CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- Será un día decisivo para Repsol-YPF y Antonio Brufau lo sabe, por eso quiere estar en Buenos Aires como cada vez que hubo novedades que afectaron a su empresa que viene de una caída del 15,5% en Wall Street y que no podrá soportar otro derrumbe similar.
Día clave para YPF
El presidente de Repsol-YPF, Antonio Brufau espera definiciones del Gobierno argentino sobre la empresa tras la pérdida del 15,5% en Wall Street y los cada vez más fuertes rumores de una nacionalización. En ese marco Neuquén revirtió nuevas concesiones y el gremio del Petróleo y Gas Privado advirtió que si la petrolera vuelve a manos estatales no habrá dinero para inversiones.
En ese marco la provincia de Neuquén anunció este martes (03/04) la quita de tres concesiones más: Veta Escondida, Covunco Norte y Fortín de Piedras y todo indica que otras provincias continuarán en ese tren iniciado por el Acuerdo Federal de Hidrocarburos que firmaron las provincias productoras y el Estado nacional.
Sin ir más lejos, la provincia patagónica avisó que continúa con la evaluación y análisis de otras áreas en las cuales se registra baja o mediana producción, subinversiones o falta de inversión; por lo cual se avanzará con el proceso de intimaciones correspondientes.
La caída de las acciones de YPF del lunes 02/04 (en Wall Street ya que en Argentina fue feriado aunque este martes también operó con bajas) fueron motivadas por los fuertes rumores de que el gobierno de Cristina Fernández planea hacerse con entre el 35% y el 40% del capital de la petrolera, con lo que asumiría el control accionario.
La estrategia consiste en la sanción de una ley en el Congreso –donde hay mayoría kirchnerista- que declararía de interés público la adquisición de ese paquete de acciones. La operación tendría un coste cercano a 4.000 millones de dólares (3.000 millones de euros) para la Casa Rosada.
En este momento, Repsol mantiene un 57,4% del capital de YPF por un 25,5% de la familia Eskenazi. El Estado posee un 0,2% del capital y mantiene la acción de oro.
Todo indica que para Brufau no es una preocupación Eskenazi –quien fue elegido por Néstor Kirchner- ni otro en su lugar, sino obtener ganancias y poder sacarlas del país.
Una visión sería que para España si Cristina se hace cargo hoy de la petrolera, le estaría haciendo un favor porque los Eskenazi ya no tienen la misma representación en ese caso debería rebotar el papel cuando se defina la cuestión.
En cuanto a la utilidad pública de las acciones de Repsol en YPF la cuestión es con las acciones de quien se integra el 31%.
Cuando los Eskenazi ingresaron en YPF, Repsol los presentó como “expertos en mercados regulados”.
En ese momento, gobernaba en España el Partido Socialista, con el que Brufau tenía más diálogo que con los actuales funcionarios ibéricos, según cuentan en Madrid.
En el sector petrolero son varios los que creen que Brufau ya no quiere seguir librando peleas con el Gobierno, según informó el diario Clarín. Y que estaría dispuesto a vender una parte de su empresa, si le pagan el precio que él considera “justo”. La valuación de YPF superó los US$ 16.000 millones el 23 de enero, pero ahora anda por los US$ 11.000 millones.
Aunque se menciona que el Gobierno quiere comprar una parte de YPF y no toda la empresa, los estatutos de la compañía dicen que si alguien compra más de un 15% de la firma, debe presentar una oferta por el 100% de la misma. Desde el Ejecutivo tantearon a varios empresarios para saber si había interés en convertirse en futuros accionistas de YPF.
Mientras tanto siguen las reversiones de las concesiones y a Neuquén, Santa Cruz, Río Negro, y Mendoza se agregó Chubut que contiene el 10% del petróleo argentino, y que ayer (03/04) confirmó su intención de continuar con la cancelación de permisos.
Es interesante –mientras siguen las quitas de concesiones- la opinión del Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Neuquén, Río Negro y La Pampa, de Guillermo Pereyra.
“Que el gobierno, las provincias y la empresa discutan todo lo que tengan que discutir. Y que tomen todas las decisiones que tengan que tomar, mientras respeten los convenios colectivos y los puestos de trabajo”, dice Pereyra y luego agrega un dato interesante ante un escenario donde el Gobierno avance en la nacionalización: “Pero la plata de la inversión de dónde va a salir, porque son 40 mil millones de dólares los que se necesitan”.
“Si el Estado puede llegar a comprar las acciones de YPF, perfecto, pero no sé de dónde puede sacar el dinero. Además, quién va a venir a invertir ante un estado de cosas en el que se está avasallando la seguridad jurídica”, se pregunta no sin sentido común el gremialista.








