Son cuestiones que deben discutirse en un ámbito institucional. Eventualmente no veo ninguna cuestión por la cual se pueda estar pensando en esto Veo a la Presidenta totalmente abocada a temas como la inauguración de ayer (Kraft). Abriendo emprendimientos productivos. Ampliando los créditos del Bicentenario. Encabezando ella misma la misión comercial a Angola. Entiendo la ansiedad que puede haber por la cuestión política.
(...) —Lo último, gobernador: ¿usted creía que se iba a armar tanto revuelo con su frase sobre 2015?
—Estas especulaciones con respecto a si yo con la Presidenta iba a generar algún tipo de enfrentamiento... Yo no soy un problema. Problemas son los que estamos enfrentando todos los días. Soy siempre el mismo: con más experiencia, las mismas ideas, la misma impronta, con cada vez más responsabilidades. Durante diez años de carrera política la gente me ha visto trabajar. Luego, he hecho referencia a aspiraciones que son lo que muchas veces algunos, por ahí, también sienten pero no se animan a decir. Bueno, yo lo he expresado y a partir de allí me puse a expresar, por un lado, mi compromiso profundo y actual con la gestión. Un deseo, una voluntad y, a la vez, planteando con toda claridad -en el marco de ese respeto, de ese afecto y de esa gratitud que yo tengo con la Presidenta- que si se da un escenario adecuado allí voy a estar, como siempre, ¿no? Porque cuando, en distintos órdenes de la vida, alcancé un logro, siempre fue a partir del esfuerzo, la preparación y no buscando jamás que al otro le vaya mal si a mí me puede ir bien. No. Que otro se quede a mitad de camino para ir yo, jamás. No soy ni mezquino, ni egoísta. Por mi concepción del deporte sé trabajar en equipo y soy una persona a la que, en ese sentido, no le gusta de ninguna manera encarar algo si no tengo la confianza. Por ejemplo, yo no me hubiera sometido nuevamente a esta elección que pasó si no estuviera seguro de poder hacer aun más de lo realizado hasta ahora en mi primer mandato. ¿Se da cuenta? Yo veo que hay momentos en los que uno tiene que tener una visión clara para despejar también algunas especulaciones que podrían llegar a poner en duda mi lealtad. Yo me he tomado el trabajo de observar que los que más ponen en duda y cuestionan una trayectoria, son los que más han andado de un lado para el otro. Entonces, yo me digo: tranquilo. Conmigo pueden estar tranquilos. Yo no soy el problema. Los problemas están en otros lados. ¿Se acuerda de los WikiLeaks? ¿Qué se comprobó? Que lo que yo decía en público también lo decía en privado. Entonces, sin hipocresías. El futuro está en manos de Dios, de la gente y de las circunstancias."
Cristina y Scioli mantienen numerosos conflictos.
Por ejemplo,
> por la política de seguridad en provincia de Buenos Aires (el Frente para la Victoria reclama la renuncia del ministro Ricardo Casal, a quien defiende Scioli), y
> la situación fiscal de la provincia (a la que la Nación no termina de refinanciar pasivos y le exige que incremente impuestos rurales).
En el caso del Consejo Nacional del PJ, el plan original establecía que se llamaría a los comicios partidarios en marzo de 2013, y mientras tanto el gobernador bonaerense y el resto de las autoridades se mantendrían con una prórroga de sus respectivos mandatos.
Sin embargo, colaboradores de Cristina afirman ahora la necesidad de designar una Comisión de Acción Política (CAP) que desplace a Scioli y tome el control del partido hasta que se renueven las autoridades. Una 'chicana' porque ya no hay tiempo para los mandatos, que vencen el 05/06, y la decisión a concretar es convocar a elecciones internas para elegir a su conducción por los próximos 4 años, al tiempo que debe cumplir con la formalidad de aceptar la renuncia a la vicepresidencia 1ra. del líder de la CGT, Hugo Moyano, presentada en febrero pasado ante Scioli.
La alianza de Scioli-Moyano resultaría muy interesante si no fuese porque el sindicalista camionero todavía tiene que revalidar su mandato al frente de la Confederación General del Trabajo, o romper esa organización, o sea ratificar su fortaleza política, que Cristina intenta menguar.
Luego, Moyano como aliado es imprevisible, y sin duda provoca vértigo en cualquiera. Scioli y Cristina lo saben.
Provincia
¿Y cómo se resuelve la situación fiscal de la provincia?
Marisa Álvarez en el diario platense El Día:
"(...) De la inusual locuacidad pública de Lorenzino, sobresalió su afirmación de que el gobernador Scioli "no necesita una ley" para establecer un revalúo de los campos porque lo puede hacer "por decreto". Un "comentario" llamativo para alguien que trabajó años en el Ministerio de Economía de la Provincia, porque con pasar por la vereda de ese edificio alcanza para saber que, efectivamente, un aumento de las valuaciones puede fijarse por decreto pero éstas no pueden ser utilizadas para calcular y cobrar el impuesto Inmobiliario Rural si ese uso no se establece por ley. Por lo tanto, un "decretazo" elevando los valores fiscales no sirve para el objetivo real de la medida: recaudar más.
Pero esa tarde Lorenzino dijo también otras cosas que tuvieron menos "rebote" pero concentraron la atención de los observadores políticos. Mencionó, por caso, el déficit financiero que afronta la Administración bonaerense, que hasta pasa sofocones todos los meses para pagar los sueldos; una situación que hasta ahora el gobierno de Scioli no ha blanqueado públicamente.
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El ministro de la Rosada no planteó esa crisis en la enorme gravedad que tiene, pero aunque arrancó suave, diciendo apenas que la Provincia "atraviesa una situación fiscal no muy holgada", a continuación precisó datos que reflejaron la profundidad del problema y terminaron de exponer la intencionalidad política de sus declaraciones. "De hecho -prosiguió-, para seguir afrontando los gastos que tiene, la Provincia recibió asistencia financiera del gobierno nacional y además ha ido, en repetidas ocasiones, al mercado en búsqueda de deuda". Sensibles como están, en ámbitos sciolistas han reparado que Lorenzino podría haber dicho "...en búsqueda de fondos" pero prefirió aludir al efecto de una toma de recursos, la deuda. Y aclaran: en lo que va del año, la asistencia del gobierno nacional destacada por el ministro sumó 500 millones de pesos; "nada", dicen, frente a la dimensión del agujero financiero de la Provincia.
Así, de un saque, en su virtual debut como comentarista de cuestiones económicas, el ministro de la Rosada apuntó a "instalar" la crisis financiera de la Provincia, que podría estallar en cualquier momento con problemas para afrontar los pagos más básicos -los sueldos-. Y, anticipándose a la eventual explosión, ubicó nítidamente a Scioli al frente del costo político que generaría esa situación, al no mencionar en absoluto las dificultades que empiezan a presentar también las finanzas federales, subrayar que la Nación ya le dio asistencia al Estado bonaerense y afirmar que el Gobernador podría disponer por decreto una medida vinculada a mejorar, en semejante contexto, la recaudación de los ingresos propios de la Provincia, los impuestos. (...)".
A su vez, Scioli habló con Magdalena Ruiz Guiñazú para el bisemanario Perfil, ratificando lo que más detesta Cristina Fernández: la ambición presidencial del gobernador:
—Bueno, pero para los que miramos la cosa de afuera, en 2003, por ejemplo, daba la sensación de que usted era muy amigo de Néstor, ¿no?
—Yo lo conocí a Néstor el 13 de enero de 2002. Era mi cumpleaños y estábamos pensando con Karina y Lorena dónde pasarlo. Ellos, los Kirchner, me sugirieron ir a Calafate. Con Cristina éramos compañeros en la Cámara de Diputados y entonces, cuando llegué, muy amablemente me dijo: “Quiero que conozcas a Néstor”. Pasamos una noche muy linda. Les retribuí esa atención invitándolos a nuestra casa en el Abasto y allí empezó a forjarse una relación que inspiró la confianza de él. Hasta el punto de que me convocara para ser su vicepresidente, ¿no? Yo estaba muy lanzado a la Jefatura del Gobierno porteño pero entendí que, en ese momento, era muy importante acompañarlo. Poder sumar lo que yo, en ese momento, podía aportar, hacer. Y así fue. Y como todo vínculo, como la vida, como los amigos o con la pareja, toda relación necesita su tiempo de maduración. Por eso lo que se percibía al principio como dificultades, luego, con el tiempo, se fue consolidando cada vez más. Eso me ha pasado muchas veces. Por ejemplo, con mi copiloto. Un tano rabioso que, al principio, se llevaba mal conmigo hasta el punto de que pensaba que nunca más iba a correr con él. Pero, al final, terminamos siendo campeones del mundo, los dos en la misma lancha. Qué sé yo... Las cosas que me pueden haber pasado tambien con amigos… Por eso, cuando se habla de mi relación con Gabriel yo también digo “bueno, el tiempo va a ir acomodando las cosas…”. Yo siempre creo en eso, y la experiencia.
—¿Gabriel es Mariotto?
—Sí… La experiencia me tiene que servir para algo, ¿no?
(...) —Bueno, pero es una cosa bastante ponderable… Y ¿qué sentido le da usted a la postergación de la cumbre del Consejo Nacional Justicialista para la semana que viene?
—El Consejo del Justicialismo está integrado (entre otros dirigentes) por varios gobernadores, y algunos de ellos viajaban con la Presidenta a Angola. La postergación de la cumbre es sólo por eso.
(...) —Bueno, pero usted tiene conciencia, gobernador, de que su frase acerca del 2015 y su postulación (muy diplomática por cierto: “sólo en caso de que Cristina no se presente”) ha movilizado el mundo político. Ya hoy no es igual que ayer, ¿no?
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Al desgrabar detectamos un largo silencio. Y luego:
—A ver. Lo que pasa es que uno (como en toda actividad) puede plantear sus aspiraciones. Esto ocurre en cualquier orden de la vida. A la gente siempre me gusta transmitirle claridad con respecto a todo lo que estoy sintiendo, a todo lo que me pasa. Yo aprendí que no se improvisa. Se planifica. Cuando yo empecé a correr me preguntaban: ¿te gustaría ser campeón del mundo? Y sí que me gustaría ser un día campeón del mundo. Pero para eso tenía que ganar un montón de otras carreras, un campeonato. Estuve diez años hasta que lo pude lograr. Y bueno, yo creo que a un dirigente de responsabilidad, si alguien le dijera: “¿Le gustaría algún día ocupar la…?” sería raro que se negara a intentarlo. Muchos otros pueden estar pensándolo y no lo dicen. A mí me gusta. Expresé un deseo. No es más que eso. No significa ni que esté en campaña ni que largue alguna cosa en forma prematura. Aparte, para dejar de lado otro tipo de especulaciones, cuando se preguntó acerca de la eventualidad de esta cosa (que siempre se quiere poner en un marco de pelea con la Presidenta), de que ella avanzara con una iniciativa de reforma constitucional que incluya la eventual habilitación de la reelección… bueno, como ha sido siempre, tendría mi respaldo. Que también quede muy claro que una posición mía no es en términos de enfrentamiento. Yo siempre voy a estar para colaborar y para ayudar, porque soy una persona agradecida, coherente, y corresponde que sea así. Bueno, si se dieran otras circunstancias... pero hoy estoy dedicado a lo que es mi gran responsabilidad y que tuvo el respaldo del 55% de los votos. Es decir, gobernar y encarar todos los problemas que tengo que enfrentar en forma cotidiana. Mire, no me distraigo en otra cosa que no tenga que ver con esto. Y es lo que hice siempre. Yo era ministro de Turismo y Deporte. Me ocupaba de eso. Fui dos veces diputado nacional; secretario de Turismo y Deporte. Fui también vicepresidente. Ahora, dos veces gobernador. Una carrera política intensa con responsabilidades a donde llegué siempre a través del voto. Y, evidentemente, si la gente me fue votando y renovando la confianza es porque debo ir cumpliéndoles a los ciudadanos sus expectativas. En cada una de estas etapas he tenido experiencias muy importantes y una fuerte convicción de mi parte de poder hacer un buen trabajo. Hoy tengo un trabajo muy importante, que es gobernar la provincia más grande de la Argentina en un contexto económico internacional muy complejo y que exige mucha creatividad y mucha innovación en la manera de gestionar.
(...) —No sé si las informaciones son correctas pero ¿cuánto le debe la Nación a la Provincia de Buenos Aires?
Otra vez una larga pausa en la grabación, y luego el gobernador responde:
—La provincia de Buenos Aires viene teniendo una gran inversión de parte del Gobierno nacional en forma de obras muy importantes de cloacas, agua potable, viviendas, calles, energía. Necesita el acompañamiento de la Nación más allá de las propias reformas fiscales que yo he encarado porque hay un problema estructural que viene de 1986, cuando se cedió un punto de la coparticipación, pero, bueno, el trabajo articulado de Nación, Provincia y municipios nos permite ir sobrellevando esto. Así es que en ese sentido vamos buscando el mayor esfuerzo propio y que el Gobierno nacional nos acompañe cuando las circunstancias así lo exijan. Durante estos casi cinco años yo vengo teniendo un acompañamiento permanente de la Nación. Por eso la Provincia y los municipios hemos crecido y avanzado en todo este tiempo, buscando siempre mayor eficiencia en todo lo que se refiera al gasto, a la optimización en la recaudación de ingresos genuinos y la complementación con la Nación. Hay un tema estructural pero, bueno, es un tema pendiente que se deberá ahondar en algún momento en las 24 provincias. Ya Néstor Kirchner, cuando reasume la presidencia del Partido Justicialista, hacía referencia a esto. Mientras tanto vamos trabajando en nuestras respectivas áreas económicas Nación-Provincia para buscar funcionar con normalidad. La agenda económica que tenemos por delante es más exigente por todo lo que dijimos antes.
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(...) —¿Usted cree que se podrían adelantar las legislativas?
—Es una especulación, pero no me consta nada de eso. Nada de eso me consta. Son cosas que se dicen. Tambien esto forma parte de la experiencia: no puedo estar contestando una agenda de teorías y suposiciones. La verdad es que no hay tiempo de estar ocupado en esto. Sería una irresponsabilidad. Son cuestiones que deben discutirse en un ámbito institucional. Eventualmente no veo ninguna cuestión por la cual se pueda estar pensando en esto Veo a la Presidenta totalmente abocada a temas como la inauguración de ayer (Kraft). Abriendo emprendimientos productivos. Ampliando los créditos del Bicentenario. Encabezando ella misma la misión comercial a Angola. Entiendo la ansiedad que puede haber por la cuestión política.
(...) —Lo último, gobernador: ¿usted creía que se iba a armar tanto revuelo con su frase sobre 2015?
—Estas especulaciones con respecto a si yo con la Presidenta iba a generar algún tipo de enfrentamiento... Yo no soy un problema. Problemas son los que estamos enfrentando todos los días. Soy siempre el mismo: con más experiencia, las mismas ideas, la misma impronta, con cada vez más responsabilidades. Durante diez años de carrera política la gente me ha visto trabajar. Luego, he hecho referencia a aspiraciones que son lo que muchas veces algunos, por ahí, también sienten pero no se animan a decir. Bueno, yo lo he expresado y a partir de allí me puse a expresar, por un lado, mi compromiso profundo y actual con la gestión. Un deseo, una voluntad y, a la vez, planteando con toda claridad -en el marco de ese respeto, de ese afecto y de esa gratitud que yo tengo con la Presidenta- que si se da un escenario adecuado allí voy a estar, como siempre, ¿no? Porque cuando, en distintos órdenes de la vida, alcancé un logro, siempre fue a partir del esfuerzo, la preparación y no buscando jamás que al otro le vaya mal si a mí me puede ir bien. No. Que otro se quede a mitad de camino para ir yo, jamás. No soy ni mezquino, ni egoísta. Por mi concepción del deporte sé trabajar en equipo y soy una persona a la que, en ese sentido, no le gusta de ninguna manera encarar algo si no tengo la confianza. Por ejemplo, yo no me hubiera sometido nuevamente a esta elección que pasó si no estuviera seguro de poder hacer aun más de lo realizado hasta ahora en mi primer mandato. ¿Se da cuenta? Yo veo que hay momentos en los que uno tiene que tener una visión clara para despejar también algunas especulaciones que podrían llegar a poner en duda mi lealtad. Yo me he tomado el trabajo de observar que los que más ponen en duda y cuestionan una trayectoria, son los que más han andado de un lado para el otro. Entonces, yo me digo: tranquilo. Conmigo pueden estar tranquilos. Yo no soy el problema. Los problemas están en otros lados. ¿Se acuerda de los WikiLeaks? ¿Qué se comprobó? Que lo que yo decía en público también lo decía en privado. Entonces, sin hipocresías. El futuro está en manos de Dios, de la gente y de las circunstancias."






