El Boudougate y la ética 'progresista'
Fondos offshore. Paraísos fiscales. Sociedades fantasmas. Desde Guido Alejandro Antonini Wilson que el ladriprogresismo criollo no enfrentaba un escándalo semejante. El uso del Estado para mejorar la calidad de vida personal es un tema con muchas repercusiones, en especial en la bolsa de trabajo conocida como La Cámpora.
16 de febrero de 2012 - 13:25
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Martín Redrado, ex presidente del Banco Central, reintrodujo la polémica sobre Ciccone, desde su cuenta Twitter:
@martinredrado
Buena charla con Chiche Gelblung x radio mitre. La economía q viene. Recomendaciones para el bolsillo. Donde hay q imprimir billetes?
@martinredrado
Desde la creación de la Casa d Moneda, esta ha sido la única proveedora d billetes. No puede subcontratar a una imprenta privada sin licit.
@nadalessandro
@martinredrado coincido totalmente...ahora bien, no pueden o no deben!?!?!?! (dudo q sea la 1era vez q nos preguntemos lo mismo, no?)
@adrianfeijooar
@martinredrado Sociedad del Estado Casa deberia ser proveedor exclusivo de estos productos. Cual es la ventaja que lo haga Ciccone?
@martinredrado
@nadalessandro No pueden hacerlo sin licitación publica
@nadalessandro
@martinredrado no cabe duda pero me parece q todavia no la están teniendo en cuenta... http://www.camoar.gov.ar/licitaciones.html
Contratos sin licitación: lo que le faltaba al Boudougate.
Cabe destacar que en el Congreso de la Nación, los diputados nacionales del bloque Frente para la Victoria han sido 'invitados' a no comprar más ejemplares de los diarios Clarín y La Nación, en un intento de Agustín Rossi (¿o fue otro el de la 'invitación'?) de que las denuncias no erosionan la autoconfianza 'en el modelo' de los genuflexos legisladores propios.
Por lo tanto, muchos no conocerán la columna de Ricardo Kirschbaum, editor general de Clarín, respondiendo al ministro Amado Boudou, luego de que éste utilizara una camiseta negra con la leyenda "Clarín miente".
Amado Boudou apareció en El Calafate haciendo como si tocara la guitarra enfundado en una remera con la leyenda “Clarín Miente”. Fue una respuesta a las investigaciones que este diario y otros medios están haciendo sobre la relación del vicepresidente de la Nación con una empresa comercial, Ciccone Calcográfica, y de su no desmentida influencia para dirigir hacia allí negocios del Estado.
Boudou ha decidido –está claro que es una estrategia– no contestar nada vinculado con esas revelaciones que, cada vez más, lo involucran en un posible tráfico de influencias para que allegados suyos se hicieran cargo de la empresa en quiebra, desplazando a otra empresa que, con la venia de un juez, había tomado el control de Ciccone. Hubo aportes de un monotributista, que superaban por mucho sus ingresos , sin que ese detalle despertara alguna inquietud en la sensible piel de la AFIP. Se dijo en la investigación periodística que fue Boudou el que logró que desapareciera la presión de la AFIP sobre Ciccone por una deuda impositiva, sin que Echegaray se diera por aludido.
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Un fiscal ha tomado el caso y se espera que pueda desarrollar su tarea sin interferencias políticas.
Todo el aparato de propaganda oficialista ignora el caso. Un diario ultrakirchnerista llegó al colmo del ridículo: dijo que la policía “disuadió” una protesta (disuasión con gases, palos y detenidos) en su intento de no molestar al Gobierno. Ese ejemplo basta ilustrar por qué se oculta la investigación sobre la relación de Boudou con los dueños de Ciccone.
La gobernadora de Catamarca, en una “conferencia de prensa” en la que no se permitió preguntas, acusó a periodistas de promover las manifestaciones antimineras en la provincia. Se busca allí a los “foráneos”, es decir argentinos no catamarqueños, acusándolos de promover disturbios, utilizando un lenguaje parecido al que usaba la dictadura.
Boudou intenta descalificarnos. Parece decir “Clarín miente, Ciccone dignifica” .
Sin embargo el más importante aporte a la investigación lo hizo por estas horas Hugo Alconada Mon para el diario La Nación:
Tierras International Investments, el fondo holandés que figura detrás de la sociedad anónima argentina con la que un allegado al vicepresidente Amado Boudou adquirió la ex Ciccone Calcográfica, ya no opera más. Fue disuelta y dada de baja en Holanda, según verificó LA NACION tras consultar en el Registro Público de Comercio de ese país.
El cierre de operaciones fue aún más lejos. Porque las dos sociedades que operaban y controlaban por detrás al fondo holandés, ambas con domicilio en Suiza, también fueron cerradas y disueltas. Y sólo quedó operativa una sociedad anónima colateral, con domicilio en la ciudad de Panamá, según consta en el registro comercial local.
"La entidad está dada de baja en el registro", consta en el informe del legajo 34282061, correspondiente a Tierras International Investments CV, cuya copia obtuvo . Fue archivado en el registro de la Cámara de Comercio de Amsterdam (KVK, por sus siglas). La firma se abrió el 4 de septiembre de 2007 para fines "financieros" y había fijado su domicilio en la ciudad de Hoofddorp, 27 kilómetros al oeste de Amsterdam.
En ese legajo consta no sólo que la entidad se dio de baja, sino que su también se eliminó su personería jurídica. Pero no precisa cuándo se cerró. Es decir, si antes o después de que su firma controlada en la Argentina, The Old Fund, adquiriera a la ex Ciccone a fines de 2010.
Para quedarse con la ex Ciccone, la operatoria incluyó varios pasos. El primero fue el desembarco de Tierras International Investments en la Argentina. Para eso se inscribió ante la Dirección de Personas Jurídicas de la provincia de Buenos Aires y nombró como su representante legal al jubilado con el haber mínimo Carlos Raúl Schneider, de Longchamps, tal como reveló LA NACION el sábado pasado.
El siguiente paso fue comprar la firma The Old Fund SA. Vandenbroele se reunió con sus dueños y cerró la operación, tras comentar que volvía de España para concretar algunos negocios, que no detalló. Café de por medio, según contó a LA NACION uno de los vendedores, deslizó que estaba "pensando en armar un fondo de inversión" y que le venía bien que su objeto social "fuera amplio".
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En los papeles, el fondo holandés se quedó con 28.500 acciones de The Old Fund -representado por el abogado monotributista Vandenbroele-, mientras que Sergio Gustavo Martínez figuró como titular de las 1.500 acciones restantes, es decir, el 5% del paquete accionario.
Luego, ya en marzo de 2010, Vandebroele y Martínez celebraron una asamblea de accionistas y cambiaron la sede social de The Old Fund a la calle Tucumán 540 de la ciudad de Buenos Aires, a 50 metros de la calle Florida, frente al hotel Claridge y arriba de un sex shop.
Allí, en la oficina D del piso 28, funciona una "oficina compartida" entre múltiples empresas y sociedades, según constató ayer LA NACION, y donde no recuerdan a The Old Fund, ni a quienes la controlan. "Sólo por los diarios", acotó quien abrió la puerta, lisa, sin logo alguno.
En el legajo disponible en la Dirección de Personas Jurídicas bonaerense, no obstante, aparece la traducción de un documento del fondo holandés, en el que se consigna que se trata de una sociedad en comandita, controlada por otras dos firmas: Stichting LP Services y Stichting MP Services.
Ambas sociedades fueron creadas en Amsterdam e inscriptas en el Registro de Comercio el 20 de octubre de 2006 con números casi correlativos. Y ambas fijaron domicilio en un edificio de oficinas de Ginebra, Suiza.
Más relevante, sin embargo, según los registros comerciales holandeses, ambas sociedades Stichting, creadas en octubre de 2006 para "crear e invertir en sociedades de capital", también fueron disueltas, según verificó LA NACION, aunque tampoco consta cuándo fueron dadas de baja. Es decir, si antes o después de que la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) le concediera un plan de pagos "excepcional" y consintiera el levantamiento de la quiebra que ella misma había solicitado, o tras la ayuda del secretario de Comercio, Guillermo Moreno, o del estallido del escándalo.
De los registros holandeses tampoco surge ningún vínculo entre esas firmas y la empresa argentina London Supply -que preside "Teddy" Talatuty, dado que su hermano "Henry" se desvinculó hace 14 años- que depositó $ 1,8 millón en el expediente de la quiebra "por cuenta y orden" de Vandenbroele y The Old Fund.
Antes de ser disuelta, sin embargo, ambas firmas Stichting sirvieron para constituir la sociedad anónima Zola Company en Panamá, en enero de 2008, por medio del estudio jurídico local Arias, Fábrega & Fábrega.
Creada con un capital social de 1.000 dólares divididos en acciones al portador, Zola Company integró su directorio con las dos firmas holandesas y domicilio suizo y dos personas: Jorge Brugo y Gonzalo Pascual, uno de los letrados que colaboró en la inscripción de Tierras International Investments en la Argentina. Hoy está en México.







