Rodrigazo en el Legislativo (y defensa corporativa)
El presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez, advirtió, al cuestionarse el incremento dispuesto en las dietas de los legisladores por el equivalente al 100% del monto: "Di no, tenemos que dejar la política para que la hagan los ricos y los ladrones". Pero ese mismo argumento va para todos los trabajadores argentinos.
14 de febrero de 2012 - 12:15
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Muy interesante lo que afirmó el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, en defensa del aumento de las dietas de los legisladores nacionales y advirtió: "Di no, tenemos que dejar la política para que la hagan los ricos y los ladrones".
Pero eso mismo vale para todos los trabajadores argentinos, no solamente para un sector privilegiado como es el de los diputados y senadores que, por otro lado, bastante poco trabajaron desde 1983 a la fecha, pero en especial durante 2011.
Entonces, ¿cuál es la recompensa del ajuste 2012 o es que había que facilitarle la vida a Amado Boudou y Julián Domínguez al frente de ambas cámaras? Resultaría interesante profundizar y sincerar el debate.
Y, además, que sirva de antecedente para la negociación salarial 2012.
Algo más: la defensa del ajuste la hicieron todos los legisladores, más allá de sus partidos políticos: si eso no es defensa corporativa ¿qué es la defensa corporativa?
Urgente24 no se opone a las corporaciones pero es el Frente para la Victoria el que cuestiona en forma permanente el concepto de corporaciones. Y ahora la corporación legislativa es liderada por el FpV para esta cuestión.
"Lo que nos tiene que caer mal son los sobresueldos y los sobornos y no las cosas transparentes", enfatizó Domínguez, quien aseguró que en contra de la medida adoptada en el Congreso se montó "un show mediático con un profundo desprecio por la institucionalidad".
Domínguez aseguró que el aumento en las dietas "no es ni más ni menos que cumplir con el propósito de legitimar el trabajo que en el Congreso que se hace".
La polémica
En medio de una polémica, el Frente para la Victoria, junto a legisladores radicales y macristas defendieron el aumento de las dietas de diputados y senadores, al considerar que el incremento del 37% sirvió para subsanar "el retraso" salarial de los legisladores.
El aumento, que fue otorgado a fines de diciembre pasado pero recién se hizo efectivo este mes, avivó la discusión especialmente entre los sectores sociales y de centroizquierda, que consideraron "excesivo" el incremento salarial de los legisladores, que ahora quedó entre los $30.000 y los $35.000.
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El presidente del bloque de senadores del Frente para la Victoria en el Senado, Miguel Ángel Pichetto, ratificó la decisión tomada por las dos Cámaras y sostuvo que "a través de este aumento se subsana un retraso en la dieta de más de 6 años, que ubicaba a los legisladores en una situación de desfase respecto del personal legislativo de planta".
"Ahora lo que se hizo fue establecer que la remuneración de los legisladores sea un 20% más que lo que cobra un agente de la máxima categoría con 20 años de antigüedad", enfatizó el rionegrino.
A su entender, "la remuneración que ahora perciben diputados y senadores es totalmente razonable, y está equiparada a la de un secretario de Estado del Poder Ejecutivo Nacional (PEN)".
La diputada del PRO, Laura Alonso, avaló también el aumento de las dietas, al considerar que los ingresos de los legisladores estaban "muy atrasados desde la última década". Según dijo, se trata de una "buena oportunidad para aumentar el nivel de transparencia y de rendición de cuentas" en el Congreso. "Es un ajuste de una dieta que efectivamente venía muy atrasada desde la última década, desde la crisis de 2001", evaluó Alonso.
A su turno, el diputado de la UCR, Juan Pedro Tunessi, sostuvo que el aumento "es un sinceramiento", ya que explicó que "había un desfasaje porque las dietas estaban por debajo de los salarios jerárquicos de la Cámara y eso era insostenible". De todos modos destacó que, si bien se incrementó el sueldo, "bajaron los gastos de representación y el (concepto por) desarraigo".
En tanto, al entender que la suba había sido del 100 por ciento, el diputado nacional y titular de Proyecto Sur, Fernando ‘Pino’ Solanas, afirmó que la suba era "una barbaridad". "Está a contramano de la situación del país. Es una barbaridad", sostuvo el legislador en declaraciones radiales. Solanas sostuvo que "el aumento en relación a la inflación, es una cosa, pero no el cien por ciento".
A su turno, Raúl Castells, asesor del monobloque Socialista del MIJD, sostuvo que su espacio, que es representado en la Cámara baja por Ramona Pucheta, presentó "un proyecto para que ningún legislador cobre más que el sueldo de un profesor de escuela secundaria de 6 mil pesos". "¿Cómo el Gobierno va a dar 100 por ciento de aumento a los diputados? A los jubilados le da el 17, a los trabajadores les plantean el 18 y ellos se van a dar el 100 por ciento", enfatizó Castells.
Agregó: "Después se enojan con nosotros porque hacemos público estas cosas, pero un jubilado tiene 53 pesos para vivir y los diputados un ingreso diario de 3000". El incremento fue firmado por los titulares de ambas Cámaras en diciembre pasado, cuando los legisladores cobraban un ingreso neto mensual de entre 15 y 17 mil pesos, a lo que sumaban el paquete de pasajes aéreos y terrestres para movilizarse a la Capital, además de otros beneficios, como el de desarraigo, con los que llegaban a casi 25 mil.
Boudou y Domínguez dispusieron por resolución conjunta que el ingreso de un legislador debía ser un 20 por ciento superior al del máximo cargo de dirección de los empleados del Congreso. También se dispuso una reducción del 21 por ciento en el beneficio por desarraigo, pero se mantuvo intacto el cobro de pasajes, 20 tramos aéreos y otros 20 terrestres por legislador para movilizarse desde y hacia la Capital. Con esta medida, los salarios de diputados y senadores alcanzarán los 30 y 35 mil pesos.








